18/09/2019
En el vibrante mundo de la radio FM, algunas voces logran trascender el simple acto de comunicar para convertirse en verdaderos iconos, compañeros inseparables del día a día de miles de oyentes. Este es el caso de Alejandra Salas, una figura emblemática con una extensa y rica trayectoria al aire, reconocida por su carácter, su autenticidad y su profunda conexión con el público.
Con 48 años de edad, Alejandra Salas es una de esas personalidades que han sabido evolucionar junto con el medio, adaptándose a los cambios sin perder su esencia. Nacida en Banfield, su camino hacia la radio no fue directo. Inicialmente, soñaba con ser actriz, una pasión que, como veremos, encontraría un eco particular en su labor radial. Su espíritu solidario la llevó incluso a considerar la carrera de Trabajo Social en la UBA. Sin embargo, el destino tenía otros planes, y fue el contacto con una radio zonal lo que marcó un giro decisivo en su vida, llevándola a cambiar la universidad por el ISER, el prestigioso instituto de enseñanza radial.
Los Primeros Pasos y el Descubrimiento de una Voz
El viaje de Alejandra en el éter comenzó muy joven, a los 18 años, en una pequeña emisora zonal llamada FM Lomense. Allí, su labor inicial consistía en leer mensajes al aire. Lo que parecía una tarea sencilla pronto reveló el potencial de su voz. Los oyentes no tardaron en notar su particular timbre y estilo, llamando a la radio para destacar la 'linda voz' de esa chica. Este reconocimiento temprano fue un indicio del impacto que su voz tendría en el futuro.
De FM Lomense, dio el salto a otra radio zonal, donde su participación fue más allá de la simple locución. Charlaba con el conductor, comentaba temas de actualidad, incluso de economía. Esta experiencia le permitió desarrollar una faceta más conversacional y espontánea, fundamental para el tipo de radio que la haría famosa.
La Formación Profesional y la Oportunidad en Radio Mitre
Impulsada por su creciente conexión con el medio, Alejandra decidió formalizar su vocación estudiando locución en el ISER. Fueron tres años de formación intensiva que pulirían su técnica y le darían las herramientas necesarias para competir en las grandes ligas. La oportunidad de su vida llegó en su último año de carrera. Anselmo Marini, quien por entonces era el jefe de locutores de Radio Mitre, visitó el ISER para realizar una prueba de voces entre los estudiantes. De todo el grupo, solo dos fueron seleccionadas: Viviana Canosa y Alejandra Salas. Era el año 1992, un momento clave en la historia de la radiofonía argentina.
Del AM a la Explosión de la FM
Aunque su oportunidad inicial surgió en Radio Mitre, una emisora tradicionalmente de AM, Alejandra estaba en realidad destinada a un proyecto de FM, Cadena Top 40. Sin embargo, al escuchar su voz, el gerente de Mitre en ese momento expresó su deseo de tenerla en la emisora de AM. Fue un desafío inesperado para Alejandra, quien confesó no escuchar habitualmente AM. A pesar de ello, aceptó el reto. Para prepararse, dedicó una semana entera a escuchar toda la programación de Mitre, sumergiéndose en su estilo y contenidos.
Su debut en AM fue en un programa de gran relevancia, el de Magdalena Ruiz Guiñazú, de lunes a viernes. También colaboraba con Marcelo Bonelli en 'Sábado tempranísimo', realizando la locución de los informativos ('Mitre informa primero') y participando en temas de espectáculos en la mesa. Sin embargo, su paso por la AM fue relativamente breve. Tras solo tres meses, la pusieron a hacer reemplazos en La 100, la emisora de FM del grupo, que estaba en pleno auge.
El primer día en La 100 quedó grabado para siempre en su memoria. Tuvo que reemplazar a Karin Cohen y, lamentablemente, la primera noticia que le tocó dar al aire fue el fallecimiento del reconocido bailarín Jorge Donn. 'Lo primero que dije al aire fue murió Jorge Donn. Nunca me lo voy a olvidar', relató Alejandra. Fue en ese momento, mientras realizaba ese reemplazo, que Eduardo López Grey, productor general de La 100, la escuchó y decidió que la quería para la radio. Así comenzó su larga y exitosa etapa en la FM.
'Transas': Un Fenómeno Nocturno
Inicialmente, Alejandra Salas se incorporó a la trasnoche de La 100. En esa época, la locución en la mayoría de las radios era más tranquila y pausada. Pero Alejandra, con solo 21 años, venía de escuchar otras radios, tenía un ritmo más acelerado y, según sus propias palabras, un 'speech muy pendejo' que llamó la atención. Esta frescura y espontaneidad la llevaron a tener su propio programa en la trasnoche, que se convertiría en un verdadero fenómeno: 'Transas'.
'Transas' era un espacio de contactos, algo inusual para la época (principios de los 90). Alejandra describió el programa como un 'furor'. Le encantaba hacerlo porque recibía llamadas de todo tipo de personas, desde presos en la cárcel hasta gente buscando relaciones. Era un espacio donde la conexión con el oyente nocturno, que escucha la radio de manera más activa y no solo de fondo, era muy intensa. 'Lo llevo en un rinconcito de mi corazón', afirmó sobre este programa que marcó un antes y un después en su carrera y en la radio nocturna.
Una Carrera Dentro de la Misma Casa Radial
La lealtad y el crecimiento profesional de Alejandra Salas se manifestaron en su larga permanencia dentro de la misma empresa de medios. Radio Mitre, en su momento, poseía varias emisoras, y Alejandra tuvo la oportunidad de trabajar en las cuatro: Mitre (AM), Cadena Latina, Cadena Top 40 y, por supuesto, La 100. Esta versatilidad le permitió explorar diferentes formatos y públicos, consolidando su experiencia y adaptabilidad.
Más Allá de la Locutora Tradicional
Desde sus inicios, Alejandra Salas dejó claro que no se conformaría con ser la locutora que simplemente da la hora y la temperatura. 'No estudié tres años para decir la hora', sentenció. Siempre buscó despegarse de ese rol pasivo, imprimiendo su personalidad en cada intervención. Su carácter fuerte, su frontalidad y su negativa a ser encasillada como la 'típica locutora dulce' se convirtieron en sellos distintivos.
Alejandra no teme decir lo que piensa, aunque a veces esto le valga el mote de 'loca'. Sin embargo, ella misma aclara: 'Las minas con carácter no somos locas, somos minas con carácter, nada más'. A lo largo de su carrera, ha buscado constantemente su propia voz, tanto en el aire como en la vida. Reconoce que no es la misma persona que a los 20 años, y eso se refleja en su estilo radial, que ha evolucionado con ella. Siempre se mantuvo informada, buscando 'aggiornarse', averiguar qué pasaba en el mundo y estar al tanto de las tendencias en radiocomunicación. Esta búsqueda constante de superación ha sido clave en su vigencia.
La Importancia de la Relación con los Conductores
Un factor fundamental en la larga y exitosa carrera de Alejandra ha sido su capacidad para establecer excelentes relaciones con los conductores con los que trabajó. Para ella, es impensable trabajar con alguien que no la respete o no le dé su lugar. Afortunadamente, nunca le sucedió. Su enfoque siempre fue constructivo: 'Todo lo que yo diga al aire va a ser para sumarte y va a hacer que vos brilles más todavía'. Esta filosofía demuestra su claridad sobre su rol como coequiper y su compromiso con el éxito del equipo al aire.
Actuación, Autenticidad y Conexión con la Audiencia
Aunque su sueño original era ser actriz, Alejandra encontró en la radio un espacio donde esa vocación también tiene cabida. Reconoce que el trabajo en radio 'tiene mucho que ver con la actuación', especialmente cuando uno no se siente bien anímicamente pero debe encarar un programa divertido. En esos momentos, 'hay que actuar un poco'.
Sin embargo, en los últimos tiempos, Alejandra ha optado por un camino de mayor autenticidad al aire. Ha comenzado a 'blanquear bastante' sus estados de ánimo, compartiendo sus vulnerabilidades con la audiencia. Esta apertura ha generado una respuesta muy positiva del otro lado, una empatía invaluable. Citó un ejemplo reciente en un pase radial donde mencionó estar atravesando una crisis a los 48 años, similar a una que tuvo a los 25. La inmediata identificación de los oyentes a través de mensajes demostró el poder de la conexión genuina. 'Esa empatía que podés tener con el público es maravillosa. No está mal abrirse', reflexionó.
Esta apertura contrasta con una etapa anterior de su carrera, cuando las exigencias de la radio para un público joven la obligaban a mantener un perfil que no se correspondía completamente con su realidad. Durante un año y poco, la radio buscaba apuntar a un segmento muy joven, y para que el público se identificara, las figuras al aire debían cumplir ciertas características. En ese contexto, Alejandra no podía decir que era madre. Incluso, relató la anécdota de llevar a su primera hija a la radio y tener que esconderla, llegando al extremo de que un productor le gritara '¡callate!' a la niña cuando esta dijo 'má' al aire. Era una época donde se 'jugaba un poco con eso', una restricción que hoy parece increíble pero que ilustra las presiones y los cambios en la industria.
Radio vs. Televisión: Un Amor Incondicional
Aunque tuvo varias incursiones en la televisión, apareciendo como invitada en programas como el de María Laura Santillán o 'Sorpresa y media', y participando en pilotos, el corazón de Alejandra siempre perteneció a la radio. Para ella, 'la radio es mi vida', 'mi casa'. Se siente cómoda y se maneja con naturalidad en el medio radial. La televisión, en cambio, le resulta 'más fría'. Si bien le gusta y ha trabajado en ella (actualmente está en 'Todo por hoy' en Canal 9), no la 'mata' de la misma manera que la radio. Incluso, cuando el programa 'Transas' fue un éxito, hubo planes para llevarlo a la televisión, pero finalmente no se concretaron. Su preferencia por la inmediatez y la intimidad de la radio es clara.
La Percepción del Oyente y la Lucha Personal
Es interesante cómo los oyentes, al no verla, creaban una imagen de ella en sus mentes. Alejandra contó que los hombres la imaginaban rubia, de ojos celestes, alta. Esto se debía en parte a que su discurso al aire, especialmente en una época, era deliberadamente 'sexy'. '¡Me encantaba!', confesó, aunque aclaró que era un personaje, ya que ella es 'cero' así en la vida real. Sumado a esto, su particular 'voz de pucho' contribuía a esa imagen.
Alejandra fuma, y fuma mucho, un hábito que piensa dejar en el futuro. Esta confesión se vincula con un tema más profundo de su vida: su salud. Recientemente, se realizó una cirugía de cinturón gástrico, una decisión tomada cien por cien por motivos de salud, no estéticos. Mirando fotos de antes, reconoce que tenía 'mucho sobrepeso', 45 kilos de más, de los cuales ya bajó 35. Había probado 'todas las dietas habidas y por haber', incluso las pastillas de Rímolo. Los exámenes clínicos no le daban bien, lo que la alertó sobre la necesidad de un cambio radical. Después de su primer embarazo, había engordado 30 kilos y nunca pudo bajarlos por completo. La falta de deporte tras ser madre y el paso de los años agravaron la situación. La operación fue una forma de poner un 'parate' a un problema de salud serio. Ahora se siente 'bárbara', con energía, habiendo evitado que sus niveles de salud se dispararan por completo.
Vida Personal y Resiliencia
En el plano personal, Alejandra se encuentra actualmente sin pareja. Tras separarse del padre de sus hijas, se centró mucho en ellas, sintiendo culpa al principio. 'Me dediqué a mis hijas y al trabajo', resumió, canalizando su energía ('libido') en esos dos aspectos. Ahora que sus hijas son más grandes, siente que 'no la va a parar nadie'.
A pesar de estar laboralmente bien, físicamente mejor y con una buena red familiar y de amigos, Alejandra confesó estar atravesando una 'crisis' interior. No sabe exactamente qué es, pero la reconoce como un obstáculo más en su camino. Su personalidad, fuerte y resiliente, se forjó precisamente atravesando dificultades, como la pérdida de su padre a los 10 años o el ambiente 'machista' que encontró al inicio de su carrera en radio. A pesar de las presiones, siempre supo 'poner los puntos' gracias a su carácter.
Su fortaleza no solo la benefició a ella. Recordó haber defendido a compañeras, como a Viviana Canosa en sus inicios, quien era muy tímida y se desanimaba ante las críticas. Alejandra la animaba y hablaba con los productores para que fueran más suaves con ella. Cuando se le preguntó quién la defendía a ella, su respuesta fue contundente y fiel a su estilo: 'Yo me defendía sola'.
Preguntas Frecuentes sobre Alejandra Salas
¿Quién es Alejandra Salas?
Es una reconocida locutora argentina con una extensa trayectoria en la radio FM, especialmente conocida por su trabajo en La 100.
¿Cuántos años tiene Alejandra Salas?
Según la información proporcionada, Alejandra Salas tiene 48 años.
¿En qué radios trabajó Alejandra Salas?
Comenzó en radios zonales y luego trabajó en importantes emisoras del grupo Radio Mitre, incluyendo Radio Mitre (AM), Cadena Latina, Cadena Top 40 y La 100.
¿Qué fue el programa 'Transas'?
Fue un exitoso programa nocturno de contactos en La 100 a principios de los años 90, conducido por Alejandra Salas, que se convirtió en un fenómeno de audiencia.
¿Por qué Alejandra Salas dice que no es solo una locutora?
Porque siempre buscó ir más allá del rol tradicional de la locución, imprimiendo su personalidad, charlando, opinando y conectando de manera más profunda con los oyentes, utilizando su formación y carácter para ser una comunicadora completa.
La historia de Alejandra Salas es un testimonio de pasión, perseverancia y autenticidad en el mundo de la radio. Su voz, su carácter y su capacidad para conectar con la gente la han convertido en una figura indispensable en la FM, demostrando que ser uno mismo, incluso con las vulnerabilidades, es la clave para una conexión duradera con la audiencia.
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