22/06/2017
La audición es uno de los sentidos más importantes para el desarrollo integral de un niño. Desde sus primeras semanas de vida, la capacidad de escuchar sienta las bases para aprender a hablar, comprender el lenguaje y, en última instancia, para su éxito académico y social. Sin embargo, no todos los niños nacen con una audición perfecta, o pueden desarrollar pérdidas auditivas tempranamente.

Identificar y abordar la pérdida auditiva lo antes posible es fundamental. Aquí es donde entran en juego los audífonos y los dispositivos de asistencia auditiva, herramientas vitales que pueden cambiar drásticamente la trayectoria de desarrollo de un niño.
La Crucial Importancia de la Detección e Intervención Temprana
Escuchar no es solo percibir sonidos; es la puerta de entrada al mundo de la comunicación. Para un niño, la audición es de vital importancia para el desarrollo del habla, la adquisición del lenguaje y el proceso de aprendizaje en general. Una pérdida auditiva no detectada o no tratada a tiempo puede tener un impacto significativo y duradero en estas áreas.
Cuanto más tempranamente se produzca la pérdida auditiva, mayor será su impacto potencial en el desarrollo del niño. Del mismo modo, y esta es una noticia esperanzadora, cuanto más tempranamente se identifique la pérdida auditiva y se inicie la intervención, menor será la seriedad de los efectos a largo plazo. La intervención involucra una serie de servicios diseñados para ayudar a corregir la pérdida auditiva o para compensarla, asegurando que el niño reciba el estímulo auditivo necesario para desarrollarse adecuadamente.
La investigación en este campo es contundente y subraya la importancia de la acción rápida. Se ha demostrado que los niños con una pérdida auditiva que reciben servicios de intervención antes de los 6 meses de edad pueden desarrollar el lenguaje, ya sea oral o de señas, tan bien como los niños que no presentan problemas de audición. Este hallazgo resalta la existencia de un período crítico en el desarrollo cerebral temprano donde la estimulación auditiva es particularmente efectiva.
¿Qué es la Intervención Temprana y Quién la Garantiza?
La intervención temprana no es un concepto abstracto, sino un conjunto de servicios estructurados y respaldados por la ley. En muchos lugares, como en Estados Unidos bajo la Ley de Educación de Individuos con Discapacidades (IDEA), existe una garantía federal para programas de intervención temprana gratuitos y adecuados para niños que sufren una pérdida auditiva. Esta protección legal abarca a niños desde el nacimiento hasta los 3 años de edad y continúa a lo largo de la etapa escolar, generalmente hasta los 21 años.
Los servicios de intervención temprana para bebés y niños pequeños están diseñados para ser centrados en la familia, reconociendo que los padres y cuidadores son fundamentales en el proceso. Involucran la colaboración de distintas profesiones, como audiólogos, logopedas, educadores especializados y trabajadores sociales, entre otros.
Los objetivos principales de estos programas incluyen:
- Ayudar a los niños a desarrollar destrezas lingüísticas sólidas para que puedan alcanzar los hitos importantes de desarrollo a tiempo.
- Empoderar a la familia, ayudándoles a entender las necesidades únicas de su hijo y proporcionándoles herramientas y conocimientos sobre cómo criar a un niño con una pérdida auditiva.
- Realizar un seguimiento continuo de los avances del niño para asegurar que las estrategias de intervención sean efectivas y se ajusten a sus necesidades cambiantes.
- Apoyar a la familia en la toma de decisiones importantes relacionadas con los servicios y la educación en cada etapa del camino del niño.
¿Cuándo Puede un Niño Usar Audífonos?
La pregunta sobre la edad adecuada para comenzar a usar audífonos es común entre los padres. La buena noticia es que los dispositivos de asistencia auditiva están diseñados para ser seguros y efectivos incluso para los más pequeños. Según la información disponible, los bebés de tan solo 4 semanas de edad en adelante ya pueden utilizar audífonos y otros dispositivos de asistencia que amplifican el sonido o lo hacen más fuerte.

La clave no es esperar a que el niño sea mayor, sino iniciar la estimulación auditiva tan pronto como se detecte la pérdida, aprovechando esa ventana crítica de desarrollo cerebral en los primeros meses de vida.
¿Qué Son Exactamente los Audífonos para Niños?
Los audífonos son dispositivos electrónicos pequeños diseñados para mejorar la audición en personas con pérdida auditiva. Son el principal tratamiento para un tipo específico de pérdida auditiva conocida como pérdida auditiva o hipoacusia neurosensorial. Este tipo de hipoacusia ocurre cuando hay daño en el oído interno (la cóclea) o en el nervio auditivo que transmite las señales sonoras al cerebro.
La función básica de un audífono es aumentar el volumen de los sonidos para que la persona con pérdida auditiva pueda percibirlos mejor. Para los bebés con pérdidas auditivas neurosensoriales, el uso temprano de audífonos, idealmente antes de cumplir los 6 meses de edad, ha demostrado mejorar significativamente su habla y el desarrollo del lenguaje. Cuando la hipoacusia afecta a ambos oídos, lo cual es común, los niños suelen necesitar llevar audífonos en ambos oídos para recibir una estimulación auditiva equilibrada y binaural, crucial para la localización del sonido y la comprensión en entornos ruidosos.
Aunque existen diferentes estilos y fabricantes, la estructura fundamental de un audífono moderno consta de cuatro partes principales:
- Micrófono: Capta los sonidos del entorno y los convierte en señales eléctricas.
- Computadora (Procesador Digital): Es el cerebro del audífono. Analiza y procesa las señales eléctricas según la programación específica para la pérdida auditiva del niño. Permite ajustar la amplificación para diferentes frecuencias y niveles de sonido.
- Amplificador: Aumenta el volumen de las señales procesadas.
- Altavoz (o Receptor): Convierte las señales eléctricas amplificadas de nuevo en ondas sonoras y las envía al oído del usuario.
No existe un único estilo o fabricante de audífonos que sea universalmente el mejor para todos los niños. La elección adecuada es un proceso personalizado que debe realizarse en colaboración con un audiólogo, el especialista en audición. El audiólogo evaluará las necesidades auditivas específicas del niño, su edad, el grado y tipo de pérdida auditiva, y otros factores para recomendar el audífono más apropiado.
Tipos de Audífonos Comúnmente Usados en Niños
Aunque hay varios diseños de audífonos, dos tipos principales son los más relevantes, especialmente en el contexto infantil:
Audífonos Detrás de la Oreja (BTE - Behind-The-Ear)
Este es el tipo de audífono más comúnmente utilizado en niños, y hay buenas razones para ello. Los audífonos BTE constan de dos partes principales:
- Una pequeña caja de plástico duro que se coloca discretamente detrás de la oreja. Esta caja contiene la mayor parte de la electrónica del audífono, incluyendo el micrófono, el procesador, el amplificador y la batería.
- Un molde auricular hecho a medida que encaja dentro del pabellón auditivo del niño.
- Un tubo de plástico transparente y delgado que conecta la caja detrás de la oreja con el molde auricular. El sonido amplificado viaja a través de este tubo hasta el oído a través del molde.
La principal ventaja de los audífonos BTE para niños es su flexibilidad. A medida que el niño crece, su oreja también lo hace, lo que significa que el molde auricular necesitará ser reemplazado regularmente para asegurar un ajuste cómodo y efectivo. Con los BTE, solo se necesita reemplazar el molde, no todo el dispositivo electrónico, lo que los hace más prácticos y económicos a largo plazo durante los años de crecimiento rápido.
Audífonos Dentro del Oído (ITE - In-The-Ear)
Los audífonos ITE están diseñados para caber completamente dentro del oído externo. A diferencia de los BTE, suelen ser una única pieza de plástico duro que contiene todos los componentes electrónicos y está moldeada para encajar en la forma del oído del usuario.
Existen audífonos ITE de distintos tamaños, desde modelos que llenan gran parte del pabellón auditivo hasta otros más pequeños que apenas son visibles. La elección del tamaño y la forma de un audífono ITE para un niño dependerá de su edad, el tamaño de su oído y el grado específico de pérdida auditiva que necesite compensar. Aunque pueden ser una opción en algunos casos, los BTE son generalmente preferidos para niños pequeños debido a la necesidad frecuente de reemplazar los moldes por el crecimiento y la mayor durabilidad y capacidad de algunos modelos BTE.
Independientemente del tipo, los moldes auriculares son una parte esencial de los audífonos para niños (y para muchos adultos que usan BTE). Estos moldes se fabrican a medida tomando una impresión del canal auditivo del niño. Un molde bien ajustado es crucial para evitar fugas de sonido (lo que causaría retroalimentación o "pitidos") y para dirigir el sonido amplificado de manera efectiva hacia el tímpano. Dado que las orejas de los niños crecen rápidamente, estos moldes deben ser reemplazados con regularidad, a menudo cada pocos meses en los primeros años.

Características Clave al Elegir Audífonos Infantiles
Seleccionar el audífono adecuado para un niño implica considerar varias características importantes más allá del tipo básico:
- Facilidad de Control y Ajuste: Los niños pequeños no pueden manipular sus propios audífonos de manera efectiva. Por lo tanto, es fundamental que el audífono escogido sea fácil de controlar y ajustar por parte de los padres, cuidadores y profesionales.
- Capacidad de Ajuste a Medida que el Niño Crece: Las necesidades auditivas de un niño pueden cambiar a medida que crece y se desarrolla, y a medida que se vuelven capaces de participar en pruebas de audición más complejas que permiten una programación más precisa. Los audífonos deben ser fácilmente ajustables en términos de respuesta de frecuencia (qué sonidos se amplifican), cuánto se amplifican los sonidos (ganancia) y los límites máximos a los que se puede amplificar el sonido (salida máxima).
- Conectividad: En el entorno escolar y en casa, los niños a menudo necesitan conectar sus audífonos a sistemas de audio externos para mejorar la comprensión del habla, especialmente en presencia de ruido de fondo. Es crucial que el audífono prescrito tenga características que permitan esta conectividad, como un telecoil (una bobina que capta señales electromagnéticas, útil con bucles magnéticos y algunos teléfonos) y una entrada directa de audio (DAI) o conectividad inalámbrica (como Bluetooth).
Sistemas Adicionales: La Ayuda de los Sistemas FM
Para maximizar la capacidad auditiva de un niño, especialmente en entornos ruidosos como un aula escolar, a menudo se complementan los audífonos con sistemas de asistencia auditiva, siendo los sistemas FM uno de los más comunes y efectivos.
Un sistema FM consta típicamente de un pequeño micrófono remoto que usa el profesor (o la persona que habla) y un receptor que se conecta a los audífonos del niño. El profesor habla por el micrófono, y su voz se transmite directamente al receptor del niño a través de una señal de frecuencia modulada (FM) inalámbrica o, en sistemas más modernos, a través de Bluetooth.
La gran ventaja de un sistema FM es que reduce significativamente el impacto del ruido de fondo y la distancia entre el hablante y el oyente. El niño escucha la voz del profesor casi como si estuviera hablando directamente en su oído, mejorando enormemente la claridad del habla y la comprensión en entornos acústicamente desafiantes. Estos sistemas no solo son útiles en la escuela, sino que también pueden emplearse en casa o en cualquier otro lugar con mucho ruido.
Cuidado y Mantenimiento de los Audífonos Infantiles
Los audífonos son dispositivos delicados y caros que requieren cuidado y mantenimiento regulares para funcionar correctamente. Es esencial que los padres sigan las instrucciones de limpieza y mantenimiento proporcionadas por el audiólogo y el fabricante.
Los pasos básicos de cuidado incluyen:
- Limpieza: Es fundamental limpiar bien cualquier resto de cerumen (cera del oído) del molde auricular y de la punta del tubo. Esto se puede hacer con un paño suave o con un pañuelo de papel. Muchos audífonos vienen con una pequeña herramienta de limpieza específica para eliminar el cerumen de los orificios. Es importante no utilizar materiales ásperos que puedan dañar el molde o el tubo.
- Mantenimiento de la Humedad: Mantener el audífono seco es crucial, ya que la humedad puede dañar los componentes electrónicos. Se pueden usar estuches deshumidificadores (electrónicos o con desecante) por la noche para eliminar la humedad acumulada durante el día.
- Gestión de las Pilas: Las pilas de los audífonos deben revisarse regularmente con un comprobador de pilas para asegurarse de que tienen suficiente carga. Las pilas agotadas deben sustituirse rápidamente. Es de vital importancia guardar las pilas, especialmente las pequeñas pilas de botón, en un lugar seguro y completamente fuera del alcance de los niños pequeños, ya que pueden causar daños internos graves si se tragan.
Adaptación y Seguimiento Continuo
Acostumbrarse a llevar audífonos puede llevar tiempo, tanto para el niño como para la familia. Es un proceso de adaptación gradual. Se recomienda empezar poco a poco, permitiendo que el niño los use por períodos cortos cada día e ir aumentando progresivamente el tiempo de uso hasta que puedan llevarlos puestos durante la mayor parte del día, que es cuando son más beneficiosos para el desarrollo.
El camino de la audición con audífonos es dinámico, especialmente en la infancia. Por ello, es indispensable programar visitas de seguimiento regulares con el audiólogo y, si es necesario, con el otorrinolaringólogo (médico especialista en oído, nariz y garganta) de su hijo. Estas citas permiten al audiólogo verificar que los audífonos están funcionando correctamente, realizar los ajustes necesarios en la programación a medida que cambian las necesidades auditivas del niño, y asegurarse de que los moldes auriculares siguen ajustando bien y son cómodos. El seguimiento continuo garantiza que el niño reciba siempre la mejor amplificación posible para apoyar su desarrollo.
Preguntas Frecuentes sobre Audífonos en Niños
- ¿A qué edad puede un bebé empezar a usar audífonos?
- Los bebés de 4 semanas de edad en adelante ya pueden utilizar audífonos y otros dispositivos de asistencia auditiva.
- ¿Por qué es tan importante la detección temprana de la pérdida auditiva?
- La audición es esencial para el desarrollo del habla, el lenguaje y el aprendizaje. Detectar la pérdida auditiva y comenzar la intervención antes de los 6 meses de edad puede ayudar a los niños a desarrollar el lenguaje tan bien como sus compañeros con audición normal.
- ¿Qué es la intervención temprana para la pérdida auditiva?
- Son programas de servicios especializados, a menudo garantizados por ley, que ayudan a los niños con pérdida auditiva desde el nacimiento a desarrollar destrezas lingüísticas, apoyan a las familias y controlan el progreso del niño.
- ¿Cuál es el tipo de audífono más común para niños y por qué?
- Los audífonos Detrás de la Oreja (BTE) son los más comunes porque el molde auricular se puede reemplazar fácilmente a medida que la oreja del niño crece, sin necesidad de cambiar todo el dispositivo electrónico.
- ¿Cómo debo limpiar los audífonos de mi hijo?
- Limpie el cerumen del molde auricular con un paño suave o la herramienta de limpieza proporcionada. Mantenga el audífono seco y evite materiales ásperos.
- ¿Son peligrosas las pilas de los audífonos?
- Sí, las pequeñas pilas de botón pueden ser muy peligrosas si se tragan. Siempre guárdelas en un lugar seguro y fuera del alcance de los niños.
- ¿Cuánto tiempo tarda un niño en acostumbrarse a usar audífonos?
- Puede llevar tiempo. Se recomienda un proceso gradual, empezando por períodos cortos y aumentando el tiempo de uso progresivamente hasta que el niño los use la mayor parte del día.
- ¿Necesito llevar a mi hijo a revisiones regulares del audífono?
- Sí, las visitas regulares con el audiólogo y el otorrinolaringólogo son esenciales para asegurar que los audífonos funcionan correctamente, están bien ajustados y los moldes siguen siendo adecuados a medida que el niño crece.
Conclusión
La pérdida auditiva en la infancia presenta desafíos únicos, pero con la detección temprana, la intervención adecuada y el uso de audífonos, los niños pueden superar muchas de estas barreras. El acceso a dispositivos modernos y a servicios de apoyo profesional es clave para asegurar que cada niño tenga la oportunidad de desarrollar plenamente su potencial de comunicación y aprendizaje. Trabajar de la mano con audiólogos y otros especialistas, y mantener un cuidado diligente de los audífonos, son pasos esenciales en este importante camino.
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