29/03/2019
Rocío Crusset es un nombre que resuena en el mundo de la moda, tanto en España como a nivel internacional. Conocida por su belleza, su talento y su innegable proyección, es también hija de dos figuras muy reconocidas en el ámbito de la comunicación en España: el periodista Carlos Herrera y la presentadora Mariló Montero. Sin embargo, algo que a menudo genera curiosidad es el apellido con el que se la conoce profesionalmente, ya que su nombre de nacimiento es Rocío Herrera Montero. Esta elección tiene una razón de ser muy clara, vinculada a su deseo de forjar una carrera propia, desvinculada de la fama de sus progenitores y construida sobre su propio esfuerzo y mérito en el competitivo mundo de la moda.

La decisión de adoptar el apellido Crusset, que es el segundo apellido de su padre, Carlos Herrera, fue un paso consciente y estratégico en el inicio de su andadura profesional. Rocío buscaba establecer su identidad en la industria, no como 'la hija de', sino como una profesional con un nombre propio que representara su trabajo y dedicación. En un entorno donde los apellidos famosos pueden abrir puertas pero también generar expectativas o prejuicios, elegir un nombre menos directamente asociado a la notoriedad de sus padres le permitió, en cierta medida, trazar su propio camino y ser valorada por sus cualidades como modelo. Este cambio de nombre profesional marcó el comienzo de una etapa en la que Rocío se propuso demostrar su valía por sí misma.

Primeros Años y Formación Académica
Nacida en Sevilla el 5 de junio de 1994, Rocío Crusset mostró desde joven un interés por el mundo de la moda. Sin embargo, a pesar de esta pasión temprana, sus padres y ella misma priorizaron su formación académica. A principios de la década de los 2000, un 'booker' de una agencia de modelos se fijó en ella, viendo el potencial que tenía para despuntar en la industria. Aunque la oportunidad se presentó relativamente pronto, Rocío, con una visión clara de la importancia de la educación, decidió esperar. Esta decisión la llevó a completar sus estudios, una etapa fundamental en su desarrollo personal y profesional antes de sumergirse de lleno en el exigente mundo de la moda. Su formación incluyó periodos en internados internacionales, viviendo experiencias educativas en lugares como Estados Unidos, Suiza y Londres. Esta exposición a diferentes culturas y sistemas educativos sin duda enriqueció su perspectiva y le brindó una base sólida. Posteriormente, regresó a España para cursar estudios universitarios, eligiendo la carrera de Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de San Pablo CEU. Esta formación en un ámbito tan diferente al artístico demuestra una faceta pragmática y con visión de futuro, entendiendo que la moda, aunque apasionante, es una industria que también requiere conocimientos de gestión y negocio.
El Salto a las Pasarelas y su Ascenso
Fue en 2014, después de completar o avanzar significativamente en sus estudios universitarios, cuando Rocío comenzó a dar sus primeros pasos formales en el mundo de la moda. Aunque ya había tenido ese primer contacto años atrás, fue en este momento cuando decidió dedicarse plenamente a ello. Su incursión en la industria fue notablemente rápida. En cuestión de un año, su carrera experimentó un ascenso meteórico, convirtiéndose en uno de los rostros más buscados y prometedores del momento. De la noche a la mañana, Rocío Crusset comenzó a despuntar en el universo 'fashion', captando la atención de diseñadores, agencias y medios de comunicación. Este rápido reconocimiento no fue fruto de la casualidad, sino de su potencial, su profesionalidad y, como ella misma ha reconocido, un gran esfuerzo personal.
Su debut en una pasarela de gran relevancia, como fue la edición de Cibeles en Madrid, es un momento que ella recuerda con particular emoción y nerviosismo. A pesar de su potencial, la presión de la primera vez en un escenario tan importante era palpable. Rocío ha confesado que en aquel momento estaba temblando, con la única preocupación de no tropezarse y estar a la altura de las expectativas. No quería defraudar ni al diseñador que había confiado en ella ni a sus 'bookers', las personas de la agencia que habían apostado por su talento. Este relato humaniza su figura, mostrando que detrás del glamour hay una persona con miedos e inseguridades, pero con la determinación de superar los desafíos. Tras aquel primer desfile, se abrieron las puertas a un sinfín de contratos, desfiles y campañas, y Rocío vio cómo su sueño de triunfar en la moda se iba haciendo realidad a pasos agigantados.
La Conquista de Nueva York y los Desafíos del Éxito
Con el objetivo de seguir creciendo profesionalmente y alcanzar una proyección aún mayor, Rocío tomó una decisión importante: dejó su Sevilla natal y se mudó a Nueva York. La Gran Manzana, epicentro mundial de la moda, se convirtió en su nuevo hogar y en su 'campamento base' para conquistar el mercado internacional. Este traslado implicó estar lejos de su familia, de sus amigos y de su entorno habitual, un sacrificio personal significativo en pos de su carrera. Rocío ha reflexionado sobre esta etapa, admitiendo que al principio no tenía una idea clara de cómo funcionaba realmente el mundo de la moda a nivel internacional. Pensaba que trabajar fuera de España era algo casi inalcanzable, parte de otro mundo al que quizás no podría acceder. Sin embargo, su perseverancia y talento le demostraron lo contrario.
A pesar de la percepción externa de que su carrera ha sido un camino de rosas, trabajando con firmas de renombre mundial como Victoria's Secret, ETAM, Ángel Schlesser o Ágatha Ruiz de la Prada, Rocío ha enfatizado que ha tenido que hacer frente a numerosos esfuerzos y desafíos para llegar a la cima. La vida de una modelo internacional implica una disciplina constante, estar pendiente casi a diario de viajes y, sobre todo, cuidar al milímetro su imagen, un activo esencial para su trabajo. Pero más allá del cuidado físico y la logística, Rocío ha tenido que lidiar con la parte más dura de la profesión: el rechazo. Ella misma ha declarado que se ha llevado muchos 'noes' por delante a lo largo de su carrera. Esta honestidad desmitifica la idea de que el éxito le ha llegado fácilmente por ser 'hija de'. Rocío es firme al afirmar que si está teniendo éxito es gracias a su propio esfuerzo y dedicación. En un mundo tan competitivo y exigente, la meritocracia, aunque a veces no lo parezca, es fundamental: «Si no sirves, no tienes sitio», asegura, subrayando la necesidad de ser competente y trabajar duro para mantenerse en la élite.
Diversificación: La Línea de Joyas Crusset Studio
Consciente de que la carrera de modelo, aunque intensa y exitosa, puede ser efímera, Rocío Crusset ha demostrado tener una visión de futuro y un espíritu emprendedor. Decidió ampliar sus horizontes y diversificar sus actividades profesionales. Para ello, aprovechó su estancia en Nueva York para seguir formándose, cursando un máster de Diseño de Moda en la Gran Manzana. Esta formación adicional no solo complementaba su experiencia en la industria, sino que también le proporcionó las herramientas necesarias para explorar otras facetas creativas.
El resultado de esta inquietud y formación fue la creación, en 2022, de Crusset Studio, su propia línea de joyas. Este proyecto representa un paso importante en su carrera, pasando de ser la imagen de otras marcas a crear y diseñar sus propios productos. Las joyas de Crusset Studio reflejan su estilo personal y su visión creativa. Rocío ha explicado que cada diseño está pensado para un estado de ánimo distinto, sugiriendo una conexión entre la moda, los complementos y el estado emocional de la persona. Esta idea de que la forma de vestir y los accesorios pueden influir y reflejar cómo nos sentimos en cada momento es la filosofía detrás de su marca. Aunque actualmente centrada en la joyería, Rocío no descarta la posibilidad de lanzar en un futuro su propia línea de ropa, lo que consolidaría aún más su faceta como diseñadora y empresaria en el sector de la moda.
Vida Sentimental: Relaciones Conocidas
La vida personal de las figuras públicas a menudo despierta interés, y las relaciones sentimentales de Rocío Crusset no han sido una excepción. A lo largo de su trayectoria, se le han conocido algunas parejas. Cuando Rocío saltó a la fama y comenzó a despuntar en el mundo de la moda, mantenía una relación con Jaime Soto, hijo del conocido cantante José Manuel Soto. Ambas familias tienen una presencia notable en la vida pública española. Sin embargo, la distancia física impuesta por la carrera internacional de Rocío y la incompatibilidad de sus agendas, sumado quizás a la propia juventud de ambos, terminaron por poner fin a esta historia de amor. A principios de 2016, Rocío y Jaime decidieron tomar caminos separados.
Poco después de finalizar su noviazgo con Jaime Soto, ese mismo año 2016, Rocío inició un romance con el modelo cubano Juan Betancourt. Al principio, la pareja intentó mantener su relación en la discreción, presentándola públicamente como una simple amistad. No obstante, sus frecuentes apariciones juntos y sus planes compartidos pronto hicieron que surgieran los rumores y que todo el mundo hablara de una posible relación, que finalmente se confirmó. La relación entre Rocío y Juan fue seguida por los medios, al tratarse de dos figuras emergentes y atractivas en el mundo de la moda. Sin embargo, esta relación tampoco prosperó a largo plazo. En mayo de 2018, Rocío Crusset y Juan Betancourt ponían fin a su noviazgo.
A pesar de estas rupturas, Rocío no cerró la puerta al amor. Antes de terminar el año 2018 y dar la bienvenida a 2019, apareció en su vida el italiano Maggio Cipriani. Maggio pertenece a una de las dinastías familiares más famosas de Italia, con una larga tradición en el negocio de la hostelería y la restauración a nivel internacional, siendo la cuarta generación al frente de este emporio. La pareja se conoció en Nueva York, ciudad que Rocío había elegido como lugar de residencia y donde Maggio desarrolla gran parte de su actividad profesional. Él está al frente de los negocios familiares en Estados Unidos, que incluyen establecimientos legendarios como el Harry’s Bar de Venecia, el Cipriani de Manhattan, además de hoteles y restaurantes repartidos por todo el mundo. A pesar de las exigencias de sus respectivas carreras y la necesidad de viajar, Rocío ha manifestado que su relación con Maggio es muy buena y que se llevan muy bien, incluso manejando la distancia. Para ella, es fundamental que su pareja comprenda y respete las particularidades de su profesión, algo que, según sus propias palabras, Maggio hace, permitiéndoles llevar la relación de manera positiva.
Preguntas Frecuentes sobre Rocío Crusset
- ¿Por qué Rocío Crusset usa ese apellido?
Rocío Crusset, cuyo nombre real es Rocío Herrera Montero, decidió usar Crusset, el segundo apellido de su padre, Carlos Herrera, como su nombre profesional. La razón principal fue desvincular su carrera en la moda de la fama de sus padres y construir su propia identidad profesional basada en su esfuerzo y talento. - ¿Qué estudios tiene Rocío Crusset?
Antes de dedicarse plenamente a la moda, Rocío priorizó su educación. Estudió en internados en Estados Unidos, Suiza y Londres, y posteriormente cursó estudios de Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de San Pablo CEU en España. Más tarde, ya en Nueva York, realizó un máster de Diseño de Moda. - ¿Cómo empezó su carrera en la moda?
Aunque un 'booker' se fijó en ella a principios de los 2000, Rocío decidió esperar para centrarse en sus estudios. Comenzó a hacer sus primeros trabajos en 2014, y su ascenso fue muy rápido, convirtiéndose en un rostro conocido en las pasarelas en poco tiempo. Su debut en Cibeles fue un momento clave, aunque marcado por los nervios. - ¿Ha sido fácil su carrera como modelo?
Aunque ha trabajado con grandes marcas y ha tenido un rápido ascenso, Rocío ha declarado que su carrera no ha sido fácil. Ha tenido que hacer muchos esfuerzos, estar lejos de su familia, viajar constantemente y cuidar mucho su imagen. Ha recibido muchos 'noes' y considera que su éxito se debe principalmente a su propio esfuerzo y profesionalidad. - ¿Tiene otros negocios además de la moda?
Sí, Rocío Crusset ha diversificado su carrera más allá del modelaje. Tras estudiar un máster en Diseño de Moda, lanzó en 2022 su propia línea de joyas llamada Crusset Studio. Ha expresado que no descarta en el futuro lanzar también una línea de ropa. - ¿Quiénes han sido sus parejas conocidas?
Se le han conocido públicamente tres relaciones principales: con Jaime Soto (hijo de José Manuel Soto), con el modelo cubano Juan Betancourt, y actualmente mantiene una relación con el empresario italiano Maggio Cipriani, perteneciente a una conocida dinastía hostelera.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a La historia de Rocío Crusset y su apellido puedes visitar la categoría Radio.
