12/03/2012
En el corazón de Rosario, en la esquina de Sarmiento y Santa Fe, existió y aún existe un lugar que es mucho más que un simple bar: El Cairo. Y dentro de ese universo particular, una mesa se convirtió en leyenda, inmortalizada por la pluma de uno de los humoristas más queridos de Argentina: Roberto Fontanarrosa. Era la irónicamente autodenominada Mesa de los Galanes, un punto de encuentro, un espacio de pensamiento informal y, sobre todo, una fuente inagotable de inspiración para las célebres columnas del Negro publicadas en el diario Rosario/12.
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Este grupo de amigos, liderado por el carisma y la genialidad de Fontanarrosa, se reunía con una periodicidad casi ritual. El bar El Cairo, en su versión de finales del siglo XX, era un escenario propicio para ello. Descrito como un lugar funcionalista, despojado de ornamentos, con una luz intensamente blanca de tubos fluorescentes que hoy ya no se ven, ofrecía el espacio esencial: muchas mesas, una barra y dos kioscos. Pero su simpleza material contrastaba con la riqueza de la vida que allí florecía. Las mesas en El Cairo no eran solo mobiliario; se "tenían". Cada una parecía poseer un dueño tácito, ya fuera individual o colectivo. Integrarse a una mesa requería ser aceptado, creando una dinámica de "tribus" dentro de la gran "nación cairota". Era una forma peculiar de democracia con toques de aristocracia del espíritu, donde la pertenencia se ganaba en la charla, en la complicidad, en el compartir un instante que, como el kairós griego (el instante presente vuelto eternidad), parecía trascender el tiempo.

En aquel entonces, la vida social no dependía de agendar números de teléfono. Bastaba con ir al bar el sábado al mediodía, y "estaban todos ahí". Se conversaba sin prisa, casi sin límite de tiempo, en un ambiente donde no existía el temor a los efectos del tabaco o del café torrado. El cine El Cairo, a la vuelta, nutría debates sobre películas que se extendían en las mesas del bar. Las distinciones sociales o académicas se disolvían; todos eran "cultos" a su manera, unidos por el peculiar "look El Cairo" que definía a sus habitués: minifalda y medias can can, morral y rulos.
Fontanarrosa veía El Cairo como un mundo aparte, un universo paralelo. Con su humor característico, se preguntaba si era un "Estado independiente" y lo bautizaba como el "Principado del Paraná" o incluso, en sus columnas, lo llamaba "la mezquita". Era un chiste, sí, pero uno que, como toda buena broma, contenía un germen de verdad sobre la identidad y el carácter único de ese lugar y su gente.
Las Columnas "Desde El Cairo": El Humor Semanal del Negro
Entre 1990 y 1995, cada viernes, los lectores de Rosario/12 esperaban ansiosos la sección Contratapa. Allí, en un ángulo, aparecía el simpático camello con la pelota de fútbol bajo la pata, al pie de un portal arabesco. Era el ícono que Fontanarrosa había dibujado para marcar su columna: "Desde El Cairo". Estas columnas eran el reflejo escrito de las conversaciones, las ocurrencias y el "delirio" que surgía de la Mesa de los Galanes y del ambiente del bar.
La extensión de las columnas variaba. A veces ocupaban toda la contratapa, otras eran más breves, acompañadas de una viñeta mínima pero siempre cargada de humor. Fontanarrosa mismo las describía como un "juego divertido de ficción", un "rincón apropiado para la mentira" y una "linda ejercitación en el delirio". Eran el resultado destilado de esas charlas informales, de esas "boludeces" (como se advierte en la contratapa del libro que las reúne) que, pasadas por el filtro de su hábil pluma, se convertían en observaciones agudas y relatos desopilantes.
Gracias a la intensa labor de edición y búsqueda en archivo de Horacio Vargas, jefe de redacción de Rosario/12 desde sus inicios, y sus colaboradores, estas columnas han sido reunidas en formato libro, con el beneplácito de los herederos del autor. Es un trabajo de rescate, digno de un Indiana Jones literario, que permite revivir ese periodo y acceder directamente a la fuente de la genialidad cotidiana del Negro.
¿De Qué Hablaban los Galanes? Un Mundo de Temas
Las conversaciones en la Mesa de los Galanes y, por extensión, los temas de las columnas "Desde El Cairo", eran tan variados como la vida misma. Categorizadas en el libro por el editor, podían versar sobre una multiplicidad de asuntos:
- El Bar El Cairo: Reflexiones sobre el lugar mismo, su ambiente, sus personajes, sus dinámicas internas.
- El Río y las Islas: La omnipresente presencia del Paraná y su paisaje, fuente de inspiración y anécdotas.
- Visitantes Ilustres: Comentarios y sátiras sobre personalidades que pasaban por la ciudad.
- Actividades Culturales: Referencias a eventos, como los de la galería Krass que dirigía Gilberto Krasniasky cerca del bar.
- Homenajes: Recuerdos y tributos a amigos y personajes entrañables ya fallecidos.
- Las Peripecias de la Errancia: Relatos humorísticos sobre las andanzas de los Galanes buscando un nuevo lugar de reunión cuando el bar El Cairo estuvo cerrado por muchos años.
- Viajes del Negro: Anecdotario basado en los viajes de Fontanarrosa por el mundo.
- Sátira y Fantasía: Invenciones hilarantes como la imaginaria visita de la realeza a Rosario (que luego tuvo un eco real en el Congreso de la Lengua de 2004, donde Fontanarrosa brilló) o fantasías con estrellas de Hollywood como Kim Basinger.
Y por supuesto, un tema recurrente y apasionante: el fútbol. La pasión por Rosario Central, la OCAL (Organización Canalla Para América Latina), y la celebración de hitos como el aniversario del famoso gol de palomita de Aldo Pedro Poy contra el rival local. Estos temas se abordaban con el humor y la complicidad que solo los "canayas" entendidos podían apreciar plenamente.
Un Reflejo Costumbrista de Rosario
Las columnas de Fontanarrosa en Rosario/12 son mucho más que simples textos de humor; son auténticas estampas costumbristas de una Rosario que, en gran medida, ya no existe. Reflejan una época donde era posible hacer chistes sobre amenazas mafiosas, la censura o el ocultamiento de los pobres, temas que entonces parecían hiperbólicos, propios de películas de gángsters, pero que hoy forman parte de una realidad distópica y dolorosa.
Algo de aquel humor, inevitablemente, ha envejecido debido a la mayor sensibilidad y "corrección política" de los tiempos actuales. Sin embargo, lo que se pierde en gracia en ciertos aspectos se compensa con creces en el valor histórico y social que adquieren estas columnas con los años. Al entretejer los nombres de los amigos del Negro (como Pitufo Fernández, Negro Centurión, Rodolfo “Belmondo” Perassi, Colo Vásquez, Chelo Molina, Chiquito Martorell, entre otros) entre sus líneas, las columnas trazan un verdadero mapa de lo social en Rosario, de una red de afectos y complicidades.
Se leen hoy como lo que probablemente eran en su origen: una suerte de show de stand up semanal que Fontanarrosa ofrecía a través del periódico. Son una puerta de entrada nostálgica y fascinante a la obra y al mundo de un artista que supo capturar el alma de su ciudad y la esencia del humor compartido en una mesa de bar.
Comparando Épocas: El Cairo y la Realidad
Basándonos en la descripción del texto, podemos trazar algunas diferencias entre el viejo bar El Cairo y su versión actual, así como entre el humor de entonces y la realidad de hoy:
| Aspecto | Viejo Bar El Cairo (según el texto) | Nuevo Bar El Cairo (según el texto) |
|---|---|---|
| Estilo | Funcionalista, simple, sin ornamentos, de nerolite y madera. | Remodelado, llamado irónicamente "la mezquita" por Fontanarrosa. |
| Ambiente/Luz | Luz intensamente blanca de tubos fluorescentes. | No se describe el tipo de luz actual. |
| Concepto de Mesas | Las mesas se "tenían", eran como tribus con dueños tácitos. | No se describe esta dinámica en la actualidad. |
| Punto de Encuentro | Lugar fijo de reunión, ritual (ej: sábados al mediodía). | No se describe la frecuencia o ritualidad actual. |
| Iconografía | Más allá del camello de Fontanarrosa, no se menciona. | Presencia de la efigie de Fontanarrosa en tamaño natural, buzón rojo. |
| Aspecto | Humor en las Columnas (1990-1995) | Realidad Actual (según el texto) |
|---|---|---|
| Mafia, Censura, Pobreza | Temas para chistes, vistos como hiperbólicos o de películas. | Parte de la realidad distópica, temas que "hacen llorar" en las noticias locales. |
| Corrección Política | Menos presente, permitiendo abordar temas de forma más cruda o ingenua. | Mayor sensibilidad, algunos chistes de entonces podrían considerarse envejecidos. |
| Valor de las Columnas | Humor semanal, juego de ficción, delirio. | Estampas costumbristas, mapa social, entrada nostálgica a la obra del autor. |
Preguntas Frecuentes sobre la Mesa de los Galanes y las Columnas
- ¿Qué era exactamente la Mesa de los Galanes?
- Era un grupo de amigos, incluyendo a Roberto Fontanarrosa, que se reunía habitualmente en el bar El Cairo de Rosario. Se autodenominaban irónicamente así y representaban una "corriente de pensamiento surgida de las mesas que nunca preguntan".
- ¿Quiénes integraban este grupo, además de Fontanarrosa?
- El texto menciona, entre otros, a Pitufo Fernández, Negro Centurión, Rodolfo “Belmondo” Perassi, Colo Vásquez, Chelo Molina y Chiquito Martorell como integrantes de la mesa.
- ¿Dónde se reunían principalmente?
- Su principal punto de encuentro era el bar El Cairo, ubicado en la esquina de Sarmiento y Santa Fe en Rosario.
- ¿Qué tipo de cosas conversaban en la Mesa de los Galanes?
- Según la contratapa del libro, conversaban sobre "boludeces". Sin embargo, de esas charlas surgían ideas para las columnas de Fontanarrosa que abarcaban temas tan diversos como el propio bar, el río, visitantes, cultura, homenajes, viajes, fútbol y fantasías satíricas.
- ¿Qué son las columnas "Desde El Cairo"?
- Son los textos que Roberto Fontanarrosa publicó cada viernes en la sección Contratapa del diario Rosario/12 entre 1990 y 1995, inspirados en gran medida por las conversaciones y el ambiente de la Mesa de los Galanes y el bar El Cairo.
- ¿Por qué son importantes estas columnas?
- Son importantes porque son un reflejo del humor y la genialidad de Fontanarrosa, un testimonio de la vida social y cultural de Rosario en esa época, y sirven como estampas costumbristas que capturan el espíritu de la ciudad y la dinámica de la amistad.
- ¿Qué temas trataba Fontanarrosa en las columnas "Desde El Cairo"?
- Los temas eran muy variados: el bar, el río, las islas, visitantes, actividades culturales, homenajes a amigos fallecidos, las peripecias de los Galanes, viajes, sátiras políticas o sociales, y especialmente el fútbol y la pasión por Rosario Central.
- ¿Cómo reflejan las columnas la ciudad de Rosario?
- Reflejan una Rosario de otra época, con su propio look y dinámicas sociales. Funcionan como un mapa social al nombrar a amigos y personajes. También muestran cómo temas que antes eran objeto de humor (como la mafia o la pobreza) se han convertido tristemente en parte de la realidad actual.
Un Legado que Perdura
La historia de la Mesa de los Galanes y las columnas "Desde El Cairo" es una celebración de la amistad, el humor y la cultura rosarina. El rescate y la publicación de estas columnas en un libro, editado por Horacio Vargas para el sello Homo Sapiens, no solo preservan una parte importante de la obra de Roberto Fontanarrosa, sino que también rinden homenaje a un espacio y a un grupo de personas que supieron encontrar la eternidad en el instante presente, en medio de charlas aparentemente triviales. El libro se presenta precisamente el 26 de noviembre, celebrando el día en que Fontanarrosa hubiera cumplido 80 años, en el mismo bar que les dio nombre, con la participación de figuras ligadas a la cultura, el periodismo, el deporte y, por supuesto, integrantes de la mítica Mesa de los Galanes. Es un evento que subraya la perdurabilidad de un legado forjado en el humor, la complicidad y el inconfundible espíritu del Principado del Paraná.
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