10/02/2018
Desde hace décadas, una voz originaria de Estados Unidos ha buscado resonar en los rincones más lejanos del planeta, llevando noticias, cultura e información a audiencias bajo diversos regímenes. Esta voz pertenece a la emisora internacional oficial del país: Voice of America, o VOA.

Orígenes en Tiempos de Guerra
La historia de Voice of America se remonta a 1942, en pleno apogeo de la Segunda Guerra Mundial. Antes del conflicto, las estaciones de radio de onda corta en Estados Unidos estaban en manos privadas. Redes como la International Network de la National Broadcasting Company (NBC), que transmitía en seis idiomas, o la red latinoamericana de la Columbia Broadcasting System (CBS), con 64 estaciones en 18 países, ya experimentaban con la radiodifusión internacional desde la década de 1930. Sin embargo, la política de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de 1939 buscaba que estas transmisiones reflejaran la cultura estadounidense y promovieran la buena voluntad internacional.
Con la guerra, la necesidad de contrarrestar la propaganda del Eje se volvió crucial. La Oficina del Coordinador de Información (COI) del gobierno estadounidense comenzó a proporcionar noticias a las estaciones comerciales de onda corta. La programación directa empezó poco después del ataque a Pearl Harbor. La primera transmisión, desde San Francisco hacia Filipinas, fue en inglés. El 1 de febrero de 1942, se realizó la primera emisión a Alemania, llamada Stimmen aus Amerika ("Voces desde América"), introducida por el "Himno de Batalla de la República" y prometiendo decir siempre la verdad.
Fue Robert E. Sherwood, jefe del Servicio de Información Extranjera (FIS) y asesor del presidente Franklin Delano Roosevelt, quien acuñó el término "The Voice of America". Cuando se organizó la Oficina de Información de Guerra (OWI) a mediados de 1942, esta asumió oficialmente las operaciones de VOA. Se llegaron a acuerdos para compartir transmisores con la BBC en Gran Bretaña y se expandió a territorios capturados por los Aliados en el norte de África e Italia. Al final de la guerra, VOA contaba con 39 transmisores y ofrecía servicio en 40 idiomas. La programación incluía música, noticias, comentarios y retransmisiones de programas nacionales.
A finales de 1945, VOA fue transferida al Departamento de Estado de EE.UU. Parte de su programación, como el servicio en árabe, fue descontinuada temporalmente.
La Guerra Fría y la Lucha contra el Comunismo
Durante la Guerra Fría, VOA intensificó considerablemente sus operaciones. Foy Kohler, director de VOA entre 1949 y 1952, veía la emisora como una herramienta vital en la lucha contra el comunismo. Argumentaba que la gran cantidad de oyentes en países como Suecia y Francia, así como las decenas de miles de cartas recibidas mensualmente, demostraban su impacto. Un estudio de cartas de oyentes en 1952 y 1953 sugirió que las transmisiones podían influir en la adopción de valores estadounidenses y tuvieron diferentes efectos según el país y la edad del oyente. Kohler afirmó que VOA contribuyó al crecimiento del mundo libre y jugó un papel en el declive del comunismo en países clave como Italia y Francia. Además, muchos desertores de detrás de la Cortina de Hierro durante su mandato citaron a VOA como un factor en su decisión.
La Unión Soviética reconoció el impacto de VOA iniciando el Jamming (interferencia electrónica) de sus transmisiones el 24 de abril de 1949. Esta práctica de interferencia por parte de gobiernos se mantuvo a lo largo de la Guerra Fría en varios países, como Bulgaria y China, y continuó en Rusia post-soviética y en la República Popular China. Cuba también ha intentado interferir las transmisiones de VOA.
En 1953, el control de VOA pasó del Departamento de Estado a la Agencia de Información de EE.UU. (USIA), que se estableció para transmitir a todo el mundo, incluyendo los países detrás de la Cortina de Hierro y la República Popular China. Durante este período, VOA también sirvió como herramienta de diplomacia cultural, destacando programas como el Voice of America Jazz Hour presentado por Willis Conover, que llegó a tener 30 millones de oyentes y fue acompañado por giras de músicos estadounidenses patrocinadas por el Departamento de Estado.
A pesar de las acusaciones de McCarthyismo que enfrentaron algunos empleados en los años 50, VOA continuó operando y cubriendo eventos importantes. En 1954, la sede se trasladó de Nueva York a Washington D.C. La llegada de los transistores de bajo costo impulsó el número de oyentes de onda corta. Las transmisiones durante la Revolución Húngara de 1956 fueron controvertidas, pues algunos refugiados percibieron que VOA insinuaba la posible llegada de ayuda occidental.
A lo largo de los años 60 y 70, VOA cubrió noticias trascendentales como el discurso "Tengo un sueño" de Martin Luther King Jr. en 1963, el asesinato de John F. Kennedy y el primer alunizaje en 1969, este último con una audiencia estimada de entre 615 y 750 millones de personas. El Jamming soviético cesó en 1973 debido a las políticas de distensión, pero se reinició en 1979.
En los años 80, VOA emprendió un programa de reconstrucción de 1.300 millones de dólares para mejorar sus capacidades técnicas. Las transmisiones a Polonia se expandieron durante la ley marcial. VOA también añadió un servicio de televisión y programas regionales especiales para Cuba, Radio Martí y TV Martí. Se abrieron oficinas en Beijing y se iniciaron transmisiones en Dari y Pashto para Afganistán.
Un servicio especial, VOA Europe, se creó en 1985, retransmitido vía satélite a afiliados de AM, FM y cable en toda Europa, con un formato contemporáneo de música y noticias. Este servicio fue cerrado en 1997.

En 1989, la programación en mandarín y cantonés se expandió para cubrir el movimiento pro-democracia en China, incluyendo las protestas de la Plaza de Tiananmen. En 1990, se consolidaron los esfuerzos de radiodifusión internacional de EE.UU. con la creación del Bureau of Broadcasting.
Evolución Post-Guerra Fría y la Era de Internet
Tras la disolución del bloque soviético, VOA añadió numerosos servicios en nuevos idiomas para alcanzar estas áreas, como tibetano, kurdo, serbo-croata, macedonio y rwanda-rundi.
En 1994, se firmó la International Broadcasting Act, que estableció el International Broadcasting Bureau (IBB) y la Broadcasting Board of Governors (BBG) con autoridad de supervisión. En 1999, la BBG se convirtió en una agencia federal independiente, asumiendo la mayoría de las funciones de la USIA, que fue abolida.
En 2002, el Servicio Árabe fue reemplazado por Radio Sawa, que ofrecía principalmente música popular con boletines de noticias breves. Esto se expandió a la televisión con Alhurra en 2004. Se hicieron ajustes en los servicios de idiomas, finalizando algunas transmisiones en ruso, hindi, ucraniano, serbio, macedonio y bosnio en 2008, y recortando otras en 2013 y 2014 debido a recortes presupuestarios.
En 1994, Voice of America se convirtió en la primera organización de noticias de radiodifusión en ofrecer programas actualizados continuamente en Internet. Esta transición a lo digital fue crucial. Una limitación histórica para VOA era la Smith–Mundt Act de 1948, que prohibía a VOA transmitir directamente a ciudadanos estadounidenses. El propósito era proteger al público de la propaganda gubernamental y evitar la competencia con empresas privadas. Sin embargo, esta ley fue modificada en 2013 mediante la Smith-Mundt Modernization Act para adaptarse a Internet y permitir a los ciudadanos estadounidenses acceder al contenido de VOA.
Un programa experimental interesante fue VOA Radiogram (2013-2017), que transmitía texto e imágenes digitales a través de radiogramas de onda corta, decodificables con software y receptores básicos. Esto demostró la continua innovación en métodos de transmisión.
Desafíos Recientes y Politización
El texto proporcionado detalla periodos de controversia y acusaciones de interferencia política, particularmente bajo las administraciones Trump. Durante la primera administración, hubo alegaciones de interferencia en la contratación y cobertura para ser leales al presidente. Se reemplazó el liderazgo de la agencia con aliados y se generaron preocupaciones sobre la politización de VOA. A pesar de las assurances de VOA sobre su independencia editorial protegida por ley, hubo incidentes que levantaron sospechas, como la crítica de la Casa Blanca a la cobertura del coronavirus y la supuesta presión sobre periodistas.
En junio de 2020, Michael Pack, un aliado de Steve Bannon, fue confirmado como jefe de la US Agency for Global Media (USAGM), el organismo supervisor de VOA. Tras su nombramiento, los directores de varias redes, incluyendo VOA, fueron despedidos, sus juntas disueltas y se impusieron restricciones a la comunicación externa. Esto llevó a demandas y acusaciones de que Pack estaba utilizando la agencia para promover una agenda política, violando el "cortafuegos" estatutario diseñado para prevenir la interferencia política. Un juez federal encontró que Pack violó los derechos de la Primera Enmienda de los periodistas de VOA.
La situación continuó siendo tensa hasta el final de la primera administración Trump, con nombramientos controvertidos y acusaciones de obstrucción a la transición presidencial.
El texto también menciona eventos bajo la segunda administración Trump. En diciembre de 2024, se anunció la intención de nominar a Kari Lake como Directora de VOA, una elección controvertida dadas sus declaraciones sobre periodistas y sus afirmaciones falsas sobre elecciones. Aunque el presidente nomina, la ley establece que la junta asesora (International Broadcasting Advisory Board) tiene la autoridad para aprobar o destituir al Director de VOA.
En febrero y marzo de 2025, hubo informes de periodistas siendo suspendidos o reasignados, y artículos críticos con Trump no publicados o modificados. Un funcionario de la administración calificó los comentarios de un corresponsal jefe como "traición". El 14 de marzo de 2025, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva reduciendo las funciones de USAGM al mínimo legal. Al día siguiente, la mayoría del personal de VOA (más de 1.300 empleados) fue puesto en licencia administrativa, las transmisiones en idiomas extranjeros reemplazaron las noticias por música y el sitio web dejó de actualizarse. Se anunció la finalización de contratos con agencias de noticias internacionales como Associated Press, Reuters y Agence France-Presse, con el objetivo de ahorrar costos.

Estas acciones generaron condena internacional y reacciones de agencias estatales rusas. Se presentaron demandas contra la administración Trump en marzo de 2025, argumentando riesgos para los empleados extranjeros y violaciones legales. Un tribunal de distrito emitió una orden de restricción temporal para detener las acciones resultantes de la orden ejecutiva. Posteriormente, una decisión judicial federal en abril de 2025 ordenó a la administración Trump restaurar VOA y reincorporar a sus empleados y contratistas.
Propósito y el "Cortafuegos"
A pesar de los desafíos y las controversias, el texto subraya que VOA cumple su función de propaganda persiguiendo el periodismo objetivo. Busca demostrar que Estados Unidos tiene prensa libre y libertad de expresión, ofreciendo un contraste para personas que viven bajo regímenes restrictivos con estricto control mediático. Para preservar su precisión e independencia, se han implementado políticas y leyes.
La VOA Charter de 1976, una ley fundamental, establece que sus informes deben ser "precisos, objetivos y completos". La U.S. International Broadcasting Act de 1994 prohíbe la interferencia editorial por parte de funcionarios gubernamentales. La agencia se refiere a estas leyes como su "cortafuegos" (firewall), un mecanismo legal diseñado para proteger su independencia periodística frente a la presión política.
VOA ha tenido como objetivo histórico transmitir información sin censura a residentes bajo regímenes restrictivos, incluso emitiendo detrás de la Cortina de Hierro a pesar del Jamming. Si bien el impacto exacto de las transmisiones ha sido debatido, especialmente en presencia de interferencias, las entrevistas con participantes en movimientos anti-soviéticos tras el colapso del Pacto de Varsovia verificaron la efectividad de las transmisiones de VOA para transmitir información a sociedades socialistas.
Preguntas Frecuentes sobre VOA
¿Qué es Voice of America (VOA)?
Voice of America (VOA) es la emisora internacional oficial del gobierno de Estados Unidos. Opera como un servicio de noticias multimedia financiado por el gobierno.
¿Cuándo se fundó VOA?
VOA fue establecida oficialmente en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial.
¿Cuál es el propósito principal de VOA?
Según el texto, el propósito de VOA es servir una función de propaganda mediante el periodismo objetivo, demostrando la existencia de prensa libre y libertad de expresión en EE.UU. y proporcionando información sin censura a audiencias en países con medios controlados por el Estado. Su carta fundacional le exige reportar de manera precisa, objetiva y completa.
¿VOA transmite dentro de Estados Unidos?
Históricamente, la Smith–Mundt Act prohibía a VOA transmitir directamente a ciudadanos estadounidenses para evitar la propaganda gubernamental interna y la competencia con medios privados. Sin embargo, una enmienda a esta ley en 2013 permitió el acceso de ciudadanos estadounidenses al contenido de VOA, especialmente en plataformas digitales como Internet.
¿Por qué algunos países intentan interferir las transmisiones de VOA (Jamming)?
El Jamming es utilizado por gobiernos que ejercen un estricto control sobre los medios y la información que llega a sus ciudadanos. Al interferir las transmisiones de VOA, buscan impedir que sus poblaciones accedan a noticias e información que no está bajo el control estatal y que puede ser crítica o ofrecer una perspectiva diferente a la oficial.
¿Qué es la USAGM?
USAGM (U.S. Agency for Global Media) es la agencia federal independiente que supervisa y financia a Voice of America y otras redes de radiodifusión internacional de Estados Unidos.
En resumen, Voice of America tiene una larga y compleja historia como herramienta de diplomacia pública y fuente de noticias. A través de diversas plataformas y en múltiples idiomas, ha buscado alcanzar audiencias globales, enfrentando desafíos tecnológicos, políticos y financieros a lo largo de sus más de ochenta años de existencia. Su misión declarada de objetividad y precisión, protegida por leyes específicas, sigue siendo un punto central de su identidad, incluso en medio de las controversias y presiones externas e internas.
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