05/04/2012
La radio es una parte fundamental de nuestras vidas, un medio que nos acompaña con música, noticias y entretenimiento. Pero, ¿alguna vez te has preguntado quién está detrás de la tecnología que hizo posible que la radio sonara más clara y nítida, libre de estática? Esa persona fue Edwin Armstrong, un genio inventor cuya vida estuvo marcada tanto por sus brillantes creaciones como por amargas y prolongadas batallas legales que, tristemente, ensombrecieron sus últimos años.

Nacido en el distrito de Chelsea de la ciudad de Nueva York, Edwin Armstrong fue el mayor de tres hermanos. Desde joven, mostró una fascinación por los dispositivos eléctricos y mecánicos, especialmente los trenes. Un hecho notable de su infancia fue contraer la Corea de Sydenham a los ocho años, un trastorno neurológico que le causó un tic físico que lo acompañaría toda su vida, exacerbado por el estrés. Esta enfermedad lo llevó a ser educado en casa por dos años y contribuyó a que se volviera socialmente retraído. La familia se mudó a Yonkers, con vista al río Hudson, buscando un ambiente que mejorara su salud.

La pasión de Armstrong por la tecnología era evidente. Construyó una torre de antena improvisada en el patio trasero, subiendo y bajando con una guindola, para preocupación de los vecinos. Gran parte de su investigación temprana se llevó a cabo en el ático de la casa de sus padres. En 1909, se matriculó en la Universidad de Columbia, donde estudió ingeniería eléctrica. Allí fue alumno del profesor Michael Pupin, conocido por sus bobinas de carga telefónicas. Armstrong destacó por su intenso enfoque en los temas que le interesaban, aunque era algo indiferente al resto de sus estudios. Desafiaba la sabiduría convencional y cuestionaba a profesores y compañeros, valorando la experimentación y el razonamiento práctico por encima del cálculo matemático puro. Se graduó de Columbia en 1913.
Primeras Invenciones y Batallas por Patentes
Mientras aún era estudiante en Columbia, Armstrong comenzó a trabajar en su primera gran invención. En 1912, comprendiendo mejor el funcionamiento de los tubos de vacío, descubrió que el uso de retroalimentación positiva, también conocida como regeneración, podía amplificar las señales de radio cientos de veces más de lo que se había logrado antes. Esta innovación permitió que los receptores usaran altavoces en lugar de solo auriculares. Además, notó que al aumentar la retroalimentación más allá de cierto punto, el tubo de vacío entraría en oscilación, lo que lo hacía útil como transmisor de radio de onda continua.
En 1913, Armstrong solicitó la protección de patente para el circuito regenerativo, que le fue concedida el 6 de octubre de 1914 (Patente de EE.UU. 1,113,149). Sin embargo, esta invención se convirtió en la primera de varias disputas legales importantes en su vida. Lee de Forest, otro inventor en el campo de la radio, presentó solicitudes de patente rivales a partir de 1915, afirmando que él había descubierto la regeneración primero. Esto llevó a una audiencia de interferencia en la oficina de patentes con cuatro reclamantes compitiendo: Armstrong, de Forest, Langmuir de General Electric y Alexander Meissner de Alemania.
Para financiar sus gastos legales, Armstrong comenzó a otorgar licencias no transferibles para el uso de las patentes regenerativas a pequeñas empresas de equipos de radio, cobrando regalías. Mientras tanto, exploró la venta de los derechos comerciales. Westinghouse Electric & Manufacturing Company obtuvo una opción por 335,000 dólares por los derechos comerciales de las patentes regenerativa y superheterodina, con 200,000 dólares adicionales si Armstrong prevalecía en la disputa de la patente regenerativa. Westinghouse ejerció esta opción en noviembre de 1920.
La batalla legal por la regeneración se dividió en varios casos judiciales. Inicialmente, Armstrong demandó a la empresa de de Forest por infracción de patente en 1919, ganando en el tribunal de distrito en 1921. Sin embargo, las apelaciones de la audiencia de interferencia tuvieron un resultado diferente. A pesar de que la junta de interferencia inicialmente falló a favor de Armstrong, de Forest apeló, y en 1924, un tribunal de distrito falló a favor de de Forest. Armstrong, y gran parte de la comunidad de ingenieros, quedaron consternados. El caso llegó dos veces a la Corte Suprema de los Estados Unidos, en 1928 y 1934, pero Armstrong no logró revertir la decisión. En respuesta al segundo fallo de la Corte Suprema, Armstrong intentó devolver su Medalla de Honor de la IRE de 1917, pero la organización se negó, afirmando su reconocimiento original.
El Receptor Superheterodino y la Súper-regeneración
Durante la Primera Guerra Mundial, Armstrong sirvió en el Cuerpo de Señales del Ejército de EE. UU. en París, trabajando en comunicaciones de radio. Regresó a EE. UU. en 1919 como Mayor. Durante este período, realizó otra invención crucial: el circuito de receptor de radio superheterodino. Este circuito aumentó significativamente la sensibilidad y selectividad de los receptores de radio, una tecnología que se utiliza ampliamente incluso hoy en día. La clave del superheterodino es mezclar la señal de radio entrante con una señal generada localmente de diferente frecuencia, creando una frecuencia intermedia (FI) fija que es más fácil de amplificar y detectar.
Armstrong solicitó la patente del circuito superheterodino en 1919, que se emitió al año siguiente y fue vendida a Westinghouse. Sin embargo, esta patente también fue impugnada, desencadenando otra audiencia de interferencia. En este caso, Armstrong perdió la batalla de patentes frente a Lucien Lévy de Francia, quien había desarrollado ideas similares durante la Primera Guerra Mundial y obtuvo patentes francesas en 1917 y 1918. AT&T, interesada en el desarrollo de la radio, compró los derechos en EE. UU. de la patente de Lévy y disputó la de Armstrong. Los tribunales continuaron hasta 1928, cuando el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia anuló las nueve reclamaciones de la patente de Armstrong, asignando la prioridad a Lévy y a otros inventores por reclamaciones específicas.
A pesar de los problemas de patentes, Armstrong se acercó a David Sarnoff de la Radio Corporation of America (RCA), a quien conocía desde 1913, para que RCA ofreciera receptores superheterodinos al público. Gracias a acuerdos de licencia cruzada entre RCA, Westinghouse y AT&T, Armstrong pudo utilizar la patente de Lévy. Inicialmente, los receptores superheterodinos parecían demasiado complicados y caros, requiriendo múltiples perillas de sintonización y nueve tubos de vacío. Trabajando con ingenieros de RCA, Armstrong desarrolló un diseño más simple y económico. RCA lanzó sus receptores Radiola superheterodinos en EE. UU. a principios de 1924, y fueron un éxito inmediato, aumentando drásticamente los beneficios de RCA. Estos receptores eran tan valiosos que RCA no licenció la tecnología superheterodina a otras compañías estadounidenses hasta 1930.
Una consecuencia afortunada de las batallas legales por la regeneración fue el descubrimiento accidental de la súper-regeneración. Al 'apagar' rápidamente las oscilaciones del tubo de vacío, Armstrong logró niveles de amplificación aún mayores. En 1922, vendió su patente de súper-regeneración a RCA por 200,000 dólares más 60,000 acciones de la corporación (luego aumentadas a 80,000 acciones), convirtiéndose en el mayor accionista de RCA. La súper-regeneración no resultó ser lo suficientemente selectiva para receptores de radiodifusión prácticos, pero la venta fue muy rentable para Armstrong.
La Revolución de la Frecuencia Modulada (FM)
Incluso mientras continuaban las disputas por patentes sobre sus inventos anteriores, Armstrong estaba desarrollando su invención más significativa: la modulación de frecuencia (FM), que fue patentada en 1933. A diferencia de la modulación de amplitud (AM), que varía la potencia de la onda portadora para codificar el sonido, el método de Armstrong variaba la frecuencia de la onda portadora. Esta diferencia técnica tuvo un impacto enorme en la calidad del sonido.
Los receptores de radio FM demostraron generar un sonido mucho más claro y, crucialmente, libre de parásitos atmosféricos (estática) que los de amplitud modulada (AM), que dominaban la radio en ese momento. Armstrong creía firmemente en la superioridad de la FM.
Para demostrar la utilidad de la tecnología FM, Armstrong cabildeó con éxito ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) para establecer una banda de radio para FM, inicialmente entre 42 y 49 MHz. A principios de la década de 1940, poco antes de la Segunda Guerra Mundial, Armstrong ayudó a lanzar un pequeño número de potentes estaciones de radio FM en los estados de Nueva Inglaterra, conocidas como la red Yankee. Estaba en camino de convencer a Estados Unidos de que la radio FM era superior a la AM y esperaba recolectar derechos de patente por cada radio con tecnología FM vendida.
El Golpe a la FM de Armstrong y su Trágico Final
Alrededor de junio de 1945, la Radio Corporation of America (RCA) había ejercido una fuerte presión sobre la FCC en relación con la asignación de frecuencias para la naciente industria de la televisión. Aunque negaron haber actuado de mala fe, David Sarnoff y RCA maniobraron para conseguir que la FCC moviera el espectro de radio FM de la banda de 42-49 MHz a la de 88-108 MHz. Al mismo tiempo, los nuevos canales de televisión se asignaron en el rango de 40 MHz. Este cambio fue devastador para Armstrong y su red.
Como resultado, todos los sistemas FM existentes de la era de Armstrong en la banda de 42-49 MHz quedaron obsoletos, mientras que se protegía el vasto mercado de radio AM de RCA. La red de radio de Armstrong no sobrevivió al cambio de frecuencia a la nueva banda; muchos expertos creen que la tecnología FM se retrasó décadas debido a esta decisión de la FCC.
Además, RCA reclamó y obtuvo su propia patente en tecnología FM y, en última instancia, ganó el pleito por la patente que existía entre ellos y Edwin Armstrong. Esto dejó a Armstrong sin capacidad para demandar derechos por las radios FM vendidas en Estados Unidos. El constante debilitamiento de la Red Yankee y la lucha por las patentes, que lo dejaron al borde de la ruina financiera, destruyeron a Armstrong emocionalmente.
Las numerosas y prolongadas luchas por patentes afectaron la salud de Armstrong y su comportamiento se volvió errático. Llegó a creer que alguien había envenenado su comida. Su esposa, Marion, sufrió las consecuencias, llegando a pasar meses en un hospital psiquiátrico tras un incidente. El 1 de noviembre de 1953, Armstrong, habiendo agotado casi todos sus recursos financieros, le pidió a Marion que liberara fondos de jubilación puestos a su nombre para continuar los litigios. Ella se negó, sugiriendo que considerara un acuerdo. Enfurecido, Armstrong la golpeó en el brazo. Marion dejó el apartamento para quedarse con su hermana y nunca volvió a ver a Armstrong.

Después de casi tres meses de separación de Marion, en la noche del 31 de enero al 1 de febrero de 1954, Armstrong se suicidó saltando desde la ventana de su apartamento en el piso 13 de River House en Manhattan. En su nota de suicidio a su esposa, expresó su desconsuelo por no poder verla de nuevo, lamentando profundamente haberla lastimado. La nota concluía: "Que Dios te guarde y el Señor tenga piedad de mi alma". David Sarnoff de RCA negó cualquier responsabilidad en su muerte.
Legado de un Genio
Después de su muerte, se estimó que Armstrong había dedicado el 90 por ciento de su tiempo a litigios contra RCA. Su viuda, Marion Armstrong, asumió la tarea de continuar los casos legales de su patrimonio. A finales de 1954, se anunció un acuerdo con RCA de aproximadamente 1,000,000 de dólares a través de arbitraje. Marion Armstrong logró establecer formalmente a Armstrong como el inventor de la FM a través de prolongados procedimientos judiciales sobre cinco de sus patentes básicas de FM, con una serie de demandas exitosas contra otras compañías que se encontraron culpables de infracción, batallas que duraron hasta 1967.
No fue hasta la década de 1960 que las estaciones de FM en Estados Unidos comenzaron a desafiar la popularidad de la banda AM, ayudadas por el desarrollo del estéreo FM por General Electric y la posterior Regla de No Duplicación de FM de la FCC, que limitó a las emisoras grandes con licencias AM y FM a transmitir simultáneamente en ambas frecuencias solo la mitad de sus horas de emisión.
El sistema FM de Armstrong también fue utilizado para las comunicaciones entre la NASA y los astronautas del programa Apolo, un testimonio de su robustez y claridad.
En 1983, se emitió un sello postal de EE. UU. en su honor, en una serie que conmemoraba a los inventores estadounidenses. Edwin Armstrong ha sido llamado "el inventor más prolífico e influyente en la historia de la radio". El proceso superheterodino sigue siendo ampliamente utilizado por los equipos de radio.
Ochenta años después de su invención, la tecnología FM ha comenzado a ser complementada, y en algunos casos reemplazada, por tecnologías digitales más eficientes, como la adición de subcanales digitales HD Radio a las estaciones de banda FM, o la creación de bandas de Radiodifusión de Audio Digital (DAB) en Europa y Asia-Pacífico. Sin embargo, la radiodifusión FM sigue siendo utilizada internacionalmente y sigue siendo el sistema dominante empleado para los servicios de radiodifusión de audio.
En su vida personal, Armstrong se casó con Marion McInnis, secretaria de David Sarnoff, en 1923. Él combinaba su amor por las alturas con el cortejo, subiendo a la antena de 20 pisos de la estación WJZ (ahora WABC) en Nueva York. Le gustaban el tenis y un Old Fashioned con la cena. Políticamente, fue descrito como "un revolucionario solo en tecnología; en política era uno de los hombres más conservadores".
En 1955, Marion Armstrong fundó la Armstrong Memorial Research Foundation y participó en su trabajo hasta su muerte en 1979. Edwin Armstrong fue elegido póstumamente para figurar en la lista de los "grandes" de la electricidad por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), junto a figuras como Alexander Graham Bell, Nikola Tesla, Marconi y Michael Pupin, en Ginebra.
AM vs FM: Una Comparativa
Basándonos en la información proporcionada en el texto, podemos comparar algunas características de la radio AM y FM según la visión de Armstrong:
| Característica | Radio AM (Amplitud Modulada) | Radio FM (Frecuencia Modulada) |
|---|---|---|
| Método de Modulación | Varía la amplitud de la onda portadora. | Varía la frecuencia de la onda portadora. |
| Calidad de Sonido (según Armstrong) | Más susceptible a parásitos atmosféricos (estática). | Sonido mucho más claro, libre de parásitos atmosféricos. |
Esta tabla simple refleja la principal ventaja técnica que Armstrong identificó en su sistema de FM y que intentó promover.
Preguntas Frecuentes sobre Edwin Armstrong y la FM
Aquí respondemos algunas preguntas comunes basadas en la información presentada:
¿Quién inventó la radio FM?
Según la información proporcionada y reconocida tras largos procesos judiciales, Edwin Armstrong fue el inventor del sistema de radio en Frecuencia Modulada (FM).
¿Qué otras invenciones importantes realizó Edwin Armstrong?
Además de la FM, Armstrong inventó el circuito regenerativo, el circuito súper-regenerativo y el receptor superheterodino. Todas estas invenciones fueron fundamentales para el desarrollo temprano y moderno de la radio.
¿Por qué tuvo Edwin Armstrong tantas batallas legales por sus patentes?
Muchas de sus invenciones fueron reclamadas por otros inventores o compañías casi al mismo tiempo, o poco después de sus descubrimientos. Esto llevó a prolongados litigios para determinar quién tenía la prioridad en la invención, enfrentándolo a figuras y corporaciones como Lee de Forest, AT&T y RCA.
¿Por qué la radio FM no se popularizó inmediatamente después de su invención?
A pesar de sus ventajas técnicas, la popularización de la FM se vio obstaculizada por una decisión clave de la FCC en 1945, influenciada por RCA, que movió la banda de frecuencia de la FM a un rango diferente. Esto dejó obsoletos los equipos existentes de Armstrong y protegió el mercado de AM de RCA, retrasando la adopción masiva de la FM durante décadas.
¿Cómo murió Edwin Armstrong?
Edwin Armstrong se suicidó saltando desde la ventana de su apartamento en Nueva York en 1954. Su muerte ocurrió después de años de batallas legales agotadoras que lo dejaron al borde de la ruina financiera y afectaron gravemente su estado emocional y su relación con su esposa.
¿Qué pasó con las patentes de Armstrong después de su muerte?
Su viuda, Marion Armstrong, continuó las batallas legales y logró establecer formalmente a Edwin Armstrong como el inventor de la FM a través de exitosas demandas contra compañías que infringían sus patentes, procesos que se extendieron hasta 1967.
La historia de Edwin Armstrong es un recordatorio de cómo la innovación puede ir de la mano con la lucha y la adversidad. Sus contribuciones a la radio son innegables y fundamentales para la tecnología de comunicación que disfrutamos hoy en día.
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