23/03/2022
Libertad Digital, conocido comúnmente por sus siglas LD, se presentó ante el público como un diario enteramente digital el 8 de marzo del año 2000. Desde su concepción, ha mantenido una clara definición ideológica, posicionándose en el ámbito económico como un medio de carácter liberal. Esta identidad ha sido un pilar fundamental que ha guiado su línea editorial y su desarrollo a lo largo de más de dos décadas.

La gestación de Libertad Digital fue un proceso que se inició a finales de noviembre de 1999. La idea no surgió de la nada, sino que fue impulsada por un grupo de personas que ya colaboraban en una iniciativa editorial previa: la revista 'La Ilustración Liberal'. Esta publicación en papel, dedicada a la divulgación ideológica e histórica, y que actualmente dirige Mario Noya, sirvió como el semillero del proyecto digital. El grupo fundador, aunque operaba de manera informal y se basaba en gran medida en lazos de amistad preexistentes, contaba con figuras de notable relevancia en el ámbito periodístico e intelectual español.

Entre los principales impulsores de esta iniciativa se encontraban el conocido periodista Federico Jiménez Losantos, el también periodista Javier Rubio Navarro, y José María Marco, quien ya dirigía 'La Ilustración Liberal'. A este núcleo se sumó un personaje clave para la viabilidad empresarial del proyecto: el economista y jurista Alberto Recarte. Su incorporación fue estratégica, ya que su experiencia en la gestión de aspectos empresariales era vital para poner en marcha y sostener un diario digital. Recarte asumió la presidencia de Libertad Digital. Es importante mencionar que, años después, Alberto Recarte se vio envuelto en el caso de las tarjetas black de CajaMadrid, un asunto que tuvo gran repercusión pública y por el que estuvo a punto de ingresar en prisión.
La dirección ejecutiva y la puesta en marcha operativa del diario recayeron sobre Javier Rubio. Tras dejar la revista GEO en agosto de 1999, Rubio se encargó de liderar el equipo que hizo posible el lanzamiento de Libertad Digital en marzo de 2000. En sus inicios, la redacción contaba con una plantilla de 16 personas. Sin embargo, el proyecto no se limitó a este equipo central. Desde el principio, un amplio número de profesionales de la comunicación y periodistas de habla hispana mostraron su apoyo y compromiso con el diario, contribuyendo activamente al proyecto, entre otras formas, suscribiendo acciones de la sociedad.
La nómina de colaboradores y editorialistas de Libertad Digital ha sido extensa y diversa, reflejando la amplitud de corrientes dentro del pensamiento liberal con las que el diario buscaba conectar. En sus primeros años, figuras como Guillermo Dupuy, Jesús Gómez Ruiz, Fernando Díaz Villanueva, Daniel Rodríguez Herrera, Víctor Gago, Juan Ramón Rallo, José Carlos Rodríguez y Mario Noya ejercieron como jefes de opinión y editorialistas, marcando la línea ideológica del medio. La influencia de Alberto Recarte facilitó la incorporación de liberales con una orientación post-hayekiana. Además, el diario estableció contactos y colaboraciones con importantes núcleos de pensamiento liberal a nivel internacional, como el grupo de liberales hispanoamericanos vinculado a la fundación de Mario Vargas Llosa, con quienes ya existía relación a través de 'La Ilustración Liberal', y con miembros hispanohablantes del influyente Cato Institute.
Con el tiempo, el abanico de colaboradores se amplió para incluir a liberales cuyas adscripciones a escuelas de pensamiento específicas eran menos marcadas, pero que compartían la visión fundamental del diario. Nombres como Francisco Cabrillo, José Raga o Carlos Rodríguez Braun se sumaron a las firmas del diario. Carlos Rodríguez Braun, en particular, destacó por su labor como divulgador del liberalismo, habiendo trabajado en medios de gran audiencia como la Cadena Ser y Onda Cero. También se publicaron artículos de Pedro Schwartz, otra figura destacada del liberalismo español.
Otros personajes relevantes se unieron al proyecto desde sus inicios, aportando perspectivas y trayectorias diversas. Carlos Semprún Maura fue una figura importante desde el principio. Desde distintos ámbitos, se cuentan entre los primeros colaboradores a Antonio López Campillo, Gabriel Albiac, Amando de Miguel y César Vidal. Asimismo, los periodistas Germán Yanke y Enrique de Diego formaron parte del equipo en los comienzos del diario, aunque posteriormente se distanciaron del proyecto y, según se ha reportado, se declaran alejados de sus postulados editoriales y deontológicos actuales.
A medida que Libertad Digital se consolidaba como un medio de referencia en el panorama digital, se fue incorporando una nueva generación de jóvenes talentos con ideas liberales. Este proceso de renovación y crecimiento del equipo y colaboradores ha sido descrito por Juan Carlos Girauta, otro colaborador muy activo del diario, como la 'eclosión liberal', reflejando la vitalidad y el relevo generacional dentro del ámbito ideológico que representa el medio.
Además de su edición principal en español, Libertad Digital exploró brevemente el mercado angloparlante. En enero de 2005, lanzó 'The Spain Herald', una versión en inglés que traducía noticias y artículos de opinión de la edición en castellano. Sin embargo, esta iniciativa tuvo una vida efímera, cesando su publicación en junio de 2006.
La estructura de propiedad de Libertad Digital ha experimentado cambios significativos desde su fundación. En sus inicios, el accionariado estaba dividido equitativamente entre dos grandes bloques. Por un lado, se encontraba el Grupo Intereconomía, cuyo principal referente era Julio Ariza y que se caracterizaba por su orientación católica. Por otro lado, estaba el grupo promotor de orientación liberal, liderado por Federico Jiménez Losantos, Alberto Recarte y Javier Rubio, junto a otros fundadores y colaboradores iniciales. Cada uno de estos grupos poseía el 50% del capital social de la empresa.
Para asegurar su sostenibilidad y crecimiento, Libertad Digital llevó a cabo diversas operaciones de financiación. Una de las más relevantes fue una ampliación de capital por un valor de 486.000 euros, lo que representaba el 50% del capital social en aquel momento. Complementariamente, se realizó una oferta pública de suscripción de acciones que ascendió a 5,34 millones de euros. Estas operaciones permitieron al diario obtener los recursos financieros necesarios para consolidar su posición en el mercado digital.
Un hito importante en la evolución del accionariado ocurrió en septiembre de 2005. En esa fecha, Julio Ariza, a través del Grupo Intereconomía, decidió vender su participación en Libertad Digital, que ascendía al 21,3% del capital social. El comprador fue Arturo Baldasano, quien adquirió estas acciones por un importe de 3,8 millones de euros. No obstante, la entrada de Baldasano en el capital fue recibida con cierta reserva por el grupo de socios fundadores liderado por Federico Jiménez Losantos. Esta situación llevó a que, apenas un mes después, en octubre de 2005, Arturo Baldasano se desprendiera de la mitad de las acciones que acababa de adquirir.
Una parte significativa de las acciones vendidas por Baldasano fueron adquiridas por dos de los principales impulsores del proyecto: Federico Jiménez Losantos y Alberto Recarte. Estas transacciones tuvieron un impacto directo en la configuración de los principales accionistas de referencia. Tras estos movimientos, Federico Jiménez Losantos, Alberto Recarte y Arturo Baldasano quedaron como los accionistas de referencia de la sociedad, ostentando cada uno una participación cercana al 11% del capital social.
Un episodio que generó considerable controversia y puso el foco sobre la financiación de Libertad Digital fue el relacionado con las acusaciones derivadas del escándalo de los papeles de Bárcenas, que sacaron a la luz la existencia de una supuesta 'Caja B' en el Partido Popular. Diversos medios de comunicación recogieron la declaración de Luis Bárcenas, antiguo tesorero del PP, ante el juez Pablo Ruz. Según el testimonio de Bárcenas, el Partido Popular habría inyectado más de 400.000 euros en Libertad Digital en el año 2004, coincidiendo con una ampliación de capital del diario. Bárcenas afirmó que estos fondos provenían directamente de la 'Caja B' del partido, lo que implicaría el uso de dinero negro para financiar al medio.
Libertad Digital reaccionó a estas acusaciones emitiendo un desmentido. El diario negó rotundamente que el Partido Popular, como institución, hubiera inyectado capital directamente en la sociedad. Argumentaron que la ampliación de capital en cuestión había sido supervisada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), lo que, según su versión, garantizaba la legalidad y transparencia de la operación. La postura del medio fue que, si bien pudo haber aportaciones de fondos relacionados con el PP, estas habrían sido realizadas de forma individual por miembros del partido, y que el origen de esos fondos, si bien pudiera ser dudoso y vinculado a la supuesta 'Caja B', no implicaba una financiación directa e institucional del partido al diario. Un punto clave en este asunto es que, a pesar de las investigaciones y la polémica generada, no se llegó a imputar delito alguno a los directivos, ni actuales ni pasados, de Libertad Digital en relación con esta supuesta financiación irregular. Este episodio dio lugar a acciones legales, como la querella presentada por el abogado Gonzalo Boye contra el diario digital, aunque dicha querella fue finalmente desestimada por la justicia.
En conclusión, la propiedad de Libertad Digital ha sido un reflejo de su propia historia, desde sus orígenes como una extensión de un proyecto editorial liberal, pasando por una fase inicial con un socio relevante de otro ámbito ideológico, hasta consolidarse con un grupo de accionistas de referencia donde destacan sus fundadores principales. A pesar de las controversias sobre su financiación en un periodo específico, la estructura de propiedad ha evolucionado manteniendo a figuras clave al frente, siempre en el marco de su definida orientación liberal.
Preguntas Frecuentes sobre la Propiedad y Financiación de Libertad Digital
¿Cuándo se fundó Libertad Digital?
Libertad Digital fue fundado y comenzó a operar el 8 de marzo del año 2000.
¿Cuál es la orientación ideológica de Libertad Digital?
El diario se define a sí mismo como económicamente liberal.
¿Quiénes fueron los principales impulsores en la creación del diario?
La iniciativa provino de un grupo relacionado con la revista 'La Ilustración Liberal', incluyendo a Federico Jiménez Losantos, Javier Rubio Navarro, José María Marco y Alberto Recarte.
¿Cómo estaba distribuido el capital social al principio?
Inicialmente, el capital se repartía a partes iguales (50%) entre el Grupo Intereconomía (Julio Ariza) y el grupo liberal fundador (Losantos, Recarte, Rubio, etc.).
¿Cómo cambió la propiedad tras la salida de Julio Ariza?
Julio Ariza vendió su participación a Arturo Baldasano. Posteriormente, Baldasano vendió la mitad de esas acciones, que fueron adquiridas en parte por Federico Jiménez Losantos y Alberto Recarte, configurándolos, junto a Baldasano, como los principales accionistas de referencia.
¿Qué se dice sobre la financiación del Partido Popular a Libertad Digital?
Surgieron acusaciones, basadas en declaraciones de Luis Bárcenas, de que el PP inyectó fondos de su 'Caja B' en 2004. Libertad Digital desmintió una inyección directa del partido, indicando que la operación fue supervisada por la CNMV y que las aportaciones, si las hubo de origen dudoso, fueron individuales de miembros del PP. Ningún directivo del medio fue imputado por este asunto.
¿Fue investigado judicialmente el diario por la financiación del PP?
El tema fue parte de las investigaciones relacionadas con los papeles de Bárcenas. Se presentó una querella por parte de Gonzalo Boye, pero fue desestimada.
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