DFM y Microfundición: Diseño Eficiente

05/10/2020

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El diseño y desarrollo de productos modernos es un proceso complejo que va más allá de la simple concepción mecánica. Implica la cuidadosa selección de materiales y procesos de fabricación para asegurar que el producto final no solo cumpla su función, sino que también sea de alta calidad y económicamente viable. Para lograr este equilibrio, es fundamental integrar desde las primeras etapas de diseño no solo los requisitos del cliente, sino también las variables de ingeniería y de proceso. Una metodología clave en este enfoque integrado es el Diseño para Manufactura y Ensamble (DFMA), y en particular, el Diseño para Manufactura (DFM).

El DFM es una técnica orientada a mejorar la fabricación de piezas mediante el análisis de geometrías, valores y tolerancias. Su aplicación temprana en el ciclo de diseño es crucial para reducir significativamente los costos asociados a la producción. Este artículo se centra en la aplicación de los conceptos de DFM, específicamente adaptados al proceso de fundición de precisión, también conocido como microfundición o fundición a la cera perdida.

¿Qué es el diseño en la manufactura?
El diseño para manufactura utiliza información de muchos tipos como: planos, especificaciones del producto y alternativas de diseño, un entendimiento detallado de los procesos de producción y ensamble, y una estimación de costos y volúmenes de producción, para lograr su objetivo último, que es obtener un artículo de ...

¿Qué es el Diseño para Manufactura (DFM)?

El Diseño para Manufactura (DFM) es una metodología fundamental dentro de la ingeniería concurrente o diseño integrado de productos. Se define como un conjunto de programas, técnicas, métricas, herramientas y métodos diseñados para optimizar la fabricación de componentes y simplificar el ensamble de productos. Esto se logra analizando aspectos como valores, tolerancias, movimiento, complejidad y la idoneidad para diferentes métodos de ensamble (manual, automático, robótico) con el objetivo de encajar de manera óptima en un sistema de manufactura específico, lo que resulta en una excelente relación costo-calidad.

El propósito principal del DFM es asegurar la 'manufacturabilidad' de un producto desde las fases más tempranas de su desarrollo. Esto implica que no solo los diseñadores, sino también los ingenieros de producción e incluso los proveedores, colaboren activamente en el proceso de diseño. Esta colaboración multidisciplinaria permite identificar y abordar posibles problemas de fabricación antes de que se conviertan en costosos errores en la etapa de producción.

Además de ser una herramienta para mejorar el propio diseño, el DFM también puede ser utilizado como una herramienta de benchmarking para analizar productos de la competencia, cuantificando las dificultades inherentes a su manufactura y ensamble. Para su aplicación efectiva, el DFM requiere una amplia gama de información, incluyendo planos, especificaciones de producto, alternativas de diseño, un conocimiento detallado de los procesos de producción y ensamble, y estimaciones de costos y volúmenes de producción. Su objetivo final es maximizar el aprovechamiento de los recursos y obtener un artículo de alta calidad con el menor costo posible.

Principios Clave del DFM

Para aplicar el DFM de manera general, sin centrarse en un proceso específico inicialmente, se pueden considerar los siguientes elementos:

  • Estimar el costo de manufactura.
  • Reducir el costo de los componentes.
  • Reducir el costo de los ensambles.
  • Reducir el costo de producción.
  • Considerar el impacto de las decisiones de DFM sobre otros factores (como la calidad o el rendimiento).

Más allá de estos elementos generales, existen principios fundamentales que el equipo de diseño debe tener en cuenta para lograr productos más fáciles y económicos de fabricar, manteniendo su calidad. Estos principios buscan simplificar el producto y el proceso de manufactura:

  • Reducir el número total de partes.
  • Desarrollar un diseño modular.
  • Usar materiales y componentes estandarizados.
  • Diseñar partes multifuncionales.
  • Diseñar para fácil fabricación.
  • Evitar partes separadas.
  • Minimizar las operaciones de manipulación.
  • Utilizar tolerancias amplias.
  • Minimizar el número de operaciones.
  • Evitar operaciones secundarias que añadan complejidad o costo.
  • Rediseñar componentes para eliminar pasos de proceso innecesarios.
  • Minimizar las operaciones que no añadan valor al producto.
  • Diseñar específicamente para el proceso de manufactura seleccionado.

Este último principio es crucial cuando se aplica DFM a una técnica específica como la microfundición. Antes de seleccionar un proceso particular, es vital considerar factores que afectan la elección, como las propiedades mecánicas y físicas del material, factores geométricos (forma, tamaño, peso, tolerancias, acabados superficiales), y factores de producción (tiempo de llegada al mercado, cantidad y tasa de producción).

El Proceso de Microfundición

La microfundición, o fundición a la cera perdida, es una de las técnicas metalúrgicas más antiguas y, al mismo tiempo, una de las más sofisticadas para la producción de piezas con geometrías complejas y casi cualquier aleación, incluyendo materiales de alto punto de fusión o difíciles de mecanizar. Aunque sus orígenes son ancestrales, hoy en día es indispensable en industrias de alta tecnología como la aeronáutica o aeroespacial, así como para la producción de artículos en lotes medianos e incluso pequeños, ofreciendo un buen balance de costo y capacidad geométrica.

El proceso de microfundición involucra una serie de pasos precisos:

  1. Creación de un modelo maestro para generar un molde.
  2. Inyección de cera en el molde para obtener patrones de la pieza.
  3. Ensamblaje de múltiples patrones en un 'árbol' para fundición simultánea.
  4. Creación de la cáscara cerámica: el árbol de cera se sumerge repetidamente en una mezcla de polvo refractario y pegamento coloidal (baño húmedo), seguido de aspersión de polvo cerámico (baño seco), y secado entre capas, hasta alcanzar el espesor deseado.
  5. Remoción del patrón de cera: se funde la cera, generalmente en un autoclave.
  6. Quema de las cáscaras cerámicas para aumentar su resistencia y eliminar residuos de cera.
  7. Vertido del metal fundido dentro de las cáscaras huecas.
  8. Solidificación del metal dentro de la cáscara.
  9. Remoción de la cáscara cerámica por métodos químicos o mecánicos.
  10. Corte de las piezas del árbol y operaciones de acabado.

A pesar de su versatilidad, la microfundición presenta limitaciones específicas que deben ser consideradas en el diseño. Aspectos como la temperatura de vertido, las contracciones volumétricas de las aleaciones y las tolerancias dimensionales posibles varían significativamente entre materiales ferrosos y no ferrosos. Las limitaciones particulares para cada aleación están relacionadas con el material de recubrimiento cerámico, que impacta en la rugosidad superficial, y el peso máximo de la pieza a fundir.

Diseño para Microfundición (DFIC): Consideraciones Clave

Aplicar DFM al proceso de microfundición (DFIC) implica establecer reglas de diseño basadas en un conocimiento profundo de las restricciones y capacidades de esta técnica. El momento ideal para considerar la microfundición es durante los bocetos preliminares del diseño. Una vez comprendidas las ventajas y limitaciones del proceso, se pueden establecer las variables críticas para un diseño óptimo.

Especificaciones Técnicas y Reglas de Diseño

Numerosos factores afectan el diseño de piezas producidas por microfundición. A continuación, se describen los más relevantes:

Selección de Material: La elección del material es fundamental, ya que afecta la 'fundibilidad' de la pieza, su estabilidad dimensional y su integridad interna. Si bien el material se selecciona principalmente por los requisitos funcionales del producto, para fundición se deben considerar propiedades como la temperatura de vertido, la fluidez y la contracción volumétrica para asegurar una fabricación sencilla y de alta calidad. El proceso de microfundición permite una gran variedad de aleaciones, incluyendo aquellas con alto punto de fusión o difíciles de mecanizar.

Nervios: Los nervios son elementos de refuerzo. Su espesor en la cúspide es un parámetro clave. Se deben incluir redondeos obligatorios en la cúspide (radio no menor de 1 mm). Para espesores de nervio inferiores a 6 mm, el radio de redondeo debe ser R = 0.5s (donde 's' es el espesor del nervio). Para unir los nervios con las paredes, se necesitan redondeos de R = 0.5S (donde 'S' es el espesor de la pared). Los espesores de los nervios varían según su ubicación en la pieza.

Conjugación de Paredes: Se recomienda que el espesor de las paredes interiores sea aproximadamente 0.8 veces el espesor de las paredes exteriores. Las uniones entre paredes deben hacerse con redondeos. Se prefieren radios exteriores ligeramente menores que los interiores (0.7 a 1 vez el radio interior). Para paredes convergentes con ángulos obtusos, se sugieren radios grandes (R = 50 a 100 veces el espesor de la pared interna), o idealmente, paredes curvilíneas. La mejor práctica es evitar ángulos agudos en las uniones de paredes. Unir paredes de distinto espesor se recomienda con transiciones cuneiformes suaves (inclinaciones de 1:5 a 1:10), reforzadas con nervios si es necesario.

Un diseño óptimo minimiza las secciones unidas y evita ángulos agudos. Cada sección debe tener el espesor adecuado para la resistencia y para prevenir enfriamientos locales rápidos. La unión de secciones crea puntos calientes que enfrían más lentamente. Para evitar problemas de solidificación en uniones, se recomienda evitar la concentración de metal escalonando las partes en cruz, usar agujeros con macho para agilizar la solidificación en cruces, y preferir redes circulares con secciones adjuntas.

Cambios de Sección: Es vital evitar cambios abruptos de sección y eliminar esquinas agudas. Si hay cambios de sección, la diferencia relativa en espesor no debe exceder una relación de 2:1. Si la diferencia es menor a 2:1, se puede usar un filete; si es mayor, se recomienda una transición en forma de cuña, con una inclinación que no exceda 1:5.

Espesor de Pared: Se debe diseñar todas las secciones con el espesor de pared lo más uniforme posible.

  • Espesor mínimo: Determinado por la fluidez del material y la distancia que debe recorrer el metal fundido. Varía según el material (ferroso vs no ferroso) y el área de la sección (limitada vs grande), así como el punto de fusión de la aleación.
  • Espesor máximo: El proceso generalmente tiene un límite superior, típicamente alrededor de 25.4 mm (1 pulgada).

Radios: Es preferible usar radios y filetes amplios en esquinas internas para reducir la contracción y el agrietamiento, mejorar la disipación de calor, optimizar la solidificación y aumentar la resistencia e integridad de la fundición. Aunque es posible producir esquinas agudas, se recomienda especificar filetes con radios mínimos (ej. 0.75 mm). Los tamaños de radios de filetes preferidos suelen ser mayores (ej. 1.588 a 3.18 mm).

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Para poder emitir en estéreo, lo que se hace es enviar otra señal de audio paralelamente con la señal Suma, que se denomina "Señal Resta". La señal resta no es nada más que la señal resultante de restar los 2 canales L y R (L-R).

Agujeros: No es práctico fundir agujeros muy pequeños: menos de 1.5 mm en materiales ferrosos y menos de 2.2 mm en no ferrosos. La tolerancia de control de posición recomendada es ±0.127 mm por cada 25 mm desde un punto de referencia. Se desaconsejan los agujeros ciegos profundos (profundidad mayor que diámetro) para evitar bolsas de aire durante el revestimiento. Para agujeros pasantes, la relación longitud/diámetro (L/D) debe ser menor o igual a 5:1 para no ferrosos y no menor o igual a 4:1 para ferrosos. La relación L/D factible también depende del tamaño absoluto del agujero.

Tolerancias Dimensionales y Acabados Superficiales

Las tolerancias dimensionales son cruciales en microfundición.

  • Planitud y Rectitud: Varían con la longitud, espesor y configuración. Las tolerancias para rectitud axial pueden ser alrededor de ±0.127 mm por cada 25 mm. La planitud se relaciona con la contracción volumétrica del patrón y del metal.
  • Tolerancias Lineales: Típicamente, el proceso puede lograr ±0.125 mm por cada 25 mm. Las tolerancias varían según el material y la longitud.
  • Paralelismo: Es difícil de controlar. Depende de la relación longitud/espesor. Se puede usar una tolerancia general (ej. 0.254 mm por cada 25 mm LTI).
  • Angularidad: Depende de la ubicación en la pieza. Varía desde ±0.5º en lugares bien soportados hasta ±2º donde puede haber distorsión.
  • Superficies Cóncavas y Convexas: Las superficies convexas se funden con más exactitud que las cóncavas debido a la contracción del metal.
  • Conicidad: Se necesita una pequeña conicidad (ej. ¼º a ½º) para extraer los modelos de cera.
  • Figuras de Contornos Redondos (Concentricidad y Redondez): La concentricidad (ejes comunes) y la redondez (variación respecto a un círculo perfecto) son funciones de la rectitud y las variaciones de contracción. Las tolerancias varían con el diámetro y el espesor de pared.

Acabados Superficiales: Los valores de acabado dependen de los materiales del patrón y del metal. Los rangos típicos están entre 2.2 y 3.8 µm. Con técnicas especiales, se pueden obtener acabados mínimos de hasta 30 µm. En muchos casos, solo las superficies críticas para contacto metal-metal o apariencia necesitan mecanizado adicional.

Metodología de Diseño para Microfundición (DFIC)

Para un diseño exitoso en microfundición, se propone una metodología estructurada:

  1. Diseño Conceptual y Preliminar: Partiendo de la opción de diseño conceptual, se realiza un diseño preliminar.
  2. Evaluación General de DFM: Se verifica si el diseño preliminar cumple con los requisitos generales de DFM (reducción de partes, modularidad, etc.). Si no, se simplifica la estructura del producto.
  3. Evaluación de Idoneidad del Proceso: Si cumple con DFM general, se evalúa si el diseño es adecuado para microfundición en cuanto a geometría, material y producción. Si no es apropiado, se considera otro proceso de fabricación.
  4. Comparación de Procesos: Si se consideran otros procesos, se comparan para determinar cuál ofrece mayor facilidad de fabricación y economía para el volumen de producción.
  5. Selección y Verificación del Material: Si la microfundición es apropiada, se selecciona el material o se verifica si el material elegido es compatible y trabajable por este proceso. Si no, se sugieren alternativas más económicas y manufacturables.
  6. Evaluación de Especificaciones Técnicas Específicas (DFIC): Una vez seleccionado el material, se evalúan las especificaciones técnicas detalladas para microfundición (nervios, paredes, radios, agujeros, etc.) frente a los límites del proceso. Si no cumple, se mejora el diseño conceptual.
  7. Evaluación de Tolerancias Dimensionales: Si cumple con las especificaciones técnicas, se evalúan las tolerancias dimensionales (planitud, rectitud, lineal, angularidad, etc.) que no se hayan considerado previamente.
  8. Procesos Complementarios o Mejora de Diseño: Si el diseño excede las tolerancias de la microfundición, se evalúa si se requieren procesos de mecanizado adicionales para alcanzarlas (teniendo en cuenta el principio DFM de reducir operaciones). Alternativamente, se considera mejorar el diseño para ajustarse a las tolerancias del proceso de fundición.
  9. Evaluación de Acabados Superficiales: Se verifican los requisitos de acabado superficial. Si la microfundición no puede lograrlos, se exploran otros procesos de acabado o se modifica el diseño para reducir la necesidad de acabados superiores.
  10. Diseño de Detalle y Prototipo: Si el diseño cumple con todas las consideraciones de DFIC (especificaciones técnicas, tolerancias, acabados), se procede al diseño de detalle y la creación de un prototipo.

Beneficios del DFM en Microfundición

Implementar el DFM en el proceso de microfundición ofrece múltiples beneficios:

  • Optimización de Costos: Permite identificar y reducir costos de fabricación desde las primeras etapas.
  • Mejora de la Calidad: Al considerar las limitaciones del proceso, se reducen defectos relacionados con la fundición, como porosidad o distorsión.
  • Reducción del Tiempo de Desarrollo: Evitar problemas de manufactura tardíos acelera el ciclo de desarrollo del producto.
  • Mayor Manufacturabilidad: El diseño se adapta mejor a las capacidades del proceso, facilitando la producción.
  • Uso Eficiente de Recursos: Se optimiza el uso de materiales y energía al reducir desperdicios y operaciones innecesarias.

Sin embargo, es crucial aplicar el DFM con cautela. Las decisiones de diseño deben ser estudiadas cuidadosamente, ya que no siempre impactarán positivamente todos los aspectos de la calidad o funcionalidad del artículo.

Preguntas Frecuentes sobre DFM y Microfundición

¿Qué diferencia hay entre DFM y DFMA?

DFM (Diseño para Manufactura) se centra en facilitar y optimizar la fabricación de componentes individuales. DFMA (Diseño para Manufactura y Ensamble) abarca tanto la fabricación de las partes como la facilidad con la que se pueden ensamblar para formar el producto final. El DFMA es un concepto más amplio que incluye al DFM.

¿Por qué es importante aplicar DFM específicamente a la microfundición?

La microfundición es un proceso capaz de producir geometrías muy complejas, pero tiene limitaciones específicas relacionadas con el material, las dimensiones, las tolerancias y los acabados superficiales. Aplicar DFM ayuda a diseñar piezas que aprovechen las fortalezas del proceso (formas intrincadas) mientras se evitan sus limitaciones, resultando en piezas de mayor calidad y menor costo.

¿Cuáles son las reglas de diseño más críticas en DFIC?

Entre las reglas más críticas se encuentran el diseño uniforme del espesor de pared, el uso adecuado de radios en las uniones, el manejo correcto de los cambios de sección, y el conocimiento de las limitaciones del proceso para el tamaño y la forma de los agujeros. Respetar estas reglas reduce defectos como la contracción, el agrietamiento y la porosidad.

¿Puede el DFM en microfundición eliminar la necesidad de mecanizado?

El DFM busca minimizar las operaciones secundarias como el mecanizado. Al diseñar dentro de las tolerancias y acabados superficiales que la microfundición puede lograr, se reduce la necesidad de mecanizado. Sin embargo, para superficies con requisitos de acabado muy precisos o tolerancias muy ajustadas que exceden las capacidades del proceso, el mecanizado puede seguir siendo necesario.

¿Quién debe participar en la aplicación del DFM?

La aplicación efectiva del DFM requiere un equipo multidisciplinario. Idealmente, deben participar diseñadores, ingenieros de producción, expertos en materiales y, si es posible, representantes de los proveedores para asegurar que todas las perspectivas de la manufactura se consideren desde el principio.

Conclusiones

La selección del proceso de fabricación tiene un impacto directo no solo en las propiedades y calidad del producto, sino también en sus costos. La microfundición, aunque históricamente artesanal, es hoy un proceso tecnológico preciso que requiere gran habilidad y exactitud. Presenta ventajas significativas para piezas complejas en materiales difíciles de conformar por otras vías.

Implementar el diseño para manufactura (DFM), conociendo las características del producto, las propiedades del material, las restricciones y capacidades del proceso y los costos, permite establecer la viabilidad de producción temprana o identificar la necesidad de mejorar el diseño antes de la fabricación, evitando costos innecesarios. Aunque una herramienta potente para reducir costos y mejorar la calidad, su aplicación debe ser juiciosa, considerando cuidadosamente el impacto de cada decisión.

Para aplicar DFM a un proceso específico como la microfundición, es indispensable un conocimiento profundo de sus limitaciones y capacidades de producción. Las reglas de diseño derivadas de este conocimiento facilitan la identificación de puntos críticos en el diseño, optimizando el uso de recursos y minimizando errores que incrementan los costos. La metodología propuesta para DFIC ilustra cómo integrar estas consideraciones en el ciclo de diseño.

Finalmente, las decisiones de diseño para la microfundición, y cualquier otro proceso, deben involucrar tanto a diseñadores como a ingenieros de producción para asegurar cambios efectivos que no comprometan las características funcionales de la pieza.

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