13/10/2018
Café del Mar, un nombre que evoca atardeceres mágicos y la brisa del Caribe, se ha convertido en un ícono de la vida nocturna y turística de Cartagena de Indias. Ubicado majestuosamente sobre las antiguas murallas de la ciudad, específicamente en el histórico Baluarte de Santo Domingo, este establecimiento ofrece una experiencia única con vistas inigualables al mar y al horizonte. Sin embargo, detrás de la postal perfecta, se esconde una compleja realidad legal y administrativa que ha puesto en jaque su continuidad.

La pregunta sobre quién es el propietario de un lugar tan emblemático como este a menudo surge entre sus visitantes y locales. Si bien el negocio como entidad comercial tiene un fundador y administrador, la clave de la controversia reside en el hecho de que el espacio físico que ocupa no es de su propiedad privada, sino parte del patrimonio público de la Nación, un bien de uso público con un valor histórico y cultural incalculable.
El Fundador y el Negocio
Según la información disponible, el fundador de Café del Mar en Cartagena es el señor Carlos Sánchez García. Fue él quien, hace aproximadamente 20 años, presentó un proyecto para operar en el Baluarte de Santo Domingo. A lo largo de estas dos décadas, Sánchez García ha sido la cara visible y el administrador principal del establecimiento, construyendo un negocio que, según sus propias palabras, ha generado numerosos empleos y ha contribuido a la economía local, empleando directamente a 80 personas con contratos formales y manteniendo relaciones con cientos de proveedores.
El negocio, Café del Mar Ltda., es la entidad que opera la actividad comercial (restaurante, bar) dentro del espacio arrendado en el baluarte. La propiedad del negocio como tal (mobiliario, marca, operación) recae en la sociedad y su fundador/accionistas, pero la disputa legal no es sobre la propiedad del negocio, sino sobre el derecho a ocupar y explotar económicamente un bien que pertenece a todos los colombianos: el Baluarte de Santo Domingo.
Un Espacio Histórico bajo Debate
El Baluarte de Santo Domingo no es un terreno cualquiera. Forma parte del sistema de fortificaciones de Cartagena de Indias, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Estas murallas fueron construidas con fines militares, para defender la ciudad de ataques, y hoy son un testimonio vivo de la historia de Colombia y un atractivo turístico fundamental.
La ocupación de 1.550 metros cuadrados de este baluarte por parte de un negocio privado ha generado debate y molestia en ciertos sectores de la ciudadanía y entidades encargadas de la protección del patrimonio. La controversia se centra en si un espacio de tan alto valor histórico y público debe ser usado primordialmente para una actividad comercial privada, limitando potencialmente el acceso público y la preservación integral del monumento.
La Batalla Legal: Una Acción Popular
La situación actual de Café del Mar es el resultado de un largo proceso legal que se inició hace nueve años. En el año 2014, un ciudadano identificado como David García Gómez interpuso una acción popular en contra de la Nación y del establecimiento. El argumento central de esta acción legal era la presunta vulneración de los derechos colectivos relacionados con el patrimonio público y la defensa del patrimonio cultural de la Nación.
El demandante sostenía que los contratos de arrendamiento firmados para la ocupación del baluarte se habían celebrado de manera irregular, sin procesos de selección objetivos, a precios considerados "irrisorios" y que, además, imponían limitaciones ilegales al uso público del espacio histórico.
Evolución de los Contratos y el Canon de Arrendamiento
La relación contractual entre Café del Mar y las entidades encargadas del baluarte ha evolucionado a lo largo del tiempo:
Inicialmente, en 2002, Carlos Sánchez García obtuvo la aprobación para operar en el baluarte a través de un proyecto presentado a la Sociedad de Mejoras Públicas, que en ese momento era responsable de los monumentos. El primer contrato de arrendamiento incluía el baluarte y una bóveda inferior, con un canon mensual de $2.700.000.
A partir de 2012, la administración del baluarte pasó al Ministerio de Cultura y, por ende, a la Escuela Taller Cartagena de Indias (Etcar), que representa al Ministerio en la ciudad. Se firmó un nuevo contrato con la Etcar, revalidando lo acordado previamente. Este contrato inicial era por dos años renovables, pero luego se ajustó a un formato anual. Con este nuevo acuerdo, el arriendo mensual se incrementó a $5.028.000.
Tras la acción popular de 2014, el Tribunal Administrativo de Bolívar emitió un fallo en agosto de 2019. Este fallo ordenó la creación de un comité para revaluar los costos de arrendamiento del baluarte. Como resultado de esta revaluación, el canon mensual se incrementó significativamente, llegando a $12.900.000.

La historia de los ajustes en el canon de arrendamiento refleja la creciente presión y el debate sobre el valor comercial versus el valor patrimonial del espacio. En abril de 2022, la Etcar entregó un nuevo proyecto de valoración que proponía un costo de uso basado en el metro cuadrado. Este estudio establecía un valor de $38.140 por metro cuadrado utilizado. Dado que Café del Mar ocupa 1.550 metros cuadrados, el canon anual propuesto ascendería a la considerable suma de $96.844.000.
| Periodo | Entidad Arrendadora | Canon Mensual Aproximado | Notas |
|---|---|---|---|
| Desde 2002 | Sociedad de Mejoras Públicas | $2.700.000 | Contrato inicial |
| Desde 2012 | Etcar (Ministerio de Cultura) | $5.028.000 | Nuevo contrato, base anual |
| Desde 2019 | Etcar (Ministerio de Cultura) | $12.900.000 | Tras fallo de 2019 |
| Propuesta 2022 | Etcar (Ministerio de Cultura) | Aprox. $8.070.333 ($96.844.000 / 12) | Basado en valoración por m² |
Nota: El canon de la propuesta 2022 se presenta como mensual para comparación, aunque el documento original parece citar el valor anual.
El Fallo Definitivo del Consejo de Estado
El punto álgido de este proceso legal llegó con el fallo del Consejo de Estado, publicado el 21 de noviembre de 2022 y notificado a la Etcar el 25 de enero de 2023. Esta sentencia es definitiva y de obligatorio cumplimiento.
El fallo ordena a la Etcar, o a la autoridad competente, la terminación y liquidación del contrato de arrendamiento sobre el Baluarte de Santo Domingo, así como de cualquier otro contrato similar que recaiga sobre dicho inmueble. Para cumplir con esta orden, se estableció un plazo de seis meses a partir de la ejecutoria de la sentencia.
Además de la terminación del contrato, el Consejo de Estado ordena a la Etcar la realización de estudios técnicos y administrativos para definir la futura administración del espacio. Las opciones planteadas son la administración directa por parte de una entidad pública o la entrega del baluarte a un particular a través de un proceso que garantice la selección objetiva y transparente, en concordancia con la naturaleza de bien público y patrimonial del inmueble.
El Impacto y las Reacciones
La noticia del fallo ha generado gran preocupación, especialmente para el fundador, Carlos Sánchez García, y los empleados del establecimiento. Sánchez García ha manifestado su tristeza y ha destacado el impacto social y económico que tendría el cierre, haciendo énfasis en los 80 empleados directos y la cadena de proveedores afectados. Su principal inquietud es la incertidumbre sobre el futuro y si habrá alguna posibilidad de que el negocio continúe operando bajo nuevas condiciones o si tendrán alguna prioridad en futuros procesos de selección.
Por su parte, Rafael Cuesta, director de la Etcar, ha sido claro en que la entidad debe acatar el fallo del Consejo de Estado. Ha señalado que no existe recurso de apelación desde su despacho y que su tarea es dar cumplimiento a lo ordenado por la alta corte, lo que implica proceder con la terminación del contrato vigente.
Preguntas Frecuentes sobre Café del Mar Cartagena y el Baluarte
- ¿Quién es el dueño del negocio Café del Mar en Cartagena?
- El negocio fue fundado por Carlos Sánchez García, quien lo administra a través de la sociedad Café del Mar Ltda. Sin embargo, no son dueños del espacio físico donde opera.
- ¿De quién es el Baluarte de Santo Domingo?
- El Baluarte de Santo Domingo es propiedad de la Nación colombiana, formando parte del patrimonio público y cultural.
- ¿Por qué se enfrenta Café del Mar a un posible cierre?
- El posible cierre se debe a un fallo del Consejo de Estado que ordena la terminación del contrato de arrendamiento entre la Etcar y Café del Mar Ltda., argumentando la protección del patrimonio público y cultural.
- ¿Cuánto pagaba Café del Mar de arriendo?
- El canon de arrendamiento ha variado significativamente. Comenzó en $2.700.000 mensuales, luego subió a $5.028.000, después a $12.900.000 tras un fallo judicial, y una propuesta reciente lo valoró en aproximadamente $96.844.000 anuales (unos $8 millones mensuales).
- ¿Qué entidad administra actualmente el Baluarte de Santo Domingo?
- La Escuela Taller Cartagena de Indias (Etcar), en representación del Ministerio de Cultura.
- ¿Qué pasará con el Baluarte de Santo Domingo después del posible cierre?
- El fallo ordena a la Etcar estudiar opciones para su futura administración, que podrían ser la gestión directa por una entidad pública o la entrega a un particular mediante un proceso de selección objetivo.
- ¿Cuál es el impacto del posible cierre para Cartagena?
- Además del impacto en los empleados y proveedores de Café del Mar, el cierre afecta a un lugar icónico para el turismo. La decisión busca equilibrar el uso comercial con la preservación y el acceso público al patrimonio histórico.
El Futuro del Baluarte y de un Ícono Cartagenero
La situación de Café del Mar pone de manifiesto la tensión existente entre el desarrollo económico y la preservación del patrimonio histórico en ciudades como Cartagena. El fallo del Consejo de Estado sienta un precedente importante sobre el uso de bienes de dominio público con valor cultural.
El futuro inmediato del Baluarte de Santo Domingo implica la terminación del contrato actual y un proceso para definir quién y cómo administrará este espacio vital. Para Carlos Sánchez García y el equipo de Café del Mar, se abre un periodo de gran incertidumbre, a pesar de los años de operación y la inversión realizada.
La comunidad cartagenera y los visitantes estarán atentos a cómo se resuelve esta situación, esperando que cualquier decisión futura garantice la protección del inestimable valor histórico del baluarte, al tiempo que se definen usos que beneficien a la ciudad de manera sostenible y equitativa.
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