22/11/2004
La sigla UAB genera curiosidad. Para muchos, es sinónimo de excelencia académica, innovación y un campus vibrante en Cataluña. Pero, ¿qué significa exactamente UAB y cuál es la historia que respalda su prestigio? La respuesta se remonta a más de medio siglo atrás, a un proyecto ambicioso que buscaba crear una universidad moderna, autónoma y comprometida con su entorno social.

UAB significa Universitat Autònoma de Barcelona. Su nombre encapsula un espíritu de independencia y autogobierno que ha marcado su trayectoria desde sus inicios. No es solo un centro de estudio, sino un actor clave en el desarrollo científico, cultural y social, tanto a nivel local como internacional. Comprender qué representa la UAB implica sumergirse en su rica y, a menudo, desafiante historia.
Los Primeros Pasos: Fundación y Creación
La historia oficial de la Universitat Autònoma de Barcelona comienza el 6 de junio de 1968, una fecha clave en el panorama educativo y social de la época. Mediante un decreto, se formalizó la creación de esta nueva institución. Poco después, en julio del mismo año, se sentaron las bases de su estructura académica inicial con la creación de sus primeras cuatro facultades. Estas pioneras fueron las facultades de Letras, Medicina, Ciencias y Ciencias Económicas. Esta diversidad de áreas de conocimiento desde el principio ya presagiaba la vocación multidisciplinar que caracterizaría a la UAB.
El impulso inicial de la universidad estuvo bajo la dirección del Dr. Vicent Villar Palasí, quien fue nombrado presidente de la Comisión Promotora en julio de 1968. Su liderazgo fue fundamental en los primeros años, y en agosto de 1970, asumió el cargo de presidente del Patronato y se convirtió en el primer rector de la UAB, consolidando así su papel al frente del proyecto.
Aunque la creación formal fue en 1968, la actividad docente no comenzó de inmediato en todas las facultades. El inicio del curso académico en octubre de 1968 marcó el arranque de las clases en dos de los nuevos centros. La Facultad de Filosofía y Letras encontró su primer hogar en un entorno histórico y singular: el monasterio de Sant Cugat del Vallès. Por su parte, la Facultad de Medicina se estableció en el prestigioso Hospital de la Santa Creu i Sant Pau en Barcelona. Este hospital, con una larga historia, recuperó su condición de centro universitario, convirtiéndose en el primer espacio de formación clínica para los futuros médicos de la UAB.
En el curso académico siguiente, 1969-1970, la UAB continuó su expansión con la puesta en marcha de dos facultades más. La Facultad de Ciencias también se ubicó inicialmente en las instalaciones del Hospital de Sant Pau. La Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, por su parte, comenzó su andadura en la Escuela de Idiomas de Barcelona, conocida actualmente como la EOI de Drassanes. Estos emplazamientos iniciales, distribuidos en distintos puntos geográficos, reflejaban los recursos disponibles en el momento de la fundación y la necesidad de iniciar la actividad docente sin esperar la construcción de un campus centralizado.
Expansión y Presencia Territorial
El despliegue inicial de la Universitat Autònoma de Barcelona se completó con la incorporación de nuevas facultades y escuelas en los años subsiguientes. En 1971, se sumaron dos centros fundamentales: la Facultad de Derecho, ampliando la oferta en ciencias sociales y jurídicas, y la Facultad de Ciencias de la Información, un área innovadora para la época. El año 1972 vio la creación de la Escuela Universitaria de Traductores e Intérpretes y la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de Sabadell, extendiendo la presencia de la UAB a esta importante ciudad cercana.
La expansión continuó en 1973 con la fundación de la Escola Universitària de Mestres "Sant Cugat", dedicada a la formación de profesores. Este conjunto de centros iniciales, dispersos geográficamente, sentó las bases de lo que sería la futura universidad, aunque la visión de un campus propio ya estaba presente.
Paralelamente a la puesta en marcha de los centros docentes, la UAB inició el proceso para consolidar un espacio propio. En febrero de 1969, apenas unos meses después de su creación, se inició la adquisición de terrenos en Bellaterra, dentro del municipio de Cerdanyola del Vallès. Esta zona se perfilaba como el lugar ideal para albergar el futuro campus universitario centralizado, un proyecto de gran envergadura que permitiría reunir facultades, laboratorios, bibliotecas y servicios en un mismo entorno.
Pero la presencia de la UAB no se limitó a Barcelona y su área metropolitana. Desde sus primeros años, la universidad extendió su influencia territorial a otras provincias catalanas y a las Islas Baleares. Entre 1972 y 1975, tuvo presencia en Lleida. En Palma de Mallorca, la UAB estuvo activa desde 1972 hasta 1978, año en que se creó la Universitat de les Illes Balears, que tomó el relevo. En Girona, la UAB mantuvo actividad durante más de veinte años, desde 1969 hasta 1992, cuando la creación de la Universitat de Girona supuso la consolidación de una institución universitaria propia en esa provincia. Esta presencia territorial inicial fue crucial para el desarrollo del sistema universitario catalán.
Desafíos y la Lucha por la Autonomía
Desde sus inicios, la UAB nació con una vocación clara de ser una universidad distinta, basada en principios que hoy consideramos fundamentales pero que en la época eran desafiantes. La institución intentó poner los fundamentos de un modelo universitario respetuoso con la autonomía universitaria, la participación de la comunidad académica en su gobierno y un fuerte compromiso social con el entorno. Estos principios chocaron frontalmente con el contexto político del momento, marcado por el autoritarismo del régimen dictatorial.
La tensión entre la visión de la UAB y el poder establecido se hizo evidente en 1973. El régimen suspendió los Estatutos de la UAB, un acto que minaba la autonomía que la universidad tanto anhelaba. Además, el Dr. Villar Palasí fue cesado de su cargo de rector, y se nombraron rectores sucesivos (Dr. Vicent Gandia Gomar y Dr. Josep Cabré Piera) que respondían a la autoridad del momento. Esta intervención directa en el gobierno universitario demostró las dificultades de operar bajo un régimen no democrático.
Sin embargo, las convicciones con las que la UAB había iniciado su andadura no desaparecieron. La resistencia a la injerencia del poder y la defensa de los valores de autonomía y democracia cristalizaron en un documento histórico: el Manifiesto de Bellaterra, redactado en 1975. Este manifiesto se convirtió en el primer documento público que reivindicaba de forma explícita una universidad autónoma, democrática y socialmente responsable. Fue un hito en la lucha por las libertades académicas y civiles.
Con la transición hacia la democracia, el panorama cambió. En 1976, se disolvió el Patronato de la UAB, un órgano vinculado a la estructura del régimen anterior. Este cambio permitió un proceso más democrático en la elección de sus líderes, y el Dr. Josep Laporte fue nombrado rector a propuesta del Claustro de la UAB, un reflejo de la voluntad de la propia comunidad universitaria.
Consolidación y Crecimiento Académico
La década de los ochenta fue un periodo de consolidación y crecimiento significativo para la UAB, enmarcado ya en un contexto democrático. Durante el mandato del Dr. Antoni Serra Ramoneda, que se extendió hasta 1985, la universidad vio la creación de un nuevo centro docente de gran relevancia: la Facultad de Veterinaria, en 1982. Esta incorporación amplió notablemente la oferta académica de la UAB a un campo de conocimiento fundamental.
Más allá de la docencia, este período fue crucial para el impulso de la investigación. La UAB experimentó un amplio despliegue en este ámbito, gran parte de él concentrado ya en el campus de Bellaterra. Este crecimiento fue posible gracias a la colaboración estratégica con otras entidades y organismos de investigación de prestigio, como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Generalitat de Catalunya. Estas alianzas sentaron las bases para que la UAB se consolidara como un polo de investigación de referencia.
En cuanto a la gobernanza interna, un hito importante fue la aprobación de los terceros Estatutos de la UAB en 1985. Estos nuevos estatutos fueron elaborados en consonancia con la Ley de Reforma Universitaria (LRU) de 1983, la normativa que modernizó el sistema universitario español tras la dictadura. La adaptación a la LRU permitió a la UAB fortalecer su estructura legal y académica dentro del nuevo marco democrático.
La segunda mitad de los años ochenta, con los mandatos del rector en funciones Càndid Genovard Roselló y posteriormente del rector Ramon Pascual de Sans, mantuvo el ímpetu tanto en investigación como en docencia. Se crearon nuevas facultades que reflejaban la evolución de las disciplinas y las necesidades sociales: la Facultad de Ciencias Políticas y de Sociología en 1985 y la Facultad de Psicología en 1989. Ambas consolidaron la oferta de la UAB en el ámbito de las ciencias sociales y del comportamiento. En el campus de Sabadell, que ya albergaba estudios empresariales, se creó un nuevo centro técnico: la Escuela Universitaria de Informática en 1988.
El Campus como Centro de Vida
Los años noventa fueron determinantes para que la UAB culminara su desarrollo como universidad de campus, un modelo que busca integrar docencia, investigación y vida universitaria en un único espacio geográfico. A principios de la década, se produjo una transformación en la categoría de algunos centros preexistentes. Las escuelas universitarias de maestros y de traducción, que habían iniciado su actividad veinte años antes, se convirtieron en facultades, un reconocimiento a su consolidación y a la madurez de sus estudios. Así, en 1992 se creó la Facultad de Ciencias de la Educación, y en 1993, la Escuela Universitaria de Traductores e Intérpretes se transformó en la Facultad de Traducción y de Interpretación.
La infraestructura del campus de Bellaterra experimentó un crecimiento notable. Un hito importante fue la inauguración de la Vila Universitària en 1992. Este complejo residencial permitió que estudiantes, profesores e investigadores pudieran vivir en el propio campus, fomentando así la interacción y la creación de una verdadera comunidad universitaria las 24 horas del día. En 1996, durante el mandato del rector Carles Solà Ferrando, se inauguró la nueva Plaça Cívica. Este espacio se concibió como el corazón del campus, un lugar de encuentro, de paso y escenario de gran parte de la vida cultural, asociativa y lúdica de la universidad. La Plaça Cívica se convirtió rápidamente en uno de los símbolos del campus de Bellaterra.
La década de los noventa también estuvo marcada por un incremento significativo de las acciones y programas en el ámbito de la responsabilidad social. La UAB intensificó su compromiso con la sociedad y el entorno que la rodeaba, desarrollando iniciativas que iban más allá de la mera actividad académica, buscando tener un impacto positivo en la comunidad.
Aunque la UAB había impartido estudios técnicos desde sus inicios, incluyendo informática e ingeniería química, la creación de un centro específico para las ingenierías fue un paso importante. En 1998, se celebró la creación de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ETSE). Esta escuela completó el abanico de centros y estudios de la UAB, asegurando la presencia de la universidad en todos los ámbitos del conocimiento, desde las humanidades y las ciencias sociales hasta las ciencias experimentales, la salud y las ingenierías.
El campus de Bellaterra continuó embelleciéndose y adquiriendo símbolos propios. En septiembre de 1999, se inauguraron las Columnas de la UAB, una obra del reconocido escultor valenciano Andreu Alfaro. Estas columnas se convirtieron en un emblema visual de la universidad, situadas en un lugar destacado del campus.

Adaptación al Nuevo Milenio y la Internacionalización
El inicio del siglo XXI trajo consigo nuevos retos y adaptaciones para el sistema universitario, y la UAB no fue una excepción. Los mandatos del rector Lluís Ferrer Caubet estuvieron marcados por dos procesos fundamentales: la adaptación a la Ley Orgánica de Universidades (LOU) de 2001 y el proceso de Bolonia, que buscaba la convergencia europea en educación superior. La adaptación a la LOU supuso una revisión y actualización de la normativa interna de la universidad, culminando en la aprobación de los Estatutos actuales de la UAB en 2003 por parte del Claustro.
El proceso de Bolonia, que llevó a la creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), fue visto por la UAB como una oportunidad estratégica. La universidad apostó firmemente por este proceso desde el principio, entendiéndolo como una vía para potenciar su internacionalización. La adaptación a Bolonia implicó la elaboración de nuevas titulaciones (grados, másteres, doctorados) diseñadas para ser de calidad, competitivas a escala europea y, sobre todo, para fomentar la movilidad de estudiantes, profesorado e investigadores. La UAB se posicionó activamente en este contexto de cambio.
El impulso a la internacionalización se concretó en acciones específicas. En enero de 2007, se inauguró el International Welcome Point, un servicio clave para facilitar la llegada e integración de estudiantes y personal internacional, demostrando el interés de la UAB en ser una universidad global. La proyección exterior de la UAB también se manifestó en el desarrollo de una política activa para atraer talento internacional y en la ampliación de sus relaciones con instituciones de otros países. Un ejemplo de esta estrategia fue la apertura de una oficina de la UAB en Shanghái en 2008, buscando estrechar lazos con Asia. Además, la UAB se integró en alianzas estratégicas de universidades, como el Consorcio Europeo de Universidades Innovadoras (ECIU) y la asociación Alianza 4 Universidades (A4U), fortaleciendo su posición en redes internacionales.
En el marco de la adaptación al EEES, se produjeron reestructuraciones internas para optimizar la gestión de los centros. En septiembre de 2005, la Facultad de Ciencias se reorganizó, dando lugar a dos facultades diferenciadas: la Facultad de Biociencias, que concentró los estudios relacionados con esta rama del conocimiento (un área en la que la UAB ha sido pionera y destaca por la diversidad de su oferta), y la Facultad de Ciencias, que mantuvo otras disciplinas científicas. Posteriormente, en 2009, se crearon la Facultad de Economía y Empresa y la Escuela de Ingeniería, resultado de la fusión de los centros propios que la UAB tenía hasta entonces en los campus de Bellaterra y Sabadell en estos ámbitos. Estas fusiones buscaban ganar eficiencia y coherencia académica.
Compromiso Social y Transferencia de Conocimiento
El compromiso social ha sido una constante en la historia de la UAB, y en el siglo XXI este ámbito adquirió aún mayor relevancia. Durante el mandato del rector Lluís Ferrer, se pusieron en marcha programas socioeducativos diseñados para acercar la universidad a estudiantes de enseñanza secundaria, con el objetivo de fomentar vocaciones y reducir barreras de acceso. Dos de estos programas, el Programa Argó y el programa Campus Ítaca, se convirtieron rápidamente en referencias por su impacto y alcance. Además, en el curso 2005-2006, se creó el Observatorio para la Igualdad, una estructura dedicada a promover la equidad de género y la inclusión dentro de la comunidad universitaria.
La UAB también ha puesto un fuerte énfasis en la transferencia de conocimientos a la sociedad y al sector productivo, así como en el fomento del emprendimiento. Un paso adelante fundamental en esta dirección se dio en octubre de 2007 con la inauguración del Parc de Recerca UAB (PRUAB). Este parque científico y tecnológico, promovido conjuntamente por la UAB, el CSIC y el IRTA (Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries), se concibió como un espacio para facilitar la interacción entre la investigación universitaria y las empresas, promoviendo la innovación y la creación de nuevas iniciativas basadas en el conocimiento generado en la universidad.
Hacia la Excelencia y la Innovación Reciente
El año 2009 fue especialmente significativo para la UAB. Además de las reestructuraciones académicas mencionadas, la universidad recibió un reconocimiento de gran calado: fue designada Campus de Excelencia Internacional por su proyecto "UAB Campus de Excelencia Internacional: apuesta por el conocimiento y la innovación". Este proyecto representaba un plan estratégico ambicioso con la visión de transformar la UAB y su entorno en uno de los polos científicos y tecnológicos más importantes de la región mediterránea, reforzando su papel como motor de desarrollo.
Durante el mandato del rector Ferran Sancho Pifarré (2012-2016), la universidad tuvo que hacer frente a los efectos de la crisis económica, que impactó también en el ámbito universitario, incluyendo un notable aumento de las tasas. La UAB implementó nuevos programas de ayuda y apoyo dirigidos a los estudiantes para intentar paliar estas dificultades y asegurar que las condiciones económicas no fueran un obstáculo insalvable para continuar los estudios.
En el ámbito académico y de la innovación docente, la UAB mantuvo su carácter pionero. Se convirtió en una de las primeras universidades de Europa en ofrecer Cursos en Línea Abiertos, Gratuitos y Masivos (MOOCs) a través de la plataforma internacional Coursera. Esta iniciativa demostró la capacidad de la UAB para explorar nuevas formas de enseñanza y aprendizaje, adaptándose a las posibilidades que ofrecen las tecnologías digitales y ampliando su alcance más allá de las aulas tradicionales.
El compromiso de la UAB con el medioambiente y la gestión responsable de los recursos se materializó en la inauguración, en 2014, del edificio bioclimático ICTA-ICP. Esta construcción fue reconocida como uno de los mejores proyectos de arquitectura sostenible del país, reflejando la apuesta de la universidad por la sostenibilidad en su infraestructura.
Durante el mandato de la rectora Margarita Arboix Arzo (2016-2020), la UAB continuó cosechando logros. Fue la primera universidad catalana en obtener la certificación de los procesos de gestión interna de la calidad, un reconocimiento a su buen funcionamiento y a su búsqueda constante de mejora. La estrategia de internacionalización se consolidó con la participación activa en la ECIU University, un nuevo modelo de universidad internacional que busca dar respuesta a los grandes retos sociales mediante formas innovadoras de formación, investigación y conexión con el entorno.
Los años 2017-2018 y 2018-2019 fueron especiales, ya que la UAB celebró la conmemoración de su 50 aniversario bajo el lema "La audacia del conocimiento". Diversos actos institucionales y culturales en el campus y las ciudades cercanas sirvieron para recordar y poner en valor los logros alcanzados a lo largo de medio siglo de historia. Paralelamente, se inició un proceso de reflexión estratégica para definir la visión de la universidad de cara al horizonte 2030, pensando en los desafíos y oportunidades del futuro.
El relevo en el rectorado se produjo el 13 de noviembre de 2020, cuando el Dr. Javier Lafuente Sancho tomó posesión de su cargo como actual rector de la Universitat Autònoma de Barcelona, continuando así la labor de dirección de la institución.
Tras cincuenta años de existencia, la UAB ha logrado consolidar una posición destacada a nivel global. Se mantiene consistentemente entre las 200 mejores universidades del mundo en los principales ránquines internacionales, un reflejo de la calidad de su docencia, su investigación y su impacto. La historia de la UAB es la historia de un proyecto que, desde sus orígenes, ha buscado la excelencia, la autonomía, el compromiso social y la innovación, superando desafíos y adaptándose a los cambios para seguir siendo un referente en el panorama universitario.
Preguntas Frecuentes sobre la UAB
¿Qué significa la sigla UAB?
UAB significa Universitat Autònoma de Barcelona.
¿Cuándo se fundó la UAB?
La Universitat Autònoma de Barcelona se creó formalmente mediante decreto el 6 de junio de 1968.
¿Dónde se ubica el campus principal de la UAB?
El campus principal de la UAB se ubica en Bellaterra, en el municipio de Cerdanyola del Vallès, aunque la universidad tuvo sedes iniciales en otros puntos de Barcelona y Cataluña.
¿Quién fue el primer rector de la UAB?
El Dr. Vicent Villar Palasí fue el primer rector de la UAB, asumiendo el cargo en agosto de 1970 tras haber presidido la Comisión Promotora desde 1968.
¿Qué es el Manifiesto de Bellaterra?
El Manifiesto de Bellaterra es un documento histórico redactado en 1975 que reivindicó una universidad autónoma, democrática y socialmente responsable, en un contexto de desafío al autoritarismo del régimen de la época.
¿Qué importancia tuvo el proceso de Bolonia para la UAB?
La UAB vio el proceso de Bolonia como una oportunidad clave para su internacionalización, adaptando sus titulaciones para ser competitivas en Europa y fomentar la movilidad de la comunidad universitaria.
¿Qué es el Parc de Recerca UAB?
El Parc de Recerca UAB (PRUAB) es un parque científico y tecnológico inaugurado en 2007, promovido por la UAB, el CSIC y el IRTA, con el objetivo de fomentar la transferencia de conocimiento y la innovación entre la universidad y las empresas.
Rectores de la UAB a lo largo de su historia
La dirección de la UAB ha pasado por distintas manos desde su fundación. Conocer a sus rectores permite seguir la evolución y los periodos clave de la universidad. Los rectores mencionados en la reseña histórica son:
- Dr. Vicent Villar Palasí (primer rector)
- Dr. Vicent Gandia Gomar
- Dr. Josep Cabré Piera
- Dr. Josep Laporte
- Dr. Antoni Serra Ramoneda
- Càndid Genovard Roselló (en funciones)
- Ramon Pascual de Sans
- Josep M. Vallès Casadevall
- Carles Solà Ferrando
- Lluís Ferrer Caubet
- Ana Ripoll Aracil
- Ferran Sancho Pifarré
- Margarita Arboix Arzo
- Dr. Javier Lafuente Sancho (actual rector)
Cada uno de ellos ha contribuido, desde su periodo de gestión, a moldear la universidad que conocemos hoy, enfrentando los desafíos de su tiempo e impulsando el crecimiento y la adaptación de la institución a las nuevas realidades académicas y sociales. La historia de la UAB es, en parte, la suma de sus visiones y esfuerzos colectivos.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Qué es la UAB: Un Viaje por Su Historia puedes visitar la categoría Radio.
