¿Cuándo es la fiesta mayor de Montcada?

Fiestas de Montcada: Tradición y Alegría

03/12/2009

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Montcada i Reixac, una localidad con historia y carácter propio, se viste de gala cada año para celebrar sus esperadas Fiestas Patronales. Este evento es el punto álgido del calendario festivo para todos los moncadenses, un momento de reencuentro, tradición y celebración que llena las calles de vida y alegría. Pero Montcada es mucho más que sus fiestas; es una comunidad con raíces profundas, una geografía particular y símbolos que cuentan siglos de historia.

Las Vibrantes Fiestas Patronales de Montcada

Las Fiestas Patronales de Montcada i Reixac son, sin duda, las fiestas por excelencia para sus habitantes. Se extienden durante un periodo significativo, comenzando el último fin de semana de agosto y concluyendo el 10 de septiembre. Este amplio margen permite la inclusión de una gran variedad de actividades diseñadas para todos los públicos y edades, gracias a la coordinación entre las diversas entidades y clavarías del municipio y la Concejalía de Fiestas.

El programa festivo es rico y variado, destacando por su tradición y arraigo en la comunidad. Entre los actos más señalados y esperados se encuentran:

  • El solemne y emotivo acto de presentación de la Reina y su Corte de Honor, que marca uno de los inicios formales de las celebraciones.
  • El Sopar popular a la fresca, conocido como la “Nit de l'embotit”, un momento de convivencia en torno a la gastronomía local.
  • La Feria de la Salud, que combina aspectos lúdicos con informativos.
  • El espectacular Desfile Moro y Cristiano, que llena las calles de color, música e historia.
  • Las Noches de folklore andaluz y valenciano, que acercan la riqueza cultural de diferentes regiones.
  • La preparación y degustación de las tradicionales Calderas de fesols i naps, un plato típico que reúne a vecinos.
  • La alegre Cabalgata de la Alegría, un desfile lleno de fantasía y diversión.
  • El Concurso de dibujo organizado por las amas de casa Tyrius, fomentando la creatividad local.
  • El sentido Homenaje y la merienda para nuestros mayores, reconociendo su importancia en la comunidad.
  • La Noche de monólogos, ofreciendo entretenimiento y risas.
  • Las exhibiciones de Tiro y arrastre, mostrando la tradición rural.
  • La emotiva Ofrenda a la Virgen de los Desamparados.
  • Los eventos musicales dedicados a géneros modernos como Moon-k Rock y Moon-k Rap.
  • El Desfile y concierto de bandas, que llenan el ambiente de música.
  • La popular Noche de la paella, otro evento gastronómico comunitario.

Las fiestas culminan con la festividad de San Jaime, el patrón de la localidad. El 10 de septiembre se celebra la misa y procesión en su honor, seguidas de un gran castillo de fuegos artificiales que ilumina el cielo y pone el broche final a las celebraciones.

Además de estos eventos principales, el programa se complementa con actividades deportivas y culturales organizadas por la Fundación Deportiva Municipal y la Concejalía de Cultura, respectivamente, asegurando una oferta completa para todos los gustos.

Dentro del marco de las fiestas patronales, las Clavarías tienen un papel destacado. Celebran sus actos festivos específicos del 4 al 8 de septiembre. En este periodo, dedican honores a la Virgen María de los Desamparados, cuya festividad es el 7 de septiembre. También se mencionan actos en honor a Santa Bárbara, aunque su festividad principal es el 4 de diciembre.

Un Vistazo a la Localidad: Población y Barrios

Montcada i Reixac no solo destaca por sus fiestas, sino también por ser una comunidad vibrante y en crecimiento. Según los datos del INE para 2024, la localidad cuenta con una población de 37.153 habitantes. Su evolución demográfica ha sido significativa a lo largo de los años, reflejada en los censos de población desde 1842 hasta 2021. Es interesante notar cómo el nombre del municipio aparece documentado de diferentes maneras en los registros históricos, pasando de denominarse simplemente Moncada en censos tempranos a Moncada y Reixach a partir de 1920.

Geográficamente, Montcada i Reixac está estructurada en diversos barrios que le dan su identidad y carácter. Estos barrios conforman el tejido urbano y social del municipio, cada uno con sus particularidades. Los barrios que componen la localidad son:

  • Montcada Centro
  • Vallensana-Reixach
  • Santa Elvira-Can Cuyás
  • Bifurcación-Can San Juan
  • Montcada Nueva-Carrerada
  • Font Pudenta
  • La Valentine-La Ribera
  • El Gururú-Mas Durán
  • Mas Rampinyo
  • Can Pomada
  • Plano de Coll
  • Santa María de Montcada

La presencia del río Besós es también un elemento geográfico relevante en la configuración del municipio.

Símbolos que Cuentan su Historia

Todo municipio con historia posee símbolos que lo representan y cuentan parte de su legado. En el caso de Montcada i Reixac, su escudo y su bandera son emblemas cargados de significado.

El escudo del municipio, con forma de losange y ángulos rectos, se define por su blasón: «de gules, 8 bezantes de oro puestos en dos palos». Fue aprobado oficialmente en 1995. Este diseño tiene un profundo vínculo histórico con la familia Moncada, quienes ostentaron la baronía centrada en el castillo de Moncada (que data del siglo XI). Los ocho bezantes de oro sobre campo de gules son, de hecho, las armas de los barones de Moncada, conectando el escudo actual directamente con el linaje histórico que dio nombre a la localidad.

La bandera de Montcada i Reixac, aprobada también en 1995, es apaisada, con proporciones dos de alto por tres de largo. Su diseño es rojo y presenta dos filas verticales, cada una con cuatro discos amarillos. Estos discos tienen un diámetro equivalente a 1/6 de la altura del paño y están dispuestos con una separación vertical y horizontal específica, centrados sobre la divisoria entre el primer y el segundo tercio vertical. La bandera es una representación visual de los elementos presentes en el escudo, trasladando las armas de los Moncada a un formato textil y ondeo.

La Leyenda de los Siete Panes

Asociada a los símbolos y al linaje de los Moncada, existe una leyenda que explica el origen de un blasón particular, a menudo relacionado con la familia. Se cuenta que, tras la conquista de Mallorca por Jaime I el Conquistador, las tropas cristianas sufrieron una grave escasez de alimentos mientras perseguían a los árabes refugiados en la sierra, un problema agravado por el ayuno cuaresmal. A pesar de haber concedido un plazo de ocho días para la rendición, la falta de víveres llevó a los soldados a dispersarse en busca de comida.

Fue entonces cuando llegó la noticia de que Hugo de Moncada había logrado arrebatar algo de comida al enemigo. El rey Jaime I, acompañado de su séquito, se dirigió a la tienda de Don Hugo. Este lo recibió cortésmente, extendió su capa de color grana y colocó sobre ella el botín: solo siete panes. Sin embargo, tras la bendición, el pan se multiplicó milagrosamente, alcanzando para alimentar abundantemente a más de cien personas presentes. Este prodigio permitió a las tropas resistir dos días más, tiempo suficiente para lograr la rendición incondicional de todos los árabes fugitivos.

En memoria de este suceso, la leyenda narra que Jaime I de Aragón concedió a Hugo de Moncada el blasón de siete panes de oro en campo de grana. Aunque el escudo actual de Montcada i Reixac presenta ocho bezantes (discos de oro), la leyenda de los siete panes es una historia arraigada en la tradición oral que conecta a la familia Moncada con un acto de fe y providencia en un momento crítico de la historia.

Geografía y Toponimia

La identidad de una localidad también se forja en su geografía y en el origen de su nombre. Montcada i Reixac se asienta en un territorio marcado, entre otros elementos, por el curso del río Besós.

El nombre "Montcada" aparece en documentación antigua como Mons catanus, datada en el siglo X. Se cree que su significado podría estar relacionado con la presencia de enebros en una montaña. Por otro lado, "Reixach" figura en documentos antiguos como (villa) Rexago, también del siglo X, pero su origen etimológico es incierto.

A lo largo del tiempo, la denominación del municipio ha evolucionado. Si bien en la documentación antigua se mencionan por separado o en conjunto de diferentes formas, a principios del siglo XIX ya aparece normalizado el término "Moncada y Reixach" en enciclopedias y documentos oficiales. Sin embargo, hasta una reforma de la nomenclatura municipal en 1916, el municipio se llamaba oficialmente solo Moncada. Fue en esa fecha cuando se modificó su nombre para incluir Reixach de manera formal.

Un Pasado Marcado: La Guerra Civil en Montcada

La historia de Montcada i Reixac, como la de muchas localidades españolas, está marcada por los acontecimientos de la Guerra Civil de 1936-1939. El municipio fue escenario de episodios trágicos, especialmente en su cementerio.

El cementerio de Montcada alberga la que se considera la fosa común más grande de la violencia republicana ocurrida en la retaguardia de Cataluña. En un pequeño parterre ajardinado, discreto y sin señalización evidente, se estima que yacen bajo tierra alrededor de 700 cadáveres no identificados. Estas personas fueron ejecutadas entre julio de 1936 y abril de 1937.

La violencia se cobró un número elevado de vidas en la localidad y sus alrededores. Cerca de 1300 personas fueron asesinadas por ser consideradas afines al alzamiento militar contra la República. La gran mayoría de estas muertes fueron perpetradas por patrullas pertenecientes a la CNT-FAI y a ERC. Esta cifra sitúa a la fosa de Montcada como la de mayor magnitud relacionada con la violencia en la retaguardia republicana en Cataluña.

Tras el fin de la Guerra Civil, las autoridades franquistas llevaron a cabo exhumaciones en el cementerio de Montcada, recuperando alrededor de 1200 cadáveres. De este total, aproximadamente 700 no pudieron ser identificados, lo que subraya la dificultad de reconocer a las víctimas en aquel contexto histórico. El número total de víctimas fue aún mayor de lo que indican las exhumaciones, ya que una parte de las personas ejecutadas eran posteriormente incineradas en los hornos de la cercana cementera Asland-Lafarge, borrando así la posibilidad de su identificación.

Investigadores locales, como Ricard Ramos y Josep Bacardit en su libro "940 días. La guerra civil en Montcada i Reixac", han documentado estos hechos, destacando el trauma que supusieron para la comunidad la participación de vecinos en los sucesos, la complicidad de obreros anarquistas de la Asland y el recuerdo de los más mayores sobre los fusilamientos nocturnos.

A pesar de la magnitud de la fosa, actualmente no existe ningún elemento informativo ni señalización en el cementerio que indique su presencia o rinda homenaje a las víctimas. Hay una placa de piedra de 1943 en mal estado, casi ilegible, que conmemora a 23 vecinos de Batea (Tarragona) asesinados allí en octubre de 1936. La ley catalana de 2009, destinada a localizar e identificar personas desaparecidas durante la Guerra Civil y la dictadura, establece la obligación de preservar la memoria de las víctimas de ambos bandos y dignificar las fosas comunes. Sin embargo, según información de 2019, la Dirección General de Memoria Democrática de la Generalitat no tenía prevista ninguna intervención en la fosa de Montcada. El Ayuntamiento de Montcada confirmó en su momento que nunca ha habido un plan para instalar placas o monumentos conmemorativos, más allá de un intento fallido de Falange en la posguerra.

La posibilidad de exhumar los cadáveres sin identificar depende, según el Departamento de Justicia catalán, de criterios técnicos como peticiones familiares o hallazgos superficiales, además del grado de documentación de la fosa.

Los catedráticos de Historia Contemporánea Joan Villarroya y Josep Maria Solé Sabaté, en su obra "Violencia y represión en la retaguardia catalana (1936-1939)", analizan las razones detrás de la particular violencia ejercida por la CNT-FAI en Montcada. Argumentan que los pelotones de los comités de Montcada, Cerdanyola y Ripollet, formados al amparo de las fábricas (Asland en Montcada, Uralita en Cerdanyola), habían sufrido represión tras el alzamiento anarquista de 1933 en Ripollet, lo que habría profundizado las diferencias políticas.

Las víctimas ejecutadas en Montcada procedían principalmente de toda Cataluña, aunque una veintena eran vecinos del propio municipio. Eran en su mayoría religiosos y miembros del partido Lliga (catalanismo moderado), pero también se encontraban entre ellos empresarios, propietarios agrícolas, abogados, farmacéuticos o comerciantes.

La dificultad en la identificación de los fusilados fue enorme. Villarroya y Solé Sabaté recogen descripciones judiciales de cadáveres exhumados, como la de un hombre con pañuelos con iniciales A.B., un lápiz con la inscripción 'Empre buenas cosechas', una caja de cerillas, una peseta de plata y caliqueños; o la descripción de una mujer joven con estuche de cuero, pañuelos usados, goma de borrar y estuche de agujas. Estos detalles, a menudo insuficientes, son un recordatorio de las vidas perdidas y no reconocidas en la fosa.

Administración y Personas Notables

La vida administrativa del municipio se gestiona desde el Ayuntamiento de Montcada i Reixac. Como en toda localidad, a lo largo de su historia, Montcada ha sido hogar de personas que han destacado en diversas áreas, conformando una categoría de Personas Notables asociadas al municipio.

Preguntas Frecuentes sobre Montcada i Reixac

A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre esta localidad, basándonos en la información disponible:

¿Cuándo son las Fiestas Patronales de Montcada?
Las Fiestas Patronales de Montcada i Reixac se celebran desde el último fin de semana de agosto hasta el 10 de septiembre.

¿Cuántos habitantes tiene Montcada i Reixac?
Según datos del INE para 2024, Montcada i Reixac tiene 37.153 habitantes.

¿Cuántos barrios conforman Montcada?
El municipio está formado por doce barrios: Montcada Centro, Vallensana-Reixach, Santa Elvira-Can Cuyás, Bifurcación-Can San Juan, Montcada Nueva-Carrerada, Font Pudenta, La Valentine-La Ribera, El Gururú-Mas Durán, Mas Rampinyo, Can Pomada, Plano de Coll y Santa María de Montcada.

¿Qué simboliza el escudo de Montcada?
El escudo, de gules con 8 bezantes de oro, simboliza las armas de la familia Moncada, barones de la localidad desde el siglo XI.

¿Hay alguna leyenda sobre el origen de sus símbolos?
Sí, existe una leyenda sobre la familia Moncada y Jaime I el Conquistador, relacionada con un milagro de multiplicación de siete panes durante la conquista de Mallorca, que se asocia al origen de un blasón similar al del escudo.

¿Qué sucedió en el cementerio de Montcada durante la Guerra Civil?
El cementerio de Montcada alberga una gran fosa común con aproximadamente 700 cadáveres no identificados de personas ejecutadas por patrullas republicanas (CNT-FAI y ERC) entre 1936 y 1937. Se considera la fosa más grande de la violencia en la retaguardia republicana en Cataluña.

Montcada i Reixac es, por tanto, una localidad con una rica vida festiva, una estructura urbana definida por sus barrios, símbolos cargados de historia y un pasado complejo que forma parte de su identidad actual. Sus fiestas son un reflejo de su vitalidad y sus tradiciones, mientras que otros aspectos de su historia y geografía completan el retrato de este municipio.

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