30/01/2021
En el competitivo mundo del desarrollo de productos, especialmente en sectores de alta complejidad como el de los dispositivos médicos, no basta con tener una idea innovadora y un diseño funcional. Es crucial que ese diseño pueda convertirse en un producto real de manera eficiente, consistente y rentable. Aquí es donde entra en juego el Diseño para la Fabricación, o DFM, una metodología fundamental que guía el proceso de desarrollo desde sus inicios.

El DFM es un enfoque de ingeniería que se centra en optimizar un producto para que su fabricación sea lo más eficiente posible. Esto implica considerar activamente los procesos productivos, los materiales, las herramientas y las capacidades de la planta de producción mientras el producto aún está en la fase de diseño. El objetivo principal es asegurar que el producto final pueda ser manufacturado dentro de un costo objetivo, manteniendo al mismo tiempo una calidad constante, seguridad y el rendimiento esperado. Aunque en el contexto de dispositivos médicos se consideran factores adicionales como el cumplimiento normativo, la usabilidad y la experiencia del paciente, la realidad de la fabricación sigue siendo el foco central del DFM.

¿Qué es exactamente el DFM?
Como mencionamos, el Diseño para la Fabricación (DFM) es una disciplina que aborda el diseño de productos con un enfoque primordial en su posterior producción en masa. Su esencia radica en simplificar y refinar el producto en todas las etapas del proceso de diseño. La meta es clara: hacer que la fabricación sea más fácil, rápida y menos complicada, reduciendo al mínimo el número de pasos necesarios en la cadena productiva. Esto contrasta con enfoques de diseño que solo consideran la fabricabilidad una vez que el diseño está prácticamente terminado, lo que a menudo lleva a costosos rediseños y retrasos.
Un aspecto importante dentro del proceso DFM es la consideración del número de piezas utilizadas para fabricar un producto. Los ingenieros de diseño, al aplicar los principios DFM, buscan activamente eliminar o combinar piezas para asegurarse de que se utilicen la menor cantidad posible. Esta 'reducción de piezas' no solo ahorra tiempo en la producción y el ensamblaje, sino que también, al disminuir el número de pasos de ensamble (debido a menos componentes), reduce significativamente el riesgo de errores durante la producción. Además de la reducción de piezas, la estandarización de componentes es otro de los objetivos principales del DFM. Utilizar piezas estándar disponibles comercialmente, siempre que sea posible, simplifica la cadena de suministro, reduce los costos de adquisición y a menudo mejora la fiabilidad.
¿Cuándo se debe iniciar el DFM?
Una de las premisas clave del DFM es que debe integrarse lo antes posible en el ciclo de desarrollo del producto. Siguiendo un proceso DFM, los problemas que podrían surgir durante la fabricación de un nuevo producto pueden identificarse y resolverse durante la fase de diseño, en lugar de enfrentarlos mucho más tarde. Por lo tanto, es de vital importancia considerar los principios DFM durante las etapas iniciales del proceso de diseño y continuar aplicándolos a lo largo de cada fase, incluyendo el desarrollo del concepto, el modelado CAD, la creación de prototipos y todas las iteraciones de diseño subsiguientes.
La razón fundamental para aplicar el DFM tempranamente es económica y temporal. Cuanto más avanzado esté el proceso de desarrollo, más costoso y lento será realizar cambios en el diseño. Por ejemplo, modificar el diseño de un producto cuando ya se está en la etapa de diseño y producción de moldes es masivamente más caro que hacerlo durante las etapas iniciales de desarrollo de concepto, modelado CAD o creación de prototipos. En esencia, los cambios tempranos son digitales y conceptuales; los cambios tardíos implican herramientas físicas costosas y procesos ya establecidos. Por lo tanto, es crucial asegurarse de que el especialista en desarrollo de productos que diseña su nuevo dispositivo médico siga los principios DFM desde el principio.
¿Qué implica el proceso DFM?
Un enfoque DFM para diseñar un nuevo producto implica cuestionar todos los aspectos del producto y su diseño desde una perspectiva de manufacturabilidad. Hacer esto requiere experiencia con productos y diseños similares, así como conocimiento de lo que se ha hecho en la industria. Además, un enfoque creativo e innovador es esencial, especialmente en el diseño de productos de tecnología médica (MedTech).
Factores Clave Considerados durante un Proceso DFM:
El DFM es un proceso holístico que evalúa el diseño a través de múltiples lentes relacionados con la producción. Los factores clave que se tienen en cuenta incluyen:
Proceso de Fabricación: Esto implica considerar el método específico que se utilizará para fabricar el producto o sus componentes, como mecanizado, moldeo por inyección, impresión 3D, etc. Se debe prestar especial atención a las tolerancias dimensionales para asegurar que estén dentro de un rango aceptable para el proceso de fabricación elegido. Un diseño con tolerancias demasiado estrictas para el proceso planeado resultará en altos costos de producción y altas tasas de descarte.
Proceso de Ensamblaje: El ensamblaje es una parte fundamental del proceso de producción general, por lo tanto, también es una consideración clave del DFM. A veces, esto se denomina DFA (Diseño para el Ensamblaje) o DFMA (Diseño para la Fabricación y el Ensamblaje), reconociendo la importancia de ambas etapas. Se aplican principios similares al considerar el ensamblaje de un dispositivo médico mínimamente invasivo: minimizar el número de pasos y componentes, reducir el potencial de error humano y hacer que el proceso de ensamblaje sea lo más sencillo y a prueba de errores posible.
Automatización: Los ingenieros que aplican DFM analizarán las partes del proceso de fabricación y/o ensamblaje que pueden ser automatizadas. Luego, se pueden realizar ajustes en el diseño del producto para facilitar la manufactura automatizada. Diseñar componentes que se orienten fácilmente o que tengan características de alineación claras son ejemplos de cómo el diseño puede ayudar a la automatización.
Compatibilidad del Proceso: Frecuentemente, el DFM tiene en cuenta las capacidades de fabricación existentes de la instalación que será finalmente responsable de producir el producto. El objetivo es minimizar la necesidad de adquirir nuevos equipos o desarrollar habilidades especializadas en el personal, optimizando el uso de los recursos disponibles.
Diseño: El diseño del nuevo producto debe adherirse a las Buenas Prácticas de Fabricación (GMP). Por ejemplo, el diseño debe considerar las cuestiones prácticas de fabricar los componentes y luego manipularlos para el ensamblaje. ¿El diseño implica pasos innecesarios que podrían eliminarse? El diseñador también podría diseñar la pieza de manera que su producción pueda automatizarse en gran medida, como se mencionó anteriormente. La forma y geometría de las piezas impactan directamente la facilidad de fabricación.
Materiales: Los materiales que se utilizarán para hacer el producto son una consideración crucial del DFM. En un dispositivo médico mínimamente invasivo, los materiales deben ser seguros y biocompatibles, lo cual es una restricción fundamental. Sin embargo, elegir los materiales adecuados también tiene un impacto significativo en el rendimiento del producto, ya que diferentes materiales y combinaciones de materiales ofrecen características de rendimiento distintas. Además, es importante considerar la disponibilidad de los materiales en la cadena de suministro, así como los costos de adquisición y cualquier impacto que el material tendrá en el proceso de fabricación (por ejemplo, si es difícil de cortar, moldear o tratar).
Simplificación de Piezas: Uno de los objetivos principales del proceso DFM es la simplificación. Esto incluye:
- Minimizar el número de piezas requeridas para fabricar el producto.
- Minimizar la complejidad de las piezas y cualquier otra característica que haga que el dispositivo médico sea más difícil de fabricar y/o ensamblar.
- Evitar el uso de geometrías o formas complejas en los componentes del producto, ya que a menudo requieren procesos de fabricación más costosos y lentos.
- Evitar la necesidad de procesos de fabricación o ensamblaje que requieran mucha mano de obra o maquinaria especializada.
- Utilizar componentes estandarizados siempre que sea posible para aprovechar la eficiencia y el menor costo de las piezas de catálogo.
Mitigación y Eliminación de Errores: Como parte del DFM, los ingenieros considerarán el proceso de fabricación de principio a fin para identificar y evaluar el potencial de errores. El enfoque se centrará en gran medida en las partes del proceso de fabricación y ensamblaje que tienen un elemento humano. Cuando se identifica un riesgo de error humano, los ingenieros considerarán qué se puede hacer en el diseño o el proceso para reducir o eliminar ese riesgo, mejorando la calidad y la fiabilidad del producto final.
Rendimiento: A pesar de todas las optimizaciones para la fabricación, el producto debe funcionar en situaciones del mundo real según lo esperado y de acuerdo con sus requisitos de funcionalidad definidos. Por lo tanto, el rendimiento del dispositivo médico debe ser una consideración central en el proceso DFM. La manufacturabilidad no debe comprometer la eficacia o seguridad del producto.
Regulaciones: El diseño del producto debe cumplir con todas las regulaciones relevantes desde el principio. El DFM debe asegurar que el diseño no solo sea fácil de fabricar, sino que también facilite el cumplimiento de las normativas durante la producción y el control de calidad. Los procesos de validación y documentación requeridos por las regulaciones a menudo dependen de un diseño y proceso de fabricación consistentes y predecibles.
Rentabilidad: El costo de fabricar el producto es una parte importante del proceso DFM. El objetivo es asegurar que el costo de manufactura esté alineado con la estrategia comercial del producto sin comprometer la seguridad, la calidad o el cumplimiento normativo. Un producto que no puede fabricarse a un costo competitivo difícilmente tendrá éxito en el mercado, sin importar cuán bueno sea su diseño funcional.
Innovación Futura: Los dispositivos médicos mínimamente invasivos a menudo pasan por múltiples iteraciones de lanzamiento comercial a medida que los productos se desarrollan y mejoran. Los procesos DFM deben tener en cuenta el potencial para el desarrollo futuro del producto. Esto puede implicar diseñar con modularidad en mente o utilizando componentes que puedan actualizarse o reemplazarse más fácilmente en versiones posteriores.
Beneficios del DFM
Implementar una sólida metodología DFM ofrece una amplia gama de beneficios que impactan positivamente tanto el proceso de desarrollo como el éxito comercial del producto final. Estos beneficios incluyen:
Reduce el tiempo de lanzamiento al mercado: Al identificar y resolver problemas de fabricación en las primeras etapas, se evitan costosos retrasos y rediseños en fases posteriores, acelerando el camino desde el concepto hasta la disponibilidad en el mercado.
Minimiza los plazos y costos de transferencia de fabricación: Cuando el diseño ya está optimizado para la producción, la transición de la fase de desarrollo a la fabricación a gran escala en una planta es mucho más fluida y menos costosa.
Reduce el costo general de diseño y desarrollo del producto: Aunque invertir en DFM al principio requiere esfuerzo, el ahorro derivado de evitar problemas de fabricación tardíos, rediseños y herramientas modificadas compensa con creces esta inversión inicial.
Asegura que el producto se pueda fabricar de forma rentable: El DFM alinea el diseño con las realidades de la producción, garantizando que el costo de fabricación permita alcanzar los márgenes de beneficio deseados.
Garantiza un producto de mayor calidad: Al simplificar el diseño, reducir el número de piezas, estandarizar componentes y minimizar los pasos de ensamblaje, se reduce la probabilidad de defectos y variaciones en el producto final.
Reduce el riesgo de errores de producción y problemas de calidad del producto: Un diseño optimizado para la fabricación es inherentemente menos propenso a errores durante el proceso productivo, lo que se traduce en menos productos defectuosos y una mayor satisfacción del cliente.
Preguntas Frecuentes sobre DFM
- ¿Es el DFM aplicable solo a dispositivos médicos?
- Aunque la información proporcionada se centra en dispositivos médicos debido a su criticidad y complejidad, los principios de Diseño para la Fabricación son aplicables a cualquier tipo de producto que se vaya a fabricar en volumen. La optimización de procesos, la reducción de piezas y la consideración de costos y calidad son universales en la ingeniería de fabricación.
- ¿Cuál es la etapa más importante para considerar el DFM?
- Si bien el DFM debe aplicarse continuamente a lo largo de todo el ciclo de desarrollo, es crucial integrarlo desde las etapas más tempranas, como el desarrollo del concepto y el diseño inicial. Los cambios realizados en estas fases son significativamente menos costosos y más fáciles de implementar que los realizados una vez que la producción o las herramientas de fabricación están avanzadas o completas.
- ¿Cómo ayuda el DFM a reducir los costos?
- El DFM contribuye a la reducción de costos de varias maneras: minimizando el número y la complejidad de las piezas, utilizando componentes estándar más económicos, simplificando los procesos de fabricación y ensamblaje (lo que reduce la mano de obra y el tiempo de ciclo), y evitando costosos rediseños y problemas de calidad que requieren retrabajo o descarte de productos.
- ¿El enfoque DFM puede afectar negativamente el rendimiento o la innovación?
- Un DFM bien ejecutado equilibra la manufacturabilidad con el rendimiento y la funcionalidad. El objetivo no es simplificar en exceso a expensas de la funcionalidad, sino encontrar la forma más eficiente de fabricar un diseño que cumpla con todos los requisitos de rendimiento y calidad. De hecho, al liberar recursos y reducir costos de fabricación, el DFM puede incluso facilitar futuras innovaciones.
- ¿Qué diferencia hay entre DFM y DFA?
- DFM (Diseño para la Fabricación) se centra en la facilidad de producir los componentes individuales del producto. DFA (Diseño para el Ensamblaje) se enfoca en la facilidad de unir esos componentes para formar el producto final. DFMA (Diseño para la Fabricación y el Ensamblaje) es un término que abarca ambos aspectos, reconociendo que la optimización de la fabricación de piezas y su posterior ensamblaje son dos caras de la misma moneda de la eficiencia productiva.
En conclusión, el Diseño para la Fabricación (DFM) es una disciplina indispensable en el desarrollo de productos modernos, particularmente aquellos con requisitos complejos como los dispositivos médicos. Al integrar la perspectiva de la fabricación desde las fases más tempranas del diseño, las empresas pueden desarrollar productos que no solo cumplen con altos estándares de calidad, seguridad y rendimiento, sino que también son eficientes y rentables de producir. Implementar DFM es invertir en un proceso de desarrollo más fluido, una cadena de suministro más robusta y un producto final más exitoso en el mercado.
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