26/06/2008
Adidas es, sin duda, una de las marcas más reconocidas a nivel mundial en el ámbito del deporte. Su logo de las tres rayas es icónico, y su nombre resuena en estadios y calles por igual. Detrás de este gigante se encuentra la figura de Adolf Dassler, conocido como Adi, un innovador visionario cuyo empeño en mejorar el calzado deportivo sentó las bases de la compañía. Al momento de su fallecimiento en 1978, Adidas ya era una empresa con 17 fábricas y ventas anuales que ascendían a mil millones de marcos alemanes. Sin embargo, la historia de Adidas es también la historia de una profunda rivalidad familiar y de un camino lleno de desafíos que se forjó mucho antes de alcanzar esta magnitud.

La información disponible se centra principalmente en los orígenes y el desarrollo de la compañía bajo el liderazgo de Adi Dassler, detallando la compleja relación con su hermano Rudolf y los eventos clave que llevaron a la creación de dos marcas deportivas separadas. Exploraremos esta fascinante saga, marcada por la innovación, la guerra, y una división que resonó en la historia de la industria.
Los Humildes Comienzos: La Fábrica de Hermanos Dassler
La historia comienza en Herzogenaurach, Alemania, en los años posteriores a la Primera Guerra Mundial. Adolf Dassler, buscando ganarse la vida, se dedicó inicialmente a reparar zapatos. En la devastada Alemania de la posguerra, los materiales eran escasos. Adi demostró una creatividad excepcional, rebuscando entre los restos del ejército para obtener cuero de cascos y cartucheras, o seda de paracaídas para pantuflas. Su ingenio no se limitaba a los materiales; también ideó formas de mecanizar la producción sin electricidad, llegando a usar una bicicleta estática para accionar una máquina de fresado de cuero.
La verdadera pasión de Adi era el diseño de calzado deportivo especializado. Fue pionero en la creación de uno de los primeros zapatos con clavos, forjados por el herrero de la familia de su amigo Fritz Zehlein. Experimentaba constantemente con materiales como piel de tiburón o cuero de canguro, buscando la combinación perfecta de resistencia y ligereza. Su esposa, Käthe Dassler, describiría años después que desarrollar zapatos era su pasatiempo, su verdadera vocación, más que un simple trabajo, y que lo abordaba de manera muy científica.
Rudolf, el hermano de Adi, se unió a la empresa el 1 de julio de 1923, tras completar su formación como policía (aunque nunca ejerció). Con el apoyo de la herrería Zehlein, los hermanos pudieron registrar oficialmente su negocio el 1 de julio de 1924 como "Gebrüder Dassler, Sportschuhfabrik" (Fábrica de Calzado Deportivo Hermanos Dassler) en Herzogenaurach. Comenzaron operando en un antiguo lavadero convertido en un pequeño taller con generación manual de electricidad. Para 1925, ya fabricaban botas de fútbol de cuero con tacos clavados y zapatillas de atletismo con clavos forjados a mano.
Ascenso Olímpico y la Era Nazi
Dos factores fueron cruciales para transformar el negocio de una pequeña fábrica regional a un distribuidor internacional. El primero fue el interés de Josef Waitzer, ex olímpico y entonces entrenador del equipo alemán de atletismo. Impresionado por la planta y las innovaciones de Adi, Waitzer viajó a Herzogenaurach, forjando una larga amistad basada en el interés mutuo por mejorar el rendimiento atlético a través del calzado. Esta relación dio a Adi un acceso invaluable a los atletas, tanto alemanes como extranjeros, en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936.
Ya en los Juegos de Ámsterdam de 1928, el calzado de los Dassler se utilizaba en competiciones internacionales. Lina Radke, medallista de oro alemana en 1928, usó sus zapatillas. De manera similar, un corredor alemán que ganó oro en los Juegos de Los Ángeles de 1932 también calzó zapatos Dassler. El segundo factor clave en la década de 1930 fue el papel central que el deporte adquirió en la filosofía nacionalsocialista de Adolf Hitler. Con el ascenso del Partido Nazi, el trabajo en equipo deportivo fue priorizado. Los hermanos Dassler, viendo cómo sus intereses económicos podían beneficiarse de esta política, se afiliaron al Partido Nazi el 1 de mayo de 1933. Se decía que Rudolf era el más ferviente creyente de los dos.
En 1935, Adi consideró esencial entrenar y abastecer clubes afiliados a las Juventudes Hitlerianas para expandir la producción. Durante sus procedimientos de desnazificación, Adi argumentó que se había limitado a entrenar y evitado los mítines políticos, y que también estaba involucrado en clubes de otras afiliaciones, como un club de gimnasia liberal o un club deportivo de trabajadores. Ambos hermanos eran miembros del Cuerpo Motor Nacionalsocialista, y en su correspondencia utilizaban el saludo "Heil Hitler".
La Familia, Jesse Owens y la Guerra
En medio del crecimiento del negocio, también surgían tensiones familiares. En los primeros años 30, Adi conoció a Käthe Martz, hija de un maestro hormero, con quien se casó en 1934. A diferencia de Friedl, la esposa de Rudolf, Käthe era más asertiva y tuvo frecuentes roces con los padres de Adi y con Rudolf y Friedl, quienes vivían todos juntos en la misma casa. Rudolf culparía años después a Käthe de la ruptura entre los hermanos, alegando que ella "intentó interferir en asuntos de negocios".
Adi vio los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 como una plataforma clave para la exposición internacional. Aunque su relación con Waitzer aseguró que la mayoría de los atletas alemanes usaran calzado Dassler, su objetivo principal era la estrella estadounidense de atletismo, Jesse Owens. Adi logró encontrarse con Owens, quien aceptó usar sus zapatos con dos tiras de cuero a los lados y clavos oscuros. Owens, calzando Dassler, no solo derrotó a Luz Long, sino que también estableció un nuevo récord personal en salto de longitud, ganó dos oros individuales más en pista y formó parte del equipo de relevos de Estados Unidos que sorprendió a Alemania. La asociación de Adi con Jesse Owens fue crucial para el éxito de la empresa y la catapultó inmediatamente como competidora internacional en ropa deportiva. Cuando los soldados estadounidenses descubrieron que la fábrica Dassler era donde se hicieron los zapatos de las victorias olímpicas de Owens, decidieron respetar las instalaciones. Grandes pedidos de calzado para baloncesto, béisbol y hockey de Estados Unidos dieron a los Dassler "el primer impulso en el camino para convertirse en una historia de éxito mundial".
Una vez iniciada la guerra, la capacidad de los Dassler para beneficiarse del entusiasmo nazi por el deporte terminó, ya que el Reich se convirtió en una máquina de guerra. La fábrica fue permitida a operar, pero su producción se vio severamente reducida. Adi fue brevemente reclutado en 1940, pero fue relevado en 1941 para seguir dirigiendo la fábrica. En los primeros años de la guerra, la empresa se convirtió parcialmente en una fábrica para la producción de material militar, fabricando Panzerschrecks en lugar de zapatos a partir de diciembre de 1943. La escasez de personal llevó a Adi a solicitar el uso de prisioneros de guerra soviéticos en 1942.

Las condiciones de guerra exacerbaron la disputa latente entre las familias de Rudolf y Adi. Vivir juntos en la misma casa con los padres, las esposas y los nietos, además de la hermana Marie trabajando en la empresa, generaba un ambiente asfixiante. Rudolf, resentido porque Adi había sido liberado de la Wehrmacht para dirigir la fábrica, empezó a afirmar su autoridad. Negó empleo a dos hijos de su hermana Marie, alegando que "ya había suficientes problemas familiares en la empresa". Esta decisión tuvo consecuencias trágicas, ya que los hijos de Marie fueron reclutados y nunca regresaron. Rudolf, que ya había servido cuatro años en la Primera Guerra Mundial, se enfureció cuando fue llamado de nuevo en enero de 1943. Creía que Adi y sus "amigos del partido [Nazi]" eran responsables de su nueva conscripción. Desde Polonia, Rudolf escribió a su hermano amenazando con buscar el cierre de la fábrica.
En diciembre de 1943, la fábrica se cerró como parte de la campaña de Guerra Total, convirtiéndose en producción militar. Rudolf, al enterarse de que Adi había tomado inventario de cuero durante el cierre, lo denunció a los líderes del partido a nivel de condado. Rudolf intentó, sin éxito, reemplazar la producción de Panzerschrecks por botas militares bajo una patente suya. Tras desertar de su puesto en Polonia a principios de 1945, Rudolf regresó a Herzogenaurach. Un día después del funeral de su padre en abril de 1945, Rudolf fue arrestado por la Gestapo en Núremberg, donde permaneció hasta la liberación aliada.
La Desnazificación y la Ruptura Definitiva
Cuando las tropas estadounidenses llegaron a Herzogenaurach, estuvieron a punto de volar la fábrica. Käthe Dassler intervino rápidamente, argumentando que era simplemente una fábrica de calzado deportivo, logrando que la perdonaran, aunque la casa familiar fue ocupada por los soldados. Dos semanas después, Rudolf regresó.
El proceso de desnazificación que siguió a la guerra fue el catalizador de la ruptura irreparable entre los hermanos. El 25 de julio de 1945, Rudolf fue arrestado por las autoridades de ocupación estadounidenses bajo sospecha de haber trabajado para el Sicherheitsdienst (SD), el servicio secreto de las SS. Fue enviado a un campo de internamiento. Rudolf intentó defenderse, pero los investigadores encontraron pruebas de su temprana afiliación al partido y de su voluntariado para la Wehrmacht en 1941. Su intento de explicar su paradero después de ser convocado por la Gestapo en marzo de 1945 no fue creído por los investigadores, especialmente porque tanto su esposa Friedl como su hermano Adi testificaron que Rudolf había trabajado para la Gestapo. A pesar de las dudas, Rudolf fue liberado el 31 de julio de 1946.
Antes de la liberación de Rudolf, Adi tuvo que comparecer ante el panel de desnazificación. El 13 de julio de 1946, Adi fue declarado "Belasteter" (Culpable), la segunda categoría más grave, que podía acarrear hasta 10 años de prisión e implicaba su remoción de la dirección de la empresa. Su afiliación temprana al Partido Nazi y a las Juventudes Hitlerianas eran innegables. En la apelación, Adi reunió numerosos testimonios que atestiguaban su buena conducta. El alcalde de Herzogenaurach, de confianza para las fuerzas aliadas, fue un firme defensor. Otro alcalde, medio judío, testificó que Adi le advirtió de un posible arresto de la Gestapo y lo escondió en su propiedad. Un miembro del partido comunista testificó que Adi nunca estuvo involucrado en actividades políticas. Adi demostró que, lejos de beneficiarse de la producción de armas forzada, la empresa perdió 100,000 marcos.
A pesar de las pruebas, el comité no lo absolvió, pero lo reclasificó como "Minderbelasteter" (Ofensor Menor), una categoría de menor culpabilidad que resultaba en una libertad condicional de dos a tres años y, crucialmente, aún requería que Adi no operara Dassler Shoes. Adi contrató abogados para apelar. Rudolf, recién liberado, vio esto como su oportunidad para arrebatarle el control del negocio.
Durante el proceso de apelación de Adi, Rudolf presentó declaraciones afirmando que Adi había organizado la producción de armas por su cuenta y para su propio beneficio, y que él se habría resistido al cambio si hubiera estado presente. Alegó que su hermano lo había denunciado falsamente y que Adi había dado discursos políticos a los empleados. Käthe, por su parte, negó categóricamente todas las afirmaciones de Rudolf. El 11 de noviembre de 1946, el tribunal de Herzogenaurach cambió el estatus de Adi a "Mitläufer" (Seguidor), aliviando la mayoría de sus restricciones civiles, aunque aún bajo cierta supervisión. Finalmente, el 3 de febrero de 1947, la propiedad le fue devuelta y se le concedió formalmente permiso para reanudar la gestión de la empresa.
La creencia de Rudolf de que Adi lo había denunciado y su comportamiento durante la apelación de su hermano hicieron imposible cualquier relación futura entre ellos. La familia quedó irreparablemente dividida. La madre, Paulina, se puso del lado de Rudolf y Friedl. Su hermana Marie, que nunca perdonó a Rudolf por la muerte de sus hijos, se alineó con Adi y Käthe. Rudolf, su esposa y sus dos hijos abandonaron la casa familiar y se mudaron al otro lado del río, donde Rudolf se hizo cargo de la segunda fábrica de la empresa Dassler. En la separación, Adi conservó la primera fábrica y la villa familiar. El resto de los activos se dividieron uno por uno. Una vez que los hermanos dividieron sus negocios, nunca más volvieron a hablarse.
Nacimiento de adidas y el Milagro de Berna
Después de la guerra, Adi Dassler tuvo que reconstruir su empresa, enfrentando nuevamente la escasez de materiales en la devastada economía alemana. Las autoridades de ocupación estadounidenses, interesadas en reactivar la actividad económica, brindaron apoyo. Adi, al tener contacto cercano con oficiales que se habían instalado en su casa, obtuvo acceso a material de guerra no utilizado, como caucho de tanques de combustible y balsas, y lona de tiendas de campaña, para fabricar zapatos hasta que el cuero estuviera disponible. Pudo gestionar el negocio bajo supervisión durante un tiempo hasta la separación formal con su hermano en 1948.
Durante las negociaciones para la separación, los hermanos permitieron a los empleados elegir para qué empresa querían trabajar. Como Rudolf se había centrado principalmente en ventas y administración, la mayoría del personal de ventas se unió a él en la fábrica de Würtzburger Strasse. El resto, incluyendo casi todos los técnicos y los involucrados en desarrollo y producción, permanecieron con Adi. Adi se quedó con casi dos tercios de los empleados. Para llenar el vacío administrativo, Käthe y su hermana Marianne Martz se unieron a la empresa.

Adi se dedicó a diseñar un aspecto distintivo para sus zapatos, en parte para que fuera posible identificar qué atletas usaban su calzado. Se le ocurrió la idea de colorear las tiras de refuerzo en los laterales de los zapatos de un color diferente al del zapato. Experimentó con diferentes números de tiras y finalmente se decidió por tres. Las "tres rayas" se convirtieron en la marca distintiva de los zapatos Adidas.
En cuanto al nombre de la empresa, el plan inicial era usar una contracción del apodo y el apellido de Adi, similar a como Rudolf consideró "Ruda" antes de decidirse por Puma. Sin embargo, "Addas" fue rechazado porque ya era utilizado por un fabricante de calzado infantil. En su registro de empresa de agosto de 1949, Adi añadió una "i" manuscrita entre "Ad-" y "-das" para mantener la contracción de Adi Dassler. Así, la empresa se conoció como Adolf Dassler adidas Schuhfabrik.
El gran avance de Adidas llegaría en la década de 1950. Sepp Herberger, el entrenador de la selección alemana de fútbol, quien inicialmente se había alineado con Puma, cambió su lealtad a Adidas tras una disputa con Rudolf. Herberger encontró una mejor sintonía con Adi, quien era más tranquilo, dispuesto a aprender las necesidades de los futbolistas y más innovador. Adi se convirtió en parte habitual del séquito del equipo nacional, sentándose junto a Herberger y ajustando los zapatos de los jugadores durante los partidos.
Alemania Occidental, establecida en mayo de 1949, no fue elegible para la Copa del Mundo de 1950, la primera después de la guerra. Todas las preparaciones se centraron en los partidos de 1954 en Suiza. Para entonces, las botas de fútbol de Adidas eran considerablemente más ligeras que las hechas antes de la guerra. En la Copa del Mundo de 1954, Adi tenía un arma secreta que reveló en la final contra el equipo húngaro, ampliamente favorito e invicto desde 1950. A pesar de haber sido derrotados por Hungría 8-3 en la fase de grupos, Alemania Occidental llegó a la final.
El día de la final comenzó con lluvia ligera, lo que favoreció al equipo alemán que lo llamó "Fritz Walter-Wetter", en referencia a su mejor jugador que destacaba en condiciones de barro. Dassler informó a Herberger antes del partido de su última innovación: los "tacos de rosca". A diferencia de las botas tradicionales con tacos fijos, el zapato de Dassler permitía colocar tacos de diferentes longitudes según el estado del campo. A medida que el terreno de juego en el estadio Wankdorf empeoraba drásticamente, Herberger pronunció la famosa frase: "Adi, ponlos".
Los tacos más largos mejoraron el agarre de los jugadores alemanes en comparación con los húngaros, cuyas botas embarradas también eran mucho más pesadas. Alemania Occidental protagonizó una sorprendente remontada, ganando 3-2 en lo que se conoció como el Milagro de Berna. Herberger elogió públicamente a Dassler como un contribuyente clave a la victoria. La fama de Adidas se disparó tanto en Alemania Occidental, donde la victoria fue vista como un evento clave de posguerra para restaurar la autoestima nacional, como en el extranjero, donde en la primera final de la Copa del Mundo televisada, los espectadores fueron testigos de "el avance definitivo".
Preguntas Frecuentes
¿Qué significa el acrónimo Adidas?
Aunque es común escuchar que significa "All Day I Dream About Sports", Adidas es en realidad una contracción del nombre de su fundador: Adi Dassler.
¿Qué pasó con Adidas después de la muerte de Adolf Dassler?
La información proporcionada se centra en la historia de la fundación de la empresa, la rivalidad entre los hermanos Adi y Rudolf Dassler, los desafíos de la posguerra, la desnazificación y los éxitos iniciales como el de los Juegos Olímpicos de 1936 con Jesse Owens y la Copa del Mundo de 1954. Describe el estado de la empresa al momento del fallecimiento de Adi Dassler en 1978, pero no detalla los eventos o la dirección que tomó la compañía posteriormente con precisión basándose en este texto.
En resumen, la historia temprana de Adidas es una mezcla de ingenio, perseverancia y una amarga rivalidad familiar. Desde un pequeño taller en Herzogenaurach, Adolf Dassler, a través de la innovación constante y la visión de asociarse con atletas de élite, construyó los cimientos de un imperio global del deporte, superando los estragos de la guerra y una fractura familiar que dio origen a su principal competidor.
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