09/10/2013
Durante muchísimas décadas, la imagen que teníamos de los tiburones era la de depredadores silenciosos y sigilosos, deslizándose por las profundidades del océano sin emitir un solo sonido. Esta percepción no era infundada; a diferencia de muchos otros peces que utilizan estructuras como la vejiga natatoria para producir ruidos, los tiburones carecen de ellas. La ausencia de un mecanismo obvio llevó a la comunidad científica y al público en general a considerarlos, efectivamente, mudos en el reino submarino. Sin embargo, la ciencia está en constante evolución, y a veces, los descubrimientos más inesperados llegan para desafiar nuestras creencias más arraigadas. Recientemente, un estudio pionero ha logrado documentar, por primera vez en la historia, a un tiburón produciendo un sonido de manera activa, un hallazgo que promete cambiar para siempre la forma en que entendemos a estos fascinantes animales.

Este importante descubrimiento, liderado por investigadores de la prestigiosa Universidad de Auckland en Nueva Zelanda y publicado en la respetada revista Royal Society Open Science, marca un antes y un después en el campo de la bioacústica marina, específicamente en lo que respecta a los elasmobranquios (el grupo que incluye a tiburones y rayas). El protagonista de esta revelación sonora es una especie particular, el tiburón plataforma (Cephaloscyllium isabellum), una criatura nativa de las aguas que rodean Nueva Zelanda, conocida por su tamaño moderado, alcanzando aproximadamente 1.5 metros de longitud, y por habitar en el fondo marino.
El sonido captado por el equipo de científicos es descrito como un patrón repetitivo, similar a un chasquido o un 'clic' eléctrico: un distintivo “clic, clic, clic”. Este sonido fue una sorpresa total para los investigadores. La Dra. Carolin Nieder, bióloga marina afiliada al Instituto Oceanográfico Woods Hole y autora principal del estudio, relató que el hallazgo ocurrió de manera completamente accidental. Mientras observaba a estos tiburones en un tanque en el año 2021, escuchó los extraños chasquidos y su reacción inmediata fue de asombro: “Pensé: ‘Dios mío, creo que están haciendo algún ruido’”, recordó Nieder, consciente de la creencia generalizada de que los tiburones no vocalizaban.
La naturaleza accidental de este descubrimiento subraya la dificultad y la imprevisibilidad de la investigación en entornos marinos, así como la importancia de la observación atenta. Los científicos, al escuchar estos sonidos inesperados, se dieron cuenta de que estaban presenciando algo potencialmente revolucionario. La pregunta inmediata que surgió fue: ¿cómo se produce este sonido y en qué circunstancias?
Las observaciones detalladas, realizadas con equipos de grabación submarina diseñados para captar los matices del entorno acústico bajo el agua, revelaron un patrón crucial. Los investigadores notaron que el sonido de "clic, clic, clic" parecía ser emitido principalmente cuando los tiburones estaban siendo manipulados o sujetos. Esta correlación directa entre la producción del sonido y una situación de interacción física o restricción llevó a los científicos a formular una hipótesis clave: es probable que el clic sea una respuesta directa al estrés o a la incomodidad causada por la manipulación.
Es fundamental destacar que el equipo no registró la emisión de estos chasquidos cuando los tiburones nadaban libremente en el tanque. Esta ausencia de sonido en condiciones de nado normal refuerza la idea de que los clics no son parte de su repertorio de comunicación regular o de su comportamiento de natación habitual. En cambio, sugiere que este sonido podría funcionar como una reacción, posiblemente de tipo defensivo, ante una situación que perciben como una amenaza o una molestia significativa.
En cuanto al mecanismo exacto de cómo se produce este sonido, los investigadores tienen una sospecha, aunque aún no ha sido confirmada de manera definitiva. La hipótesis más plausible en este momento es que el ruido podría estar relacionado con el choque o la fricción de los dientes del tiburón. Si bien los tiburones no tienen cuerdas vocales ni vejigas natatorias para producir sonidos como otros animales marinos, sus poderosas mandíbulas y sus afilados dientes son estructuras prominentes que podrían generar un sonido distintivo al ser movilizadas de cierta manera, especialmente bajo tensión o estrés. Se necesitarán más estudios, quizás utilizando tecnología de imagen o grabación de muy alta resolución, para confirmar si el choque de los dientes es realmente la fuente de estos chasquidos.

Este descubrimiento tiene el potencial de cambiar drásticamente la percepción que tenemos sobre los tiburones. Durante mucho tiempo, tanto en la cultura popular, ejemplificada en películas icónicas como "Tiburón" (Jaws), como en la divulgación científica tradicional, los tiburones han sido retratados casi exclusivamente como depredadores silenciosos y temibles. Su supuesta falta de vocalización ha contribuido a su imagen de cazadores sigilosos e implacables, acechando sin ser detectados hasta el momento del ataque.
Sin embargo, como señala la Dra. Nieder y como este estudio pone de manifiesto, el mundo de los tiburones es mucho más diverso y complejo de lo que a menudo se retrata. Existen más de 500 especies de tiburones habitando los vastos océanos del mundo, y muchas de ellas, como el tiburón plataforma, son relativamente pequeñas y, paradójicamente, vulnerables. No todas son grandes depredadores ápice; muchas son especies de fondo, desempeñando roles ecológicos diferentes y enfrentando amenazas tanto de tiburones más grandes como de la actividad humana.
La Dra. Nieder enfatiza esta realidad: “Muchas de estas especies son como el tiburón de plataforma: pequeños peces de fondo, devorados tanto por tiburones más grandes como por humanos”. Entender su comportamiento completo, incluyendo cualquier forma de producción de sonido, es crucial para su conservación y para apreciar la verdadera diversidad de este grupo animal.
Las implicaciones futuras de este hallazgo son significativas. Abre una puerta completamente nueva en el campo de la bioacústica aplicada a los tiburones, un área que, debido a la creencia previa de su silencio, ha permanecido en gran medida inexplorada. Hasta ahora, los estudios acústicos en el océano se centraban más en cetáceos, peces óseos u otros invertebrados conocidos por sus vocalizaciones.
El descubrimiento de que al menos una especie de tiburón puede producir sonido de manera activa debería motivar a la comunidad científica a expandir sus investigaciones. Surge la necesidad de explorar si otras especies de tiburones también emiten sonidos y, de ser así, qué tipo de sonidos son, cómo los producen y, quizás lo más importante, qué función podrían tener estos sonidos en sus vidas. ¿Son siempre respuestas al estrés? ¿Podrían tener algún rol en la comunicación intraespecífica en ciertas situaciones? ¿Podrían servir para disuadir a depredadores o competidores?
La Dra. Nieder expresó su esperanza de que este estudio sirva para “despertar la curiosidad de la gente sobre los tiburones y el sonido —cosas que antes no habían considerado— y tal vez anime a la gente a escuchar a los tiburones en su hábitat natural”. Esto implica no solo la investigación activa por parte de científicos, sino también una mayor conciencia por parte de quienes interactúan con el océano, como buceadores o operadores de sumergibles, sobre la posibilidad de escuchar sonidos inesperados provenientes de estos animales.

El equipo de investigación tiene planes de continuar profundizando en este fascinante tema. Quieren investigar activamente otras especies de tiburones para determinar si la capacidad de producir sonido es una característica única del tiburón plataforma o si es más extendida dentro del árbol evolutivo de los tiburones. Además, buscarán entender con mayor detalle la función ecológica de este comportamiento. ¿Podría este "clic, clic, clic" ser una forma de señal de advertencia? ¿Un intento de sobresaltar a un potencial depredador o a quien lo manipula? ¿Tiene alguna otra función desconocida hasta ahora?
La investigación de la bioacústica en tiburones enfrenta desafíos únicos. El océano es un entorno ruidoso, y aislar los sonidos producidos por un animal específico requiere equipos sensibles y técnicas de análisis sofisticadas. Además, observar a tiburones en su entorno natural y capturar sus vocalizaciones en momentos específicos (como situaciones de estrés o interacción) puede ser logísticamente complejo.
Sin embargo, el potencial de aprendizaje es inmenso. Si se descubre que la producción de sonido es más común entre los tiburones de lo que se pensaba, esto podría abrir nuevas vías para estudiar su comportamiento social, sus interacciones con el entorno y su respuesta a los estímulos. Podría incluso tener implicaciones para las estrategias de conservación, ayudando a entender cómo el ruido antropogénico (ruido causado por actividades humanas, como el tráfico marítimo o las exploraciones sísmicas) podría estar afectando a estas especies.
En resumen, el mito del tiburón completamente silencioso parece haber llegado a su fin, al menos para una especie. El descubrimiento del sonido de "clic, clic, clic" del tiburón plataforma es un recordatorio de cuánto nos queda por aprender sobre el vasto y misterioso mundo submarino y sus habitantes. Nos invita a reconsiderar nuestras percepciones y a estar abiertos a las sorpresas que la investigación científica puede revelar.
Preguntas Frecuentes sobre los Sonidos de los Tiburones
Aquí respondemos algunas preguntas comunes basadas en el reciente descubrimiento:
- ¿Se creía antes que los tiburones eran silenciosos?
Sí, durante décadas se pensó que los tiburones no emitían sonidos de forma activa, en gran parte porque carecen de estructuras como la vejiga natatoria que otros peces usan para vocalizar. - ¿Qué tiburón se ha documentado emitiendo sonido?
El estudio documentó el sonido en el tiburón plataforma (Cephaloscyllium isabellum), una especie nativa de Nueva Zelanda. - ¿Cómo suena el sonido que emiten?
Se describe como un “clic, clic, clic”, similar a un chasquido eléctrico. - ¿En qué circunstancias emiten este sonido?
El sonido fue observado cuando los tiburones estaban siendo manipulados o sujetos, sugiriendo que es una respuesta al estrés. - ¿Emiten sonidos cuando nadan libremente?
No, las observaciones no registraron la emisión de sonido cuando los tiburones nadaban sin ser manipulados. - ¿Cuál podría ser el mecanismo de producción del sonido?
Los investigadores sospechan que podría estar relacionado con el choque de los dientes del tiburón, aunque esto no ha sido confirmado definitivamente. - ¿Cuál podría ser la función de este sonido?
Se cree que podría ser una respuesta al estrés o una posible reacción defensiva. - ¿Este descubrimiento significa que todos los tiburones hacen sonidos?
No necesariamente. Este estudio documentó el sonido en una especie específica. Se necesita más investigación para determinar si otras especies de tiburones también emiten sonidos.
Comparativa: Vieja Creencia vs. Nuevo Hallazgo
| Característica | Vieja Creencia | Nuevo Hallazgo (Tiburón Plataforma) |
|---|---|---|
| Producción de Sonido Activo | Generalmente nula | Sí, documentado |
| Mecanismo de Sonido | Ausente (falta de vejiga natatoria) | Sospecha: Choque de dientes (no confirmado) |
| Tipo de Sonido | Ninguno | "Clic, clic, clic" |
| Circunstancias de Emisión | Nunca | Durante manipulación/estrés |
| Función del Sonido | Ninguna | Posible respuesta de estrés/defensiva |
| Percepción Común | Depredador silencioso | Al menos una especie puede vocalizar bajo ciertas condiciones |
Este hallazgo nos recuerda que el océano aún guarda innumerables secretos y que incluso las criaturas que creemos conocer bien pueden sorprendernos con comportamientos inesperados. La investigación sobre la bioacústica de los tiburones apenas comienza, y quién sabe qué otros sonidos y significados descubrirán los científicos en los años venideros.
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